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Richard Ferreira, dirigente del SUNCA:  “La industria de la construcción no está en crisis, pero sí hay una concentración de la inversión dispar”

El 2018 fue año especial para el Sindicato Único de la Construcción y Afines (SUNCA). Por un lado, logró firmar una convenio colectivo que asegura que sus trabajadores no tendrán pérdida salarial y, por ende, de poder adquisitivo, al tiempo que conmemoró los primeros sesenta años del gremio. Sobre estos aspectos, así como el plan de acción nacional llevado a cabo por el sindicato en busca de la reactivación de la industria, una futura ronda con los candidatos presidenciables y la necesidad de crear viviendas de corte social, se refirió el dirigente gremial Richard Ferreira, en diálogo con Del Constructor.

 

¿Cuál es el balance del SUNCA en este 2018? 

Nosotros arrancamos el 2018 a partir de un Consejo Directivo que se hizo a fines de enero y principios de febrero, marcando tres o cuatro ejes de acción, que tenían que ver con una campaña por el trabajo a partir de la situación de retracción en la industria que, de hecho, en los últimos tres años, fuimos de las industrias que más perdimos puestos de trabajo.

Venimos de un proceso del 2010 al 2015, donde se registraron los picos más altos de actividad. Llegamos a superar los setenta mil puestos de trabajo y, que, a partir del 2015 a la fecha, producto de la situación internacional y regional, significó la pérdida de veinticinco mil, veintiocho mil puestos de trabajo. Entonces, era lógico que la Dirección Nacional del gremio, mirando este escenario diseñara un plan de acción  para el 2018 que tuviera que ver con una fuerte campaña por el trabajo, teniendo en cuenta lo que se iba a discutir este año a partir de la Rendición de Cuentas. Si bien para nosotros no es una solución en sí misma la inversión pública, ayuda, y mucho, a la reactivación de la industria.

A partir de ahí planteamos un primer eje de acción que lo desarrollamos durante todo el año y que seguramente va a seguir en el 2019. El segundo eje tenía que ver con los Consejos de Salarios, que fue la séptima ronda y de las más importantes en los últimos años para todo el movimiento sindical. Para nosotros era un desafío abordar una discusión  de esta importancia en un momento de la industria que no era el mejor. Un tercer eje de acción tenía que ver con el Congreso del PIT-CNT, donde ahí teníamos un desafío como sindicato de colaborar en el marco de la unidad del movimiento sindical  y que pudiéramos sacar resoluciones claras. Además, poniendo al movimiento sindical de cara a un próximo período.

Esto, en el medio de lo que fue este año, particularmente en el mes de mayo que nuestro sindicato cumplió sesenta años.  A partir de estos ejes es que empezamos a desarrollar un plan de acción a nivel nacional, sin descuidar la protección y el fortalecimiento de todas las estructuras del SUNCA.

 

¿Y cuáles han sido las conclusiones?

Hoy, como primer balance, tenemos un convenio firmado para toda la industria. Hace más de un mes se firmó para el grupo mayoritario el convenio colectivo y ya tenemos la firma para la rama extractiva y la rama de cerámica, que eran los dos subsectores que estaban faltando firmar su convenio colectivo. Estamos, en este aspecto, cerrando un año positivo, a partir de la coyuntura que teníamos. Si uno mira la realidad de los otros grupos que están discutiendo sus convenios colectivos con mucha complejidad, con sectores empresariales que han vaciado la negociación colectiva al no hacerse presentes, lo que dificulta cerrar un año a nivel general con un porcentaje de acuerdo mayor al que existe hoy, que anda en aproximadamente un 50%. Mirando todo esto, para nosotros cerrar un año con un convenio colectivo donde se asegura que no habrá pérdidas salariales y con una plataforma con un profundo contenido social, nos parece sumamente positivo.

 

Ese contenido social, ¿qué planteaba?

Incluimos aspectos que hace a lo social, a la atención, tanto de los cuidados para los gurises de la construcción, como también incorporar a la negociación colectiva aspectos como, por ejemplo, lo que tiene que ver con el lenguaje de señas. Esto va de la mano con otro aspecto del plan de acción y que son las leyes laborales. Y, dentro, de ellas, la ley para mano de obra con discapacidad. Nosotros entendíamos que una vez aprobada esta ley, también teníamos que dar otro paso paralelo en la negociación colectiva, y que era introducir conocimiento a la industria que tiene que ver con el lenguaje de señas. Esto quedó establecido en la negociación colectiva. Cerramos una etapa de negociación, por lo menos hasta el 2020, que cierra la posibilidad de pérdida de salario real de los trabajadores, pérdida de poder adquisitivo y profundiza en la dirección de seguir trabajando desde la negociación colectiva en aspectos que no son salariales estrictamente, pero que sí que hacen a mejorar la calidad de vida del trabajador y su familia. Por otro lado, está la Rendición de Cuentas. Si bien es una Rendición de Cuentas parada en la realidad del país, nosotros creemos que se debieron hacer más esfuerzos para que hubiera mayor inversión en todas las áreas: educación, salud, infraestructura y vivienda. Si bien hubo una señal de inversión que, en parte, ya está en ejecución y que se va a notar más el año que viene, esperábamos, en función de la coyuntura actual de la industria, que fuera mayor. Que ayudara a la industria hasta que hubiera un componente de inversión privada, que es la otra pata importante para lograr la reactivación. Como SUNCA hicimos los esfuerzos, hasta donde pudimos llegar, para que esta Rendición de Cuentas diera resultados y hubiera una distribución de acuerdo a las necesidades que tenía nuestra sociedad en su conjunto, producto de la actual situación. El 2018 fue un año que, dentro de la coyuntura general, no fue el menor por la baja de actividad. Pese a esa situación, logramos mantener una estructura con diecinueve departamentales constituidas, funcionando y logramos crecer en el medio de una baja de actividad en organización. Hay datos que hay que mirarlos en detalles. Por ejemplo, si nos comparamos con el 2010 y 2011, cuando teníamos setenta mil trabajadores a los cuarenta y cinco mil de hoy, según datos del Banco de Previsión Social, y que hayamos logrado mantener toda la infraestructura de nuestro sindicato a nivel nacional, con las departamentales, con diecinueve locales funcionando en todo el país y manteniendo un nivel de sindicalización bien importante, no nos parece nada menor.

