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“Tenemos que mejorar la productividad de la industria, de la misma forma que hay que mejorar la productividad del país”

En diálogo con Del Constructor, el presidente de la Cámara de la Construcción del Uruguay, Ignacio Otegui, evaluó la situación del sector del 2017 y analizó el posible escenario para este 2018 e inicios del 2019. Se refirió, además, a la inversión pública, a la privada, a las inversiones inmobiliarias en viviendas promovidas y al escenario y desafíos que plantea la posibilidad de que se concrete una nueva planta de UPM.

 

¿Qué balance hace del sector en el 2017?

Creo que el 2017 fue un año de pequeña caída con respecto al 2016, aunque no están cerrados los números todavía del Banco Central, pero seguramente vamos a tener una contracción menor a la que tuvimos en el 2016 con respecto al 2015 y 2015 con respecto al 2014. Pero en definitiva, da la impresión, que la industria está en lo que yo llamo el piso. Poco más, poco menos, es como la industria  se comportó. Desde el punto de vista de la ocupación, estamos en un año, me refiero al 2017, en el que la industria estuvo en el entorno de los 44 mil, 45 mil trabajadores ocupados y vamos a cerrar el año con 47 mil trabajadores, porque eso es lo que ocurre todos los años, ya que entre octubre y noviembre hay una mayor demanda de mano de obra, porque mucha gente contrata personal para hacer tareas en los balnearios. Este es un dato estadístico, pero relevante. De repente, podrán ser 2 mil o 3 mil trabajadores más. Y en enero y febrero esa demanda normalmente cae y en marzo, con suerte, empieza a novelarse.

 

Posible escenario 2018

 

¿Qué es lo que se espera para este año?

Tuvimos contracción del PIB en el 2017, menor que en el 2016, pero una contracción al fin. Tuvimos un menor nivel de ocupación que en el 2016 y tenemos una convicción personal de que de 2018 va a ser muy parecido al 2017. ¿Qué quiero decir con esto? La obra pública es un motor importante de la industria y el Estado, que no tiene muchos recursos, está haciendo todo lo que puede. Y los que tiene, son los que están destinandos. Con esto va a estar en el entorno del 30% la demanda de la obra pública  en toda la industria para este año. Es probable que tengamos una recuperación en la inversión en el rubro viviendas. El año pasado estuvimos entre un 14% y 15% de demanda y para el 2018 es probable que nos arrimemos al 20%, porque, en definitiva, están las obras de Punta del Este que importan y que van a generar unos 2.500 puestos de trabajo a partir de mitad de año. Esto, claro está, si todo se desarrolla dentro de los marcos razonables. Es un número importante de trabajadores, pero tampoco nos mueve la aguja razonablemente. Y otro tanto puede ocurrir, en menor medida, en Montevideo. Aquí, la vivienda de interés social, hoy renombradas como viviendas promovidas, pasó de los inversores criollos, que fueron los que hicieron la primera etapa de inversión, y hoy hay trabajando en Montevideo varios inversores argentinos. Son obras que están comenzando y es probable que el 2018 sea un poco mejor que el 2017 en el rubro vivienda. En el resto del país, la impresión que tenemos es que va a seguir como venía, sin llegar a tener un gran destaque. Otro rubro, que no es menor, es el otro 50% de la demanda sobre la industria que es la obra privada no vinculada a la vivienda. Hoy existe una contracción un poco mayor, porque, en definitiva, los proyectos aprobados por la Comap (Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones) si bien son un número importante, son menores en monto de inversión. Y vamos a tener una caída en el 2018 en ese rubro.  ¿Qué nos queda como elemento nuevo que puede llegar a mover la aguja? Nos quedan tres cosas, pero ninguna se va a empezar antes de fines del 2018. Primero, las PPP que están licitadas, que alguna está adjudicada, otras están en proceso de análisis y otras para realizar el llamado. Estas obras, que ya datan de una licitación en algunos casos de más de un año, ninguna de ellas se va a empezar antes de finales del 2018.  Si todas se empezaran, es probable que ahí podamos tener 3 mil, 4 mil puestos de trabajo más, no mucho más que eso, concentrados en Montevideo y en el interior. Porque dentro del modelo PPP hay obras de educación que la primera se va a empezar, con suerte, a fin de año, y la segunda licitación, con suerte, en el primer trimestre del 2019. Estas son obras que están repartidas en todo el país, con una concentración mayor en Montevideo.  Después, están las obras de vialidad que son inversiones importantes, que están en la misma situación que la de educación, algunas estudiadas y adjudicadas e ingresando en el proceso de tratar de ajustar los temas económicos, que siempre son difíciles, y las restantes están en estudio. Hay otro elemento o factor, que son las obras de las intendencias. Ahí hay algunas obras importantes que puede lanzar la Intendencia de Montevideo, pero que sumadas todas pueden ser mil trabajadores más, pero bienvenido sea. Esas obras se están licitando, por lo que hay que analizarlas, evaluarlas y adjudicarlas, lo que nos lleva a pensar que comiencen en el último trimestre de este año. Y finalmente queda, como último elemento, las obras que ha planteado UPM que se deben hacer. Ahí están las obras referentes al ferrocarril que, con suerte, se comenzarán a fines de este año o comienzo del 2019. Estamos hablando si todo sale bien. Después tenés una inversión en el puerto, que también UPM está planteando, y cuya obra se va a empezar después del ferrocarril, no antes. Porque además, tengo entendido, que esa obra la financiaría UPM.

