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En entrevista con Del Constructor, el arquitecto Fernando Pereira Figuerón, quien asumió como presidente de la…

El 2018 fue año especial para el Sindicato Único de la Construcción y Afines (SUNCA). Por un lado, logró firmar una convenio colectivo que asegura que sus trabajadores no tendrán pérdida salarial y, por ende, de poder adquisitivo, al tiempo que conmemoró los primeros sesenta años del gremio. Sobre estos aspectos, así como el plan de acción nacional llevado a cabo por el sindicato en busca de la reactivación de la industria, una futura ronda con los candidatos presidenciables y la necesidad de crear viviendas de corte social, se refirió el dirigente gremial Richard Ferreira, en diálogo con Del Constructor.

 

¿Cuál es el balance del SUNCA en este 2018? 

Nosotros arrancamos el 2018 a partir de un Consejo Directivo que se hizo a fines de enero y principios de febrero, marcando tres o cuatro ejes de acción, que tenían que ver con una campaña por el trabajo a partir de la situación de retracción en la industria que, de hecho, en los últimos tres años, fuimos de las industrias que más perdimos puestos de trabajo.

Venimos de un proceso del 2010 al 2015, donde se registraron los picos más altos de actividad. Llegamos a superar los setenta mil puestos de trabajo y, que, a partir del 2015 a la fecha, producto de la situación internacional y regional, significó la pérdida de veinticinco mil, veintiocho mil puestos de trabajo. Entonces, era lógico que la Dirección Nacional del gremio, mirando este escenario diseñara un plan de acción  para el 2018 que tuviera que ver con una fuerte campaña por el trabajo, teniendo en cuenta lo que se iba a discutir este año a partir de la Rendición de Cuentas. Si bien para nosotros no es una solución en sí misma la inversión pública, ayuda, y mucho, a la reactivación de la industria.

A partir de ahí planteamos un primer eje de acción que lo desarrollamos durante todo el año y que seguramente va a seguir en el 2019. El segundo eje tenía que ver con los Consejos de Salarios, que fue la séptima ronda y de las más importantes en los últimos años para todo el movimiento sindical. Para nosotros era un desafío abordar una discusión  de esta importancia en un momento de la industria que no era el mejor. Un tercer eje de acción tenía que ver con el Congreso del PIT-CNT, donde ahí teníamos un desafío como sindicato de colaborar en el marco de la unidad del movimiento sindical  y que pudiéramos sacar resoluciones claras. Además, poniendo al movimiento sindical de cara a un próximo período.

Esto, en el medio de lo que fue este año, particularmente en el mes de mayo que nuestro sindicato cumplió sesenta años.  A partir de estos ejes es que empezamos a desarrollar un plan de acción a nivel nacional, sin descuidar la protección y el fortalecimiento de todas las estructuras del SUNCA.

 

¿Y cuáles han sido las conclusiones?

Hoy, como primer balance, tenemos un convenio firmado para toda la industria. Hace más de un mes se firmó para el grupo mayoritario el convenio colectivo y ya tenemos la firma para la rama extractiva y la rama de cerámica, que eran los dos subsectores que estaban faltando firmar su convenio colectivo. Estamos, en este aspecto, cerrando un año positivo, a partir de la coyuntura que teníamos. Si uno mira la realidad de los otros grupos que están discutiendo sus convenios colectivos con mucha complejidad, con sectores empresariales que han vaciado la negociación colectiva al no hacerse presentes, lo que dificulta cerrar un año a nivel general con un porcentaje de acuerdo mayor al que existe hoy, que anda en aproximadamente un 50%. Mirando todo esto, para nosotros cerrar un año con un convenio colectivo donde se asegura que no habrá pérdidas salariales y con una plataforma con un profundo contenido social, nos parece sumamente positivo.

 

Ese contenido social, ¿qué planteaba?

