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Los costos de construcción, sobre todo la incidencia de los salarios, sumado a la presión fiscal…

La economía uruguaya tendría este año y el siguiente un desempeño económico mejor al que registró en 2017. Mientras que el año pasado el Producto Interno Bruto (PIB) nacional creció 2,7% en términos interanuales, se proyecta que el año en curso cierre con un incremento de 3% y que el siguiente lo haga con uno de 3,1%. Esto se desprende de la encuesta LatinFocus Consensus Forecast  que  recabó la opinión de 18 consultoras, bancos y AFAP entre el 10 de abril y el 16 de abril de este año.

Entre la anterior edición de la encuesta y esta última, se conoció cómo le había ido a la economía uruguaya el año pasado, luego de que el Banco Central divulgara su Informe de Cuentas Nacionales a fines de marzo. Sobre esto, el sondeo indica ahora que el crecimiento de la actividad se aceleró “marginalmente” durante el último trimestre del año, lo que hizo que la tasa de expansión de 2017 fuera la más alta de los últimos tres años (en 2016 el PIB había aumentado 1,6% y en 2015, 1%).

La mejora observada durante el último tramo del año pasado, marca el informe, fue liderado por un sector externo “robusto”,  las exportaciones treparon 7,6% en comparación con 2016, y un “fortalecimiento” del consumo privado, que subió 4,4% en el año. Pese a esto, el relevamiento indica que, según indicadores disponibles hasta ahora, este “impulso” parece haber amainado en el primer trimestre de 2018, y menciona que el consumo de los hogares se contrajo por un salto “considerable” del desempleo y más presiones inflacionarias.

En la vereda de enfrente, marca que el crecimiento de las colocaciones en el exterior continuó viéndose en el arranque del año, y que la producción industrial mostró un buen desempeño en febrero.

Para el resto del año, en tanto, se aguarda que un incremento de las exportaciones dé lugar a un cambio de tendencia en la producción industrial, al tiempo que también se prevé que la inversión vuelva a la senda del crecimiento. De la mano de un consumo que seguiría expandiéndose, estos deberían ser los principales motores de la actividad en el año.

La expectativa de 3% de aumento del PIB para este año implica un leve ajuste a la baja respecto a la edición anterior, cuando los analistas habían barajado un incremento de 3,1%. Por el lado de los precios, en tanto, se destaca que en marzo la inflación volvió a estar dentro del rango meta definido por el Central (entre 3% y 7%). Así, los consultados esperan que la inflación se ubique a fines de 2018 en 7,3%, 0,1 por encima de lo que preveían un mes atrás.

 

Escenario regional

Si se mira cuál es el escenario en América Latina en general, el sondeo indica que parece haber dejado los malos años 2015 y 2016 “firmemente” en el espejo retrovisor. Según las estimaciones de esta edición de la encuesta, la región se expandió 2% en términos interanuales durante el cuarto trimestre de 2017, la tasa más elevada de crecimiento desde el primer trimestre de 2014.

Se espera, asimismo, que la economía latinoamericana se acelere este año, producto de un contexto externo favorable, con precios de las materias primas más elevados, baja inflación y políticas monetarias más “acomodaticias”. Pese a que las dinámicas de crecimiento hoy son más “fuertes” que en años pasados, se plantea también que la recuperación hasta ahora ha sido “moderada”, y la capacidad ociosa persiste entre los jugadores regionales de mayor peso. Además, los altos déficits fiscales y externos que presentan los países latinoamericanos “amenazan” con sacar a la región de este momento de expansión. Los analistas consultados aguardan que América Latina crezca 2,3% este año y 2,8% el próximo.

Con respecto a Brasil, el reporte indica que la recuperación económica parece estar “fortaleciéndose”, luego de que el crecimiento se acelerara en la última parte de 2017. A pesar de esto, los problemas persisten y se prevé que la mejoría sea “gradual”. Ahora el foco del país está en las elecciones presidenciales que se celebrarán en octubre. Quien se calce la banda presidencial “tendrá que enfocarse en corregir las finanzas del gobierno”, lo que incluye la implementación de una postergada  reforma del sistema de previsión social. Los analistas esperan que la economía más grande de la región crezca 2,5% este año y 2,8% en 2019.

Argentina, por su parte, presenta buenas señales,  como un desempleo en caída y una producción industrial “robusta”, pero la preocupación continúa por el lado de los sectores externo y monetario. Los encuestados creen que la actividad en el país vecino se incrementará 2,6% en 2018 y 3,2% el año que viene.