 

Y resta la planta física de la tercera planta.

Claro, la otra vía de acción es la planta física de acceso a la ubicación de esta eventual tercera planta de celulosa. Estas son obras de carretera, caminos secundarios y de acomodar los puentes. Esto es una obra importante porque si vienen los tritrenes hay que hacer la mayor parte de los puentes.  Y estas obras, personalmente no creo que se empiecen antes de mediados del 2019. Con este panorama, lo que le puedo decir es que si la industria de la construcción termina el 2018 como terminó el 2017, yo me quedo contento.

 

¿Y que debiera pasar para que esto no ocurriera?

Creo que no hay elementos suficientes como para que le pueda decir que  vamos a tener una caída. Por supuesto que puede ocurrir una caída si cambia algo en el mundo o por que el estado uruguayo pierda parte de las posibilidades de financiar las obras que está haciendo y bancando que son el 30% al que nos referíamos o porque los inversores inmobiliarios, por diferentes razones, entiendan que no vale la pena seguir apostando al Uruguay o a Punta del Este en particular. Yo no encuentro ningún elemento que me haga suponer que eso va a ocurrir, que la industria va a caer en un estancamiento mayor del que tiene hoy.  Pero igual, la industria está en una situación incómoda. Perdimos 30 mil puestos de trabajo directos, más los administrativos, los técnicos y los indirectos. Sumando todo esto, la industria perdió una cantidad muy importante de trabajadores y no encontramos ningún elemento sólido que nos haga suponer que podamos entrar a mejorar. Y estamos en un año preelectoral que es un año que, en general, la industria mostraba una actividad un poco mayor, si uno analiza los períodos de todos los gobiernos anteriores. 

 

Infraestructura

 

La sensación es que la industria, o un sector de ella, depende de si se concreta o no la tercera planta de celulosa.

Si se hace UPM es una historia y si no se hace es otra. Esto es así, para nosotros y para el país. Entonces estamos en una situación compleja. Yo defino cuál es la situación que nosotros prevemos que va a ocurrir durante 2018 y no me animaría a darle muchos más datos de que puede ocurrir en el 2019, porque UPM puede ser un alentador de inversiones o un desalentado de inversiones si no se concreta o se posterga la decisión. Y creo que hay una serie de cosas para resolver antes de que UPM diga que sí. Está clarísimo que UPM dijo que hacía la planta, si nosotros, el Uruguay, hacíamos antes las obras requeridas por ellos. 

 

¿Usted cree que las obras que pidió UPM se concretarán en la fecha estipulada?

Acá el tema es el ferrocarril, que es la obra más larga desde el punto de vista del tiempo que lleva, es la inversión más grande, donde el país no tiene un registro de empresas y técnicos propios que lo puedan hacer como se hace en el primer mundo. Y quien diga lo contrario, miente. El país no tiene eso. La licitación que se hizo, que es una licitación muy grande, vamos a esperar a ver si  en algún momento la obra es adjudicada y hay un inicio de la obra.  Si la obra del ferrocarril se inicia en el 2018, es probable que después venga la obra del puerto y las otras obras.  Estas otras obras pueden llevar dos años y medio, tres años, pero la planta va a demorar dos años y medio en construirse. Y UPM no la puede empezar, por lo menos, hasta fines el 2019 o principios del 2020. Este es el dato que yo tengo arriba de la mesa. Me puedo mentir y decir que va empezar en enero del 2019, pero estaría mintiendo.  