Incluimos aspectos que hace a lo social, a la atención, tanto de los cuidados para los gurises de la construcción, como también incorporar a la negociación colectiva aspectos como, por ejemplo, lo que tiene que ver con el lenguaje de señas. Esto va de la mano con otro aspecto del plan de acción y que son las leyes laborales. Y, dentro, de ellas, la ley para mano de obra con discapacidad. Nosotros entendíamos que una vez aprobada esta ley, también teníamos que dar otro paso paralelo en la negociación colectiva, y que era introducir conocimiento a la industria que tiene que ver con el lenguaje de señas. Esto quedó establecido en la negociación colectiva. Cerramos una etapa de negociación, por lo menos hasta el 2020, que cierra la posibilidad de pérdida de salario real de los trabajadores, pérdida de poder adquisitivo y profundiza en la dirección de seguir trabajando desde la negociación colectiva en aspectos que no son salariales estrictamente, pero que sí que hacen a mejorar la calidad de vida del trabajador y su familia. Por otro lado, está la Rendición de Cuentas. Si bien es una Rendición de Cuentas parada en la realidad del país, nosotros creemos que se debieron hacer más esfuerzos para que hubiera mayor inversión en todas las áreas: educación, salud, infraestructura y vivienda. Si bien hubo una señal de inversión que, en parte, ya está en ejecución y que se va a notar más el año que viene, esperábamos, en función de la coyuntura actual de la industria, que fuera mayor. Que ayudara a la industria hasta que hubiera un componente de inversión privada, que es la otra pata importante para lograr la reactivación. Como SUNCA hicimos los esfuerzos, hasta donde pudimos llegar, para que esta Rendición de Cuentas diera resultados y hubiera una distribución de acuerdo a las necesidades que tenía nuestra sociedad en su conjunto, producto de la actual situación. El 2018 fue un año que, dentro de la coyuntura general, no fue el menor por la baja de actividad. Pese a esa situación, logramos mantener una estructura con diecinueve departamentales constituidas, funcionando y logramos crecer en el medio de una baja de actividad en organización. Hay datos que hay que mirarlos en detalles. Por ejemplo, si nos comparamos con el 2010 y 2011, cuando teníamos setenta mil trabajadores a los cuarenta y cinco mil de hoy, según datos del Banco de Previsión Social, y que hayamos logrado mantener toda la infraestructura de nuestro sindicato a nivel nacional, con las departamentales, con diecinueve locales funcionando en todo el país y manteniendo un nivel de sindicalización bien importante, no nos parece nada menor.

 

Situación del sector 

Ustedes son conscientes que va a ser muy difícil volver a ese pico histórico de trabajadores activos.  

Sin duda. Nosotros lo dijimos, incluso, cuando estábamos con setenta mil trabajadores. Dijimos que si bien era una situación que nos alegraba, éramos conscientes que era una situación excepcional. Y que si uno miraba lo que es la historia de la industria, el promedio de actividad, sabíamos que en algún momento eso iba a bajar. En algún momento, a raíz de esa baja de trabajadores con respecto a ese récord histórico, se debatió si la industria estaba en crisis o no. Nosotros no dejamos de reconocer que si la comparación se hace con esos setenta mil trabajadores podríamos llegar a la conclusión que estamos en crisis. Es cierto que hay veinticinco mil, treinta mil trabajadores menos. Ahora, si la comparación se hace tomando como referencia los niveles históricos de actividad, el promedio nos da que estamos en la media.    

 

¿Pero, consideran que la industria está en crisis o en una especie de meseta? 

No consideramos que la industria esté en crisis a nivel general. Ahora bien, es cierto que cuando uno recorre departamento por departamento o determinada región del país, estamos en dificultades serias, con un nivel de desocupación importante y que, en definitiva no hay, a corto plazo, una perspectiva de reactivación de la industria. Ahí somos muy cuidadosos  de no generar una opinión de que todo está mal, ni tampoco de que todo está bárbaro. Sabemos que la industria ha sufrido un impacto importante, producto de los factores que mencioné anteriormente. También es cierto que si miramos los números generales estamos dentro de la media de actividad. Creemos que la industria debería generar, a partir del 2019 y durante el 2020, determinados niveles de inversión que dieran respuesta a las necesidades que tiene la industria. Pero en cuanto a tu pregunta concreta, nosotros no creemos que la industria esté en crisis, sí que estamos con una concentración de la inversión que es dispar, que se concentra en Montevideo y donde ahora aparece, aunque aún no de forma contundente, cierta posibilidad de aumento de inversión en la zona del este, especialmente en Maldonado. Somos conscientes que solo con la inversión pública no alcanza. Por eso la pelea del SUNCA este año fue fundamentalmente una campaña por el trabajo y mayor inversión. Esperemos que el año que viene tengamos algunas señales diferentes en lo que tiene que ver con la inversión privada.

 

¿Cuánto pesa en este panorama la instalación de una segunda planta de UPM?