A pesar de haber más de una quincena de proyectos inmobiliarios presentados en Maldonado, especialmente en Punta del Este, la construcción sigue sin repuntar en el departamento y asiste al menor nivel de trabajadores registrado desde hace al menos 12 años. El comienzo de 2018 ya marcó que la recuperación de la actividad no se observará en el corto y mediano plazo y, aunque hay algunas señales positivas, nada hace pensar que se repetirá el boom constructor del pasado en el principal balneario del país e icono de ese sector de actividad.

Según datos procesados por el consultor inmobiliario Julio Villamide en base a información del Banco de Previsión Social (BPS) a los que accedió el diario El Observador, en el comienzo de este año había 2.541 obreros de la construcción registrados en la seguridad social correspondientes a obras con domicilio fiscal en Maldonado. Es el menor nivel desde al menos noviembre de 2005, mientras que la mayor cantidad de personal se verificó entre setiembre y octubre de 2011 con casi 10 mil obreros formalizados ante el BPS.

 

Causas

La actividad de la construcción en el departamento comenzó a debilitarse en 2012 luego del boom que había comenzado a partir de 2005. Uno de los motivos principales fue la retracción de inversionistas argentinos en el mercado inmobiliario de Punta del Este a raíz del cepo cambiario aplicado por el gobierno de Cristina Fernández que impedía la salida de capitales del país.

Otro elemento que incidió fue la firma del acuerdo de intercambio de información tributaria entre Uruguay y Argentina. La primera acción fue eliminada por Mauricio Macri cuando asumió el gobierno en diciembre de 2015, aunque la otra continúa vigente. “Básicamente el mercado inmobiliaria en Punta del Este entró en recesión en los últimos años del anterior gobierno argentino”, afirmó Villamide.

Añadió que a pesar de que algunas condiciones han cambiado (como la eliminación del cepo) todavía persiste una alta oferta del anterior ciclo positivo de la construcción. Y si bien se presentaron unos 17 proyectos nuevos el año pasado todavía están en una primera fase, lejos de su culminación.

“Las construcciones en sí no comenzaron, lo que se hizo fue el movimiento de tierra y el vallado perimetral de las obras para cumplir con el plazo de inicio y no perder los beneficios fiscales”, explicó. Y claramente esos trabajos realizados no mueven la aguja de la mano de obra. “Eso que se hizo se arregla con dos obreros”, sostuvo el especialista inmobiliario.

Uno de los pocos emprendimientos que está avanzando es el complejo Fendi Chateau (del desarrollista argentino Sergio Grosskopf), en la Parada 17 de la Playa Mansa. “Pero no todos de aquellos 17 proyectos están en las mismas condiciones”, aseguró Villamide. Por tanto, sostuvo que la construcción en Punta del Este continúa atravesando una situación complicada y sin expectativas de cambios sustanciales en el corto y mediano plazo.

 

A favor

El especialista inmobiliario explicó que hay un elemento a favor respecto a Argentina. Recordó que en la última década los precios de las obras nuevas en Puerto Madero y Punta del Este evolucionaron en forma bastante paralela. Y aunque siempre los precios de esa zona premium de Buenos Aires ascendieron por encima en el entorno de 20% ahora la brecha supera el 70%. Pero también se incrementaron los valores en otros barrios bonaerenses de clase media. Villamide ejemplificó que en la zona de Caballito hay construcciones con un precio de US$ 4.000 por metro2.

Ello podría llevar a que algunos inversores en ladrillos optaran por productos superiores que en Punta del Este se ofrecen a US$ 3.800 el metro2. “Hay alguna chance para Punta del Este en la medida que la economía argentina siga creciendo y la suba de precios en dólares se mantenga”, dijo Villamide.

A pesar de eso, el consultor sostuvo que las circunstancias favorables para atraer inversores inmobiliarios a Punta del Este cambiaron y ya no volverán a ser las mismas de antes, a raíz de los mayores controles que se aplican en Argentina a la salida de activos.

 

Estancamiento

La actividad de la industria de la construcción cayó 6% en 2017, según la información de Cuentas Nacionales que divulgó el Banco Central (BCU) en marzo. En tanto, el último Índice Líder de actividad de la construcción de abril proyectó un “estancamiento” de ese sector para 2018.