 

El gobierno, para incentivar a los inversores, ha exonerado de algunos tributos y gravámenes a obras de gran porte. ¿Qué impacto ha tenido esta iniciativa en la industria?

Parte de las cosas que se están haciendo en Punta del Este, entre otros factores, es por eso.  Creo que esas cosas han venido bien, aunque no me cambian la temperatura. Han disminuido, han enlentecidoel nivel de caída de la actividad en la industria e, incluso, en algún subsector la pueden haber frenado. Tenemos que aprender a decir las cosas buenas y también decir las cosas que no están bien, para tratar de corregirlas. Una industria que sigue cayendo, no me va a servir.

 

¿Y qué es lo que no está bien? 

Los costos internos del país no están bien. Por ejemplo, el costo del combustible y la energía. A mí me pueden criticar los salarios, pero nosotros hemos logrado alinear ahora  los salarios al Índice del Precio al Consumo (IPC). Y cuando la industria tiene una franja de crecimiento de actividad y tenés un desempleo del 5.5% es una realidad. Ahora, cuando se  tiene un desempleo del 8%, con una industria que está estabilizada en 40 mil y pico de trabajadores, es otra la realidad. Y es eso las cosas que uno tiene que tomar en cuenta cuando negocia.

 

Negociación y productividad

 

Justamente este año hay negociación colectiva.

Y va a ser compleja. En julio tenemos que negociar salarios y no va a ser un tema sencillo. Yo aspiro a que todos entendamos la realidad que tenemos arriba de la mesa. Por eso es importante no talentear y tener información  veraz arriba de la mesa. Y nosotros nos hemos especializado en generar información veraz. No alcanza con pedirle sólo al gobierno. También nosotros, todos los involucrados, tenemos que hacer los deberes. La productividad es un tema importante para la industria y no alcanza con decir que los trabajadores rinden menos, cosa que además es cierto. Pero no es el único motivo que afecta a la productividad de una obra. La Cámara Chilena de la Construcción vivió este proceso cuatro o cinco años antes que nosotros y llegaron a la conclusión que, en realidad, la productividad es la suma de situaciones que se dan desde quien resuelve el proyecto hasta quien entrega la vivienda. Es un proceso productivo extenso, donde intervienen decenas de personas diferentes, de empresas diferentes, y donde todos pueden cometer un error y encarecer el producto final. Y todo se traslada de uno a otro. Si el proyectista comete un error y hay que corregir después en obra, se pierde productividad. Y si después viene un tercero y tiene que corregir sobre lo corregido, se pierde más productividad y se encarece aún más el costo final de la obra. La productividad no es solo la mano de obra. Es un factor, pero no el único. Esto es uno de los desafíos que tiene la Cámara de la Construcción del Uruguay y uno de los objetivos para este año. Tenemos que mejorar la productividad de la industria de la misma forma que tenemos que mejorar la productividad del país. No alcanza con que me bajen el combustible, no alcanza con que me bajen la energía eléctrica, hay que pensar además en mejorar todas las aristas que se puedan mejorar en lo que uno hace. No es un tema simple, es un tema complejo.

 

Hablando de productividad y corregir ciertas aristas, algunos sectores de la construcción señalan que Uruguay no apostó a infraestructura vial en la década de bonanza.

Se lo voy a decir sin anestesia. Acá hubo un gobierno que se equivocó y fue el gobierno anterior. Cuando entra el Frente Amplio al gobierno, veníamos de una situación de inversión razonable en los mantenimientos y en la generación de redes viales en el país y había una subutilización, porque había una actividad económica menor.  Se utilizaban menos las rutas. Eso empieza a cambiar a fines del primer gobierno del Frente Amplio, cuando se nota un incremento importante en las toneladas cargadas y en la demanda. El crecimiento del país generó un tránsito mayor. Creo que el segundo gobierno del Frente Amplio se optó por invertir en la franja de la costa. Y ahora sigue creciendo la economía, siguen creciendo las toneladas y la inversión en infraestructura se empieza a nivelar en el 2017. En el 2016 empezó a crecer y el año pasado el Ministerio de Transporte y Obras Públicas llegó a una inversión record, 420 millones de dólares en rutas y para el 2018 va a ser una cifra superior a los 500 millones de dólares. Nosotros pusimos esto como un desafío. O el país entendía primero y atendía los temas de infraestructura vial, o el Uruguay iba a tener un colapso. Personalmente creo que esta administración está haciendo un esfuerzo importante en el área que está vinculada al MTOP y aspiro a que las PPP, con varias licitaciones que se han llamado, se puedan comenzar.

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