Creemos que a nivel de reactivación y empleo pesa mucho. Nuestra industria tiene la particularidad de generar actividad y reactivación no solamente al sector, sino a todo lo que gira alrededor, como es el caso de los proveedores, y ni que hablar a la sociedad en su conjunto. Y este tipo de emprendimientos tienen esa particularidad de concentrar, en función del tamaño de la inversión, un nivel de actividad importante, no solamente en la ejecución de la obra, sino también en el transcurso de la misma y después lo que queda, en particular para la zona. Ahí el desafío es que este tipo de inversiones, si es que se conforma su instalación, le deje algo más que una pastera al país. Estamos hablando de mayor conocimiento, más infraestructura y viviendas. En particular, creo que este tipo de emprendimientos para la industria de la construcción y para otros sectores que forman parte de la cadena, significan un impacto en función del empleo bien importante.

 

¿Cómo sindicato tienen previsto realizar una ronda con los presidenciables para saber qué idea tienen en políticas de vivienda, por ejemplo?

Nosotros siempre lo hacemos. En cada año electoral, como sindicato, queremos conocer la opinión de los candidatos en caso de llegar a la presidencia, qué opinión tienen sobre el tema de la reactivación en la industria.

No hemos abordado esa discusión, será parte del plan de acción del 2019, pero sin duda nos interesa. Tenemos claro que en nuestro país, más allá de los esfuerzos que se han hecho, todavía existe un déficit importante de vivienda y, especialmente, de corte social. Nos interesa saber de los presidenciables cuál es su opinión en cuanto a la construcción de vivienda, a la inversión de vivienda, fundamentalmente las de corte social.

Y que aquellos sectores de menores recursos realmente puedan acceder a la vivienda. Las viviendas de interés social, hoy llamadas promovidas, más allá del esfuerzo del gobierno con exoneraciones y subsidios para la construcción de las mismas, en el precio final del producto nos encontramos con una cuota que para muchos sectores de la sociedad es inaccesible. Es cierto que no estamos en la misma situación que hace quince años atrás en lo que tiene que ver con el tema vivienda, pero también es cierto que queda mucho por hacer. Hay que seguir potenciando y facilitando el acceso a la vivienda a través del sistema cooperativo y seguir profundizando en planes de vivienda que tengan como objetivo aquellos sectores más vulnerables.

Antiguamente se creía que el confort y la ecología eran términos antagónicos. Es decir, para disfrutar del confort el ser humano debía agredir al medioambiente o, al menos, no cuidarlo. La nueva arquitectura, liderada por una generación  de profesionales jóvenes, ha demostrado que ambos términos ya no están enfrentados y que, de hecho, puede ir de la mano. Y es que la nueva arquitectura propone confort, sustentabilidad y ecología. Estos son algunos de los edificios más reconocidos, y admirados, en este aspecto. 

En este sentido, Miguel Díaz, responsable del laboratorio de ideas de Ruiz Larrea & Asociados, estudio con base en Madrid y pionero en el desarrollo de la arquitectura bioclimática en Europa, explicó a la publicación Arquitectura & Diseño que “en una casa sostenible vives mejor. Si además la vivienda exhibe el certificado BREEAM el propietario se asegura que la sostenibilidad y el aspecto ecológico de la construcción está asegurado. Será más luminosa, habrá menos ruido y disfrutarás de mayor confort térmico y de mejor calidad del aire”.

El BREEAM al que hace referencia Diaz es el”Método de Evaluación Medioambiental del Organismo de Investigación de la Construcción”, mundialmente conocido por sus siglas en inglés. Fue creado en 1990 en el Reino Unido y hoy ya registra más de 270 mil edificios certificados en 63 países. Su éxito y calidad demostrada lo han convertido en un referente del rendimiento medioambiental, entregando reconocimiento y garantías a quienes lo aplican. En el continente europeo, el certificado BREEAM se está imponiendo en la arquitectura residencial y otro tipo de edificios “por ser el más riguroso y el más global”, agregó Díaz

A continuación algunos de los edificios modelos en este aspecto, que cuentan con el certificado BREEAM.

 

Lagasca99. Además de ostentar el precio del metro cuadrado de media más caro de España para una obra nueva, el proyecto residencial Lagasca99 –44 apartamentos de entre 330 y 700 metros cuadrados–, del arquitecto Rafael de la Hoz, exhibirá también el certificado BREEAM, lo que ha llevado hasta controlar al detalle la demolición previa para maximizar el reciclaje de residuos.

 

Fairyland Guorui. Ejemplo de la mejor arquitectura bioclimática, el complejo residencial Fairyland Guorui a las afueras de Pekín, diseñado por UNStudio, disfruta de un bulevar junto al río y de otro arbolado, así como de un gran jardín central para fomentar el tránsito peatonal, ya que los automóviles están confinados a una esquina.

