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Para construirse, la arquitectura depende de la tecnología; también para representarse. Actualmente, diferentes programas para dibujar siguen transformando de manera radical la manera en que se concibe y resuelve un proyecto arquitectónico.

El dibujo técnico que desde hace más de cien años utilizan los diseñadores, arquitectos e ingenieros, es un lenguaje que, al igual que el dibujo que realizan los niños, busca representar visualmente ideas de algo que no existe. Los símbolos y códigos que integran el dibujo constructivo tienen como finalidad la representación de los espacios y objetos lo más exactamente posible en forma y dimensiones.

Actualmente, los diferentes programas para dibujar están transformando de manera radical, además de la manera de dibujar, la manera como se concibe y resuelve un proyecto arquitectónico.

Para muchos proyectistas la computadora, más allá de utilizarla para sustituir al dibujo técnico a mano, se ha convertido en un espacio de pruebas del espacio físico, lo que detona una verdadera revolución en la manera de crear y construir.

La conexión entre el pensamiento, el ojo, la mano y el ratón del mouse son lo que en el presente siglo está haciendo visibles las fantasías de los nuevos creadores. Existen pogramas como AutoCAD y Revit han cumplido su misión como herramientas de dibujo; por ello, ahora su evolución se ha orientado hacia el diseño arquitectónico.

Las recientes versiones de estos programas aparecen como un instrumento para pensar y representar lo pensado, con el que el proyectista puede plasmar sus ideas de manera inmediata.

 

Simuladores 

De ambos programas, el que propone mayores innovaciones es Revit, enfocado a lo que se denomina como Modelado de Información de Edificios (BIM). Revit permite a los usuarios modelar en 3D, obtener todas las fachadas, cortes y detalles de un edificio desde que comienzan a elaborar la planta.

Lo que se hace con este programa es construir modelos 3D similares a los de los juegos de realidad virtual, en los que aparece una biblioteca de bloques y que con un simple clic se toman los diferentes elementos arquitectónicos, como muros, pisos, techos  y columnas. De esta manera. se seleccionan colores, texturas, materiales, mobiliarios, vegetación y todo lo necesario para darle forma y ambientación al espacio.

Esta manera de trabajar, reconfigura la relación entre lo concebido y lo construido, ya que abandona la preeminencia dada a la planta como generadora del proyecto.

Las nuevas herramientas digitales, además de transformar la forma de representación y creación, podrían simbolizar el primer desarrollo importante de la arquitectura desde los días del movimiento moderno, periodo en que esta disciplina experimentó uno de sus cambios más radicales.

MEVIR atiende a familias de escasos recursos del medio rural y localidades de hasta 5.000 habitantes que tienen necesidad de vivienda nueva o refacción, infraestructura productiva y/o mejoras de acceso a servicios básicos de energía, agua y saneamiento. Además, deben ser núcleos familiares con ingresos de hasta 60 Unidades Reajustables (UR) mensuales, unos 61.000 pesos.

Los últimos datos procesados hasta el momento corresponden a 2016. En aquel año, las familias participantes de MEVIR tuvieron las siguientes características: 3,74 integrantes promedio por núcleo familiar, con la siguiente distribución: 71% nuclear completo, 22% nuclear monoparental, 5% extendida y 2% unipersonal. El ingreso promedio per cápita de las familias atendidas fue de 6,1 UR (6.033 pesos).

MEVIR tiene varias líneas de trabajo, entre ellas la intervención en viviendas de terreno propiedad de los solicitantes y emplazadas en plantas urbanas.  Se enfoca en familias que tienen vivienda en su propio terreno con necesidades de refacción o cuentan con terreno baldío en la localidad. El objetivo es propiciar la consolidación de la trama urbana existente, indica el documento de MEVIR, que subraya que se colabora con las tareas de autoconstrucción. El organismo también realiza intervenciones en el área rural en el caso de familias del medio rural disperso que necesitan vivienda y/o construcciones para la producción y tienen predio propio. La intervención puede involucrar vivienda nueva o refacción de la existente y construcciones productivas, como en el caso de galpones.

La organización trabaja además en viviendas nucleadas en centros poblados. En este caso, se asiste a familias que no tienen terreno ni vivienda propia. La intervención incluye también sistemas de agua potable y saneamiento, conexión a red de energía eléctrica, espacios públicos y comunitarios. Para este quinquenio de gobierno, la organización viene trabajando por regiones del país a fin de mejorar la atención que brinda a la población del medio rural y también a aquellos que residen en localidades pequeñas del interior profundo.

 

Estrategia

La estrategia para lograr las metas reside en “trabajar  en  modalidad  de  Planes  Integrales  de  Proyectos  Locales,  interviniendo  de  manera  planificada  y  coordinada  con  otros  actores  del territorio, para lograr soluciones integrales a las complejas situaciones que se presentan en el territorio”.