 

Situación del sector 

Ustedes son conscientes que va a ser muy difícil volver a ese pico histórico de trabajadores activos.  

Sin duda. Nosotros lo dijimos, incluso, cuando estábamos con setenta mil trabajadores. Dijimos que si bien era una situación que nos alegraba, éramos conscientes que era una situación excepcional. Y que si uno miraba lo que es la historia de la industria, el promedio de actividad, sabíamos que en algún momento eso iba a bajar. En algún momento, a raíz de esa baja de trabajadores con respecto a ese récord histórico, se debatió si la industria estaba en crisis o no. Nosotros no dejamos de reconocer que si la comparación se hace con esos setenta mil trabajadores podríamos llegar a la conclusión que estamos en crisis. Es cierto que hay veinticinco mil, treinta mil trabajadores menos. Ahora, si la comparación se hace tomando como referencia los niveles históricos de actividad, el promedio nos da que estamos en la media.    

 

¿Pero, consideran que la industria está en crisis o en una especie de meseta? 

No consideramos que la industria esté en crisis a nivel general. Ahora bien, es cierto que cuando uno recorre departamento por departamento o determinada región del país, estamos en dificultades serias, con un nivel de desocupación importante y que, en definitiva no hay, a corto plazo, una perspectiva de reactivación de la industria. Ahí somos muy cuidadosos  de no generar una opinión de que todo está mal, ni tampoco de que todo está bárbaro. Sabemos que la industria ha sufrido un impacto importante, producto de los factores que mencioné anteriormente. También es cierto que si miramos los números generales estamos dentro de la media de actividad. Creemos que la industria debería generar, a partir del 2019 y durante el 2020, determinados niveles de inversión que dieran respuesta a las necesidades que tiene la industria. Pero en cuanto a tu pregunta concreta, nosotros no creemos que la industria esté en crisis, sí que estamos con una concentración de la inversión que es dispar, que se concentra en Montevideo y donde ahora aparece, aunque aún no de forma contundente, cierta posibilidad de aumento de inversión en la zona del este, especialmente en Maldonado. Somos conscientes que solo con la inversión pública no alcanza. Por eso la pelea del SUNCA este año fue fundamentalmente una campaña por el trabajo y mayor inversión. Esperemos que el año que viene tengamos algunas señales diferentes en lo que tiene que ver con la inversión privada.

 

¿Cuánto pesa en este panorama la instalación de una segunda planta de UPM?

Creemos que a nivel de reactivación y empleo pesa mucho. Nuestra industria tiene la particularidad de generar actividad y reactivación no solamente al sector, sino a todo lo que gira alrededor, como es el caso de los proveedores, y ni que hablar a la sociedad en su conjunto. Y este tipo de emprendimientos tienen esa particularidad de concentrar, en función del tamaño de la inversión, un nivel de actividad importante, no solamente en la ejecución de la obra, sino también en el transcurso de la misma y después lo que queda, en particular para la zona. Ahí el desafío es que este tipo de inversiones, si es que se conforma su instalación, le deje algo más que una pastera al país. Estamos hablando de mayor conocimiento, más infraestructura y viviendas. En particular, creo que este tipo de emprendimientos para la industria de la construcción y para otros sectores que forman parte de la cadena, significan un impacto en función del empleo bien importante.

 

¿Cómo sindicato tienen previsto realizar una ronda con los presidenciables para saber qué idea tienen en políticas de vivienda, por ejemplo?

Nosotros siempre lo hacemos. En cada año electoral, como sindicato, queremos conocer la opinión de los candidatos en caso de llegar a la presidencia, qué opinión tienen sobre el tema de la reactivación en la industria.

No hemos abordado esa discusión, será parte del plan de acción del 2019, pero sin duda nos interesa. Tenemos claro que en nuestro país, más allá de los esfuerzos que se han hecho, todavía existe un déficit importante de vivienda y, especialmente, de corte social. Nos interesa saber de los presidenciables cuál es su opinión en cuanto a la construcción de vivienda, a la inversión de vivienda, fundamentalmente las de corte social.

Y que aquellos sectores de menores recursos realmente puedan acceder a la vivienda. Las viviendas de interés social, hoy llamadas promovidas, más allá del esfuerzo del gobierno con exoneraciones y subsidios para la construcción de las mismas, en el precio final del producto nos encontramos con una cuota que para muchos sectores de la sociedad es inaccesible. Es cierto que no estamos en la misma situación que hace quince años atrás en lo que tiene que ver con el tema vivienda, pero también es cierto que queda mucho por hacer. Hay que seguir potenciando y facilitando el acceso a la vivienda a través del sistema cooperativo y seguir profundizando en planes de vivienda que tengan como objetivo aquellos sectores más vulnerables.

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