 

Sede de Bloomberg. Siempre a la vanguardia de la arquitectura, Norman Foster diseñó en Londres para su amigo Michael Bloomberg la sede europea de su corporación homónima con los últimos avances en arquitectura sostenible.

 

Madrid 0,0. El complejo residencial de 98 viviendas Madrid 0,0, proyectado por Ruiz Larrea & Asociados a las afueras de Madrid, tendrá la mínima necesidad de sistemas activos de calefacción y refrigeración, además de estar adaptado a distintos tipos de usuarios y usos en el tiempo, compatibles con espacios de trabajo individuales y colectivos.

 

119 Ebury Street. El proyecto de reconversión de un antiguo hotel en tres apartamentos dúplex 119 Ebury Street, obra de David Morley Architects, fue el primero del Reino Unido en alcanzar la calificación de excelente en la fase de diseño, ganando los premios BREEAM 2015 en la categoría residencial. Entre las soluciones sostenibles destaca la ventilación mecánica con recuperación  de calor y el reaprovechamiento de las aguas grises.

 

Timmerhuis. La modularidad del edificio Timmerhuis proyectado por el estudio OMA para el ayuntamiento de Róterdam (Holanda), con apartamentos en sus plantas superiores, genera la máxima eficiencia, actuando sus dos atrios como grandes pulmones.

 

Pathé Films. La exquisita transformación de los antiguos estudios de cine Pathé Films, en el Soho londinense, en apartamentos de lujo, llevada a cabo por Sheppard Robson, obtuvo la máxima calificación BREEAM para las partes remodeladas.

El relevamiento del organismo, con datos procesados por El País, muestra que el negocio inmobiliario creció en cantidad de operaciones en el primer semestre de este año. Además, se dieron variaciones relevantes en los precios de compraventa y en los de alquileres.

En el primer semestre del presente año hubo 4,1% más negocios inmobiliarios que en igual período del año pasado. En la comparación con el segundo trimestre de 2017, hubo 13,7% menos negocios. Pero, esto se explica por la estacionalidad que tiene este rubro.

“La serie histórica de la cantidad de compraventas” muestra “un crecimiento regular en el registro de compraventa en el mes de diciembre de cada año” según el informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y además, enero y febrero suelen ser los meses de menor cantidad de negocios en el año.

En el primer semestre, se hicieron 59.720 inscripciones de negocios inmobiliarios en la Dirección General de Registros frente a 57.335 de igual período de 2017 y 69.202 de julio-diciembre del año pasado.

De las 59.720 operaciones en 2017, poco más de la mitad (30.367) correspondían a compraventas propiamente, 11.524 eran promesas de compraventa, 13.068 hipotecas y 4.761 a “otros actos”, según los datos divulgados por el INE y procesados por El País.

Los cambios más relevantes se dieron en los precios de las compraventas de las viviendas en dólares. En efecto, el precio promedio del metro cuadrado (m2) en dólares en Montevideo cayó 9,78% en el trimestre abril-junio respecto a igual período de 2017. Al compararlo con el último trimestre del año pasado, la baja en el precio fue de 11,58%.

Por otro lado, el índice del precio medio del m2 en pesos se incrementó 0,27% en abril-junio de 2018 frente a igual período de 2017. Al compararlo con el último trimestre del año pasado, se dio una baja de 5,17%. En tanto, en el segundo trimestre hubo un aumento de 10,27% del precio del m2 en pesos frente al primer trimestre del año.

El precio promedio del m2 en propiedad horizontal en Montevideo durante 2017 fue de US$ 1.683, mientras que el precio promedio del m2 en propiedad común alcanzó a US$ 855, esta es la última información disponible, ya que el INE no actualizó esos valores.

 

Alquileres

Para saber qué ocurrió en el mercado de alquileres, el INE se basa en registros del Servicio de Garantía de Alquileres (SGA) de la Contaduría General de la Nación y en la garantía de alquiler de ANDA.

“Según la Encuesta Continua de Hogares para el año 2014 ambas garantías cubren el 34,3% de los contratos de arrendamiento de casa habitación del total del mercado de alquileres”, explicó el INE. En junio había 80.875 alquileres vigentes (mediante SGA y ANDA) en Montevideo a un precio promedio de $ 13.792. La variación, en lo que va del año, fue de 3,1%, mientras que en el mismo período la inflación acumulada fue de 5,8%.