En el documento elaborado recientemente por MEVIR se señala que “las  intervenciones  se  priorizan  a  partir  de  la  combinación  de  los  datos  de déficit y pobreza rural, contextualizados en el territorio y en el conjunto de las políticas públicas para el medio rural”.

Desde su fundación, en 1967, en MEVIR se han inaugurado un total de 29.753 unidades constructivas: 3.878 unidades productivas en el área rural, 25.107 viviendas nucleadas, 52 inmuebles en plantas urbanas y trabajó en 716 otras construcciones.

Pese al trabajo desarrollado, se estima que debe incrementarse el stock de viviendas en 9.638. Asimismo, entiende que se deben procesar obras en 36.069 unidades habitacionales. En ese sentido, el documento de MEVIR señala que 17.035 hogares de su área de acción no cuentan con un espacio apropiado para cocinar, 3.466 no cuentan con energía eléctrica, 8.559 hogares viven bajo hacinamiento, 19.043 no tienen acceso al agua potable y 8.067 cuentan con carencias en los servicios higiénicos.

La ley de Participación Público-Privada (PPP) estableció la posibilidad que privados presenten proyectos para concretar obras bajo esa modalidad, que deben ser evaluados y aceptados por el Estado. Al momento una única iniciativa recorrió ese camino -el diseño, construcción, operación y financiamiento de infraestructura vial en la ruta 3 y un by pass en la ruta 11,  ambas en la ciudad de San José de Mayo.

En la apertura de ofertas, los  interesados fueron por un lado las empresas Grinor y Sacyr Concesiones, y por otro el Consorcio San José integrado por las firmas Serviam, CVC, Ebital y Interagrovial. Precisamente había sido Serviam quien presentó el proyecto al Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), que lo aceptó en abril de 2016 y desde allí comenzó el proceso habitual de las PPP.

Tras los estudios de factibilidad de la obra, en el que intervienen técnicos del MTOP, el Ministerio de Economía y Finanzas, y la OPP, se definieron las bases de contratación y el borrador de contrato para proceder al llamado público a interesados que abrió en enero.

Por tener la iniciativa, Serviam accede a una ventaja de 3%, podía ser hasta 10% según lo establecido en la ley de PPP, en la valoración que se realice de su oferta respecto de la mejor presentada, aparte que no abonó los pliegos de la licitación y que si no resulta seleccionada recibirá el reembolso de los costos incurridos en el estudio de factibilidad.

Las obras previstas dentro del denominado "Proyecto Vial Circuito 7" incluyen la construcción de un segundo carril en 22,7 kilómetros de la ruta 3 (desde el kilómetro 67,3 hasta el 90) y la conexión de dicha carretera con la ruta 11 en la zona sur de la ciudad de San José de Mayo, mediante la creación de un by pass.

El People’s Pavilion, creado especialmente para la Dutch Design Week (Semana del Diseño Holandés), que tiene lugar en la ciudad Eindhoven, es un edificio en el que no se perdieron materiales durante su proceso de  construcción. Esta característica es precisamente la que lo hace único ya que para sus 250 metros cuadrados se pidieron “prestados” todos los materiales y fueron “devueltos” una vez desarmado.

El People’s Pavilion, según consigna la revista especializada ARQ,  se armó íntegramente con materiales prestados, que luego se devolvieron, lo que representa una nueva tendencia de trabajar con insumos 100 % materiales reutilizables que se recibieron en consignación, no solo por proveedores y productores tradicionales, sino también por los habitantes de la ciudad.  Casi un manifiesto de la nueva economía circular, el pabellón, proyectado por SLA arquitectos, con interiores de Overtreders, se construyó sin tornillos, pegamentos, taladros ni sierras.

Es así como vigas de hormigón y madera, artefactos de iluminación, elementos de fachada, revestimiento de plástico reciclado, e incluso el techo de vidrio, todos los materiales fueron devueltos sin daños.

Párrafo aparte merecen las tejuelas de colores llamativos que compusieron la fachada superior y le dieron un aspecto de torta de cumpleaños. Las tejuelas fueron el resultado del reciclaje de materiales plásticos de desecho doméstico recogidos por los residentes de Eindhoven. Por eso, una vez desarmado, fueron distribuidas entre los habitantes de la ciudad.

 

Construcción colaborativa

La experiencia del People’s Pavilion conduce a un innovador lenguaje de diseño que revela un nuevo futuro para la construcción sostenible: la construcción colaborativa, que se pone en marcha sumando métodos inteligentes de construcción y ensamblaje. La base del People’s Pavilion es una construcción de 12 pilotes de cimientos y 19 marcos de madera, diseñados en colaboración con Arup. Los marcos consisten en vigas de madera sin cepillar de dimensiones estándar, unidas con correas de acero. Los pilotes y los marcos de hormigón están conectados con 350 cintas tensoras, creando una estructura primaria de ocho metros de altura para el edificio de 250 m2.