Como los contratos vigentes “pueden tener varios años desde que fueron formulados, por lo cual el precio que pagan podría estar desfasado respecto de los precios actuales del mercado de arrendamientos”, el INE también analizó “los contratos formulados en el último año móvil cerrado a junio de 2018”. En este caso, había 20.148 contratos a un precio promedio de $ 14.582.

En lo que va del año el precio promedio de los alquileres nuevos aumentó 3,4%, también por debajo de la suba del Índice de Precios del Consumo (IPC) en el período.

“En general, se observa una tendencia creciente del precio de los arrendamientos, aunque con una leve caída registrada en la cantidad de contratos en los primeros meses del año”, indicó el INE.

Hay diferencias en cuanto al tipo de propiedad. A fin de junio, había 15.215 contratos de alquiler de casas a un precio promedio de $14.165, a su vez 11.097 contratos en edificios de renta (según el INE “conjunto de viviendas en un mismo padrón generalmente del mismo dueño destinadas al alquiler, de propiedad horizontal o común”) a un precio promedio de $ 11.427. El 67,5% de los contratos (54.563) eran de propiedad horizontal a un valor promedio de $ 14.169.

El barrio con el alquiler promedio más caro a fin de junio (entre los de contratos vigentes) era Punta Gorda y el más barato era Casavalle, una tendencia que se repite mes a mes.

Si se toman en cuenta solo los contratos nuevos (es decir aquellos con una antigüedad no mayor a 12 meses a fin de junio de 2018) el precio de alquiler de las casas era $ 15.563, el de los edificios de renta alcanzaba a $ 12.764 y el de los que se efectuaron en propiedad horizontal era $ 14.872.

Entre los contratos nuevos, Punta Carretas es el que tiene el alquiler promedio más caro con $ 18.877 (aunque no está relevado Punta Gorda al tener menos de 130 casos) y el más barato es Manga con $ 10.133 en promedio (tampoco está Casavalle al tener menos de 130 casos).

En tanto, entre los contratos vigentes, Canelones tenía un precio promedio de arrendamiento 10% inferior al de Montevideo, aunque con Ciudad de la Costa por encima del valor medio de la capital del país.

Por su parte, San José era el departamento con el menor precio de alquiler relevado por el INE (además de este y Montevideo hay datos para otros seis) a fin de junio con $ 9.772. Lo sigue Colonia con un valor medio para alquileres vigentes de $ 10.102, luego vienen Florida con $ 10.229, Paysandú con $ 10.519, Salto con $ 10.607, Canelones con $ 12.407 y Maldonado con $ 12.696. El precio en Montevideo era de $ 13.792.

De todas formas, al interior de Canelones (único departamento con varias zonas relevadas, además de Montevideo) hay una diferencia grande de precios. En un extremo está Ciudad de la Costa con $ 16.349 de alquiler promedio y en el otro Santa Lucía con $ 9.578.

Durante el último almuerzo organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), el ministro Víctor Rossi afirmó que su cartera superó los 1.500 millones de dólares de inversión entre 2015 y este año, a lo que se le deberá sumar el proyecto financiado por la Administración Nacional de Puertos, que consiste en un viaducto para ordenar el  tránsito por la rambla portuaria y el acceso de carga al puerto de Montevideo.

Para el año entrante se espera ejecutar 650 millones de dólares más, entre varios proyectos. También detalló que se reconstruyeron 2.950 kilómetros de rutas y 3.600 metros de puentes. “Estamos muy lejos de tener el sistema de rutas colapsado”, precisó el ministro.

El sistema nacional de Infraestructura fue el centro de la presentación que el ministro Víctor Rossi expuso en el almuerzo de trabajo organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM). Detalló que a los 1.500 millones de dólares invertidos en vialidad hasta el momento se deberá sumar el proyecto financiado por la Administración Nacional de Puertos que consiste en un viaducto para ordenar el  tránsito por la rambla portuaria y el acceso de carga al puerto de Montevideo.

Agregó que hay recursos previstos para, en 2019, asegurar el ritmo de inversión de la Dirección Nacional de Vialidad, que supera los 500 millones de dólares anuales. También confirmó la financiación de inversiones acordadas por 152 millones de dólares en el centro del país, y que está previsto comenzar la labor en las rutas mediante participación público-privado (PPP).

 

Doble vías

En su oratoria destacó la mejora de la seguridad vial en líneas generales. Indicó que se desarrolla la ampliación de tramos de dobles vías; que hay terceras vías en proceso en las rutas 3, 9 y 5;  que se ajustan y reconstruyen rotondas para asegurar que los vehículos transiten alrededor de ellas; y que fueron instaladas 9.000 luminarias nuevas (el 25% del total de las habilitadas en el período). También destacó la mejora de la señalización vial.

Además, enumeró que en total fueron rehabilitados o construidos  más de 2.950 kilómetros de rutas; 3.600 metros de puentes. También indicó que hay 881 metros de puentes proyectados; 21 puentes nuevos o reforzados;16 están en obra y 18 planificados para iniciar.

El ministro explicó que la multiplicación del transporte de carga experimentado desde el año 2000 a la fecha, afectó de modo importante las rutas y reafirmó la necesidad de reacondicionarlas, en algunos casos desde cero. Por tal motivo, sostuvo, en 2015, el presidente Tabaré Vázquez anunció un esfuerzo de inversión extraordinario para el quinquenio de más de 12.000 millones de dólares en infraestructura. En lo que respecta a la caminería y rutas nacionales, 2.360 millones de dólares.

Recordó que los trabajos comenzaron por las rutas en estado más crítico, como la 55 o la 25, pero agregó que los eventos climáticos de 2016 incidieron negativamente y paralizaron varios trabajos de la construcción: se barrieron tramos de las rutas 21 y 22, y se desestabilizaron puentes que debieron ser sustituidos, como el de la Coronilla o el “puente blanco” de ruta 1.

Según recordó Rossi, esta situación implicó un punto de partida distinto al previsto para concretar el programa de inversión resuelto inicialmente, sumado a que los proyectos de participación público-privada no resultaron según lo esperado, por varias razones. Al respecto, aseguró que se sigue pensando que son un instrumento necesario, pero que debe ser perfeccionado ya que bajo esta modalidad, está prevista la construcción de 1210 km de rutas nacionales.

No obstante estos obstáculos, el jerarca explicó que el ministerio encontró una alternativa de trabajo mediante la interacción entre la Corporación Vial, la Corporación Nacional para el Desarrollo y la Dirección de Vialidad que permitió la concreción de 144 contratos de obra en este período, 20 licitaciones están en curso y la Corporación Vial del Uruguay transfirió  más de 1.000 millones de dólares al MTOP.

“Esto nos permitió desarrollar el plan comprometido, que avanza gradualmente en todas las rutas nacionales, eliminamos puntos críticos, extendemos el mantenimiento de forma programada, sustituimos las bases de muchas rutas, fortalecimos y mejoramos rutas primarias internacionales que tienen un porcentaje bueno y muy bueno de confort y conservación”, concluyó.

 

Puerto de Buquebus

En otro orden, el secretario de Estado dijo que “el proyecto era bueno e importante para Montevideo”, sin embargo, señaló que “no es el único lugar”, para instalar eventualmente la propuesta portuaria de la empresa Buquebus.

“La observación me pareció entender, era sobre si correspondía o no la enajenación de algunos padrones que no eran costeros porque, independientemente de la ubicación que tuviera hoy, en el futuro iba a ser sustituido por un relleno que iba a constituir la nueva costa, además de las obras del muelle y las escolleras de protección”, explicó el secretario de Estado al ser consultado por alguien que estaba presenciando la disertación. Para Rossi, se trataba de “un proyecto importante para Montevideo. Más allá de esos desencuentros, si se encuentra la forma de superar la resistencia de elegir y construir una nueva cosa para Montevideo, por supuesto que todos vamos a estar”, apuntó.

El propietario de Buquebus, Juan Carlos López Mena estuvo presente en el almuerzo. Al final de la presentación, mientras el ministro saludaba a uno de los asistentes, el empresario argentino subió al estrado y tras esperarlo varios segundos, accedió a una breve charla con el secretario de Estado. López Mena fue consultado por El País sobre si existen nuevas intenciones empresariales de concretar el proyecto en otro sitio, evitó realizar comentarios al respecto. Rossi señaló que el predio del dique Mauá “no es el único lugar, pero es un lugar importante y a mi entender, era un lugar apto. Puede haber otros lugares, los estamos mirando”, apuntó.

El gobierno aprobó en 2016 el proyecto portuario que incluye un moderno hotel, una construcción vidriada con forma de pirámide y numerosos estacionamientos. También incorpora el proyecto del “Museo del Tiempo”, que no se ha podido concretar hasta el momento por falta de recursos. La nueva terminal marítima supondría el abandono por parte de la empresa de la vieja terminal portuaria, regenteada por la Administración Nacional de Puertos (ANP).

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