El techo de vidrio se realizó usando un sistema que comúnmente se emplea para invernaderos. De este modo ingresa luz en el interior, cuya planta es similar a la de una iglesia. De hecho, los bancos de madera que se utilizaron durante la feria fueron prestados por Keizersgrachtkerk, una iglesia de Ámsterdam.

La fachada de vidrio en la planta baja es un remanente de una remodelación de la sede central de una empresa de tecnología local y se utilizó para una nueva oficina después de la feria de diseño. Las losas de hormigón del podio también fueron prestadas. Lo mismo que la iluminación, la calefacción, la barra y otros elementos interiores.

Curiosamente, tanto el arquitecto Peter van Assche, responsable de SLA arquitectos, y Overtreders W están ligados al diseño espacial. Van Assche fue investigador en el Laboratorio Espacial Europeo en Munich y se graduó en Teoría de la Información en la Universidad de Tecnología de Eindhoven. Pero cuando le tocó escribir su tesis en el Instituto de Matemáticas Experimentales de Essen, descubrió que lo apasionaba el diseño de edificios. Así que en 2001 se graduó en la Rotterdam Architectural Academy. Y en 2002 fundó la oficina SLA, con sede en Ámsterdam. La mayoría de sus obras tiene un fuerte mensaje conceptual, como el vecindario en el que los ancianos viven junto a los jóvenes, o el Centro de Aprendizaje de Naturaleza y Medio Ambiente en Ámsterdam, un edificio de escuela en el que los niños pueden experimentar y comprender qué es la sustentabilidad.

En cuanto a Overtreders W, se trata de una agencia de diseño espacial, fundada en 2006 por Reinder Bakker y Hester van Dijk. Graduados de The Design Academy en Eindhoven, actualmente tienen su sede en Amsterdam. Overtreders W ha diseñado varios restaurantes y pabellones, una fábrica de lana, un portal para el mercado al aire libre más grande de Ámsterdam y un pabellón de picnic móvil con un techo inflable luminoso.

Ambos aseguraron en su sitio web que “la basura es un recurso” y dicen que, en sus diseños, el objetivo es revelar la belleza de los materiales cotidianos, estimular la artesanía y el reciclaje de materiales, de manera de cuidar el medioambiente.

El Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y el Plan de Mejoramiento de Barrios entregaron 19 viviendas en la rambla del arroyo Pantanoso entre Lanús y calle 1, hecho que completó otra etapa de los 127 realojos previstos en El Apero, Nuevo Colón y 8 de Mayo. Entre la construcción de casas, saneamiento, agua potable, energía eléctrica y vialidad se invirtieron 270 millones de pesos.

Con respecto a la modalidad de financiamiento de los 270 millones de pesos, Cecilia Cairo, responsable del Plan de Mejoramiento de Barrios, dijo que esa dirección aportó una parte de los dineros que se utilizaron en infraestructura; hizo lo propio la Dirección Nacional de Vivienda y también la Intendencia de Montevideo.

El proyecto determinó el realojo de 127 familias por motivos de inundabilidad, instalación de torres de alta tensión y amanzanamiento. En tal sentido, ya fueron realojadas 101 familias, 86 a viviendas nuevas construidas en la zona, 12 a viviendas usadas adquiridas y tres que se mudaron a otros barrios; otras siete viviendas están en construcción y se entregarán este año; hasta el momento el 99 % de estas obras ya fue ejecutado.

Cairo destacó que a los 127 realojos hay que agregarle todas las obras de infraestructura en los asentamientos El Apero, 8 de Mayo y Nuevo Colón que se ubican en la periferia noreste de Montevideo, sobre las márgenes del arroyo Pantanoso y al sur de avenida Lezica, como pluviales, alumbrados, calles, saneamiento, infraestructura con la que los vecinos recuperaron una zona que se integra con plenitud al Municipio G de la capital del país.El Plan de Mejoramiento de Barrios comenzó los trabajos de realojos en esta zona en 2014 y este año finalizarán las obras en El Apero y Nuevo Colón. Con su finalización, las familias del barrio pagarán contribución inmobiliaria y todos los impuestos, así como luz, agua o teléfono, con lo que pasan a ser parte de la ciudad donde durante un tiempo fueron invisibles, afirmó Cairo.

En corto y mediano plazo, el Plan de Mejoramiento de Barrios proyecta más acciones en Montevideo, sobre todo en la zona oeste, en los barrios Cerro, La Teja y Nuevo París. También se harán realojos en Canelones, Salto, Artigas y en otros departamentos, intervención que llegará a más de 9.000 familias.

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