Los últimos datos arrojaron desempeños por debajo de lo esperado en la tasa de desempleo, así como una caída en la reducción de cemento destinada al mercado local. A esto se sumó un deterioro en las expectativas de los empresarios de la industria.

En una reciente entrevista con El País el asesor financiero de la Asociación de Promotores Privados de la Construcción (APPCU), Alfredo Kaplan, proyectó un magro desempeño para la construcción de vivienda en 2018, y un declive en 2019 producto de cambios normativos que introdujo el gobierno en marzo que desalientan la actividad de ese nicho en particular. “El Ministerio de Economía quiere promover inversiones y está bien, pero no lo puede hacer en el otro segmento (el que era vivienda de interés social), porque el Ministerio de Vivienda le pone topes y termina desestimulando la inversión”, afirmó  el asesor financiero Alfredo Kaplan.

La Maison Bernand, edificada en la Costa Azul, próximo a Cannes, es una de los ejemplos más llamativos de la arquitectura de mitad de siglo XX.  Construida en 1971, parece más un submarino o una representación cinematográfica retro-futura, que un edificio real, que fue renovado, tras una gran reforma que duró cinco años. La particularidad de esta construcción,  creación del arquitecto búlgaro Antti Lovag, es la de una casa parecida a un hormiguero en la que son humanos los que pasean a través de sus túneles y cavidades.

Con una visión única Lovag llamó a su proyecto “Habitologist”,  y lo definió como “una casa envoltorio que abarcaba las necesidades del hombre”. Edificada en la región de la Provenza junto a los Alpes y la Costa Azul es el primer trabajo del arquitecto húngaro a la cual se le sumarían posteriormente otras logradas construcciones como, Le Palais Bulles, un proyecto para el diseñador Pierre Cardin.

En concreto, Maison Bernad se construyó para un empresario francés con unas formas orgánicas que posiblemente fueran destinadas más a llamar la atención, que para vivir en ella.

En “Habitologist”, las paredes revestidas con extraños orificios sustitutivos a los ventanales de una casa convencional y sus pasillos recuerdan a un pasadizo de hormiguero realizado a escala humana. Sus impresionantes vistas al mar Mediterráneo es otro de su atractivo principal, realmente sorprende encontrar en plena Provenza una casa con un diseño tan singular y construida hace 46 años.

Antti Lovag concibió esta casa encuadrando las vistas más espectaculares con las zonas principales de la vivienda, a partir de ahí se conectaron las habitaciones mediante largos pasillos de metal. Las renovaciones de la Maison Bernad han sido supervisadas por la arquitecta Odile Decq, cosa que a la profesional le ha deleitado entre tanto arte y excentricidad. Estoy convencida que ha colmado el trabajo de Lovag dando ese punto extravagante y actual que le faltaba por completar en nuestros tiempos y que al gran arquitecto no le habría importado en absoluto.

 

Arquitectura orgánica

Antti Lovag, quien falleció en el 2014, fue uno de los altos exponentes de lo que se denominó como “arquitectura orgánica”. De hecho, en la década de 1960, trabajó con Jacques Couëlle, uno de los primeros arquitectos en desarrollar ese estilo de arquitectura en Francia. A principios de los años setenta inició la construcción de la casa Bernard donde implementó su radical e innovador diseño de viviendas.

La arquitectura orgánica u organicismo arquitectónico es una filosofía de la arquitectura que promueve la armonía entre el hábitat humano y el mundo natural. Mediante el diseño busca comprender e integrarse al sitio. El estilo orgánico es un movimiento arquitectónico que se deriva del funcionalismo o racionalismo y que puede considerarse promovido fundamentalmente por los arquitectos escandinavos en la década 1930-40 y por el arquitecto estadounidense Frank Lloyd Wright.

Lo que deseaba transmitir con la mansión su diseñador  Antti Lovag  era el círculo, en materia de construcciones,  como una forma simple y básico de cualquier vida, por lo que él, antes que arquitecto, se definía a sí mismo como “habitólogo” y preconizaba la “democracia de proximidad” como principio de urbanización.

Lo cierto es que la Mansion Bernard sigue cautivando por su estructura de “hormiguero”,  sus colores exteriores e interiores que recuerdan a la década del setenta. Hoy es una visita obligada para quienes se maravillan por los estilos arquitectónicos no tradicionales, pero, para preservar el misterio y su encanto, las visitas guiadas se realizan con los móviles en modo silencioso, los animales no están permitidos, los videos y fotografías están prohibidos desde cualquier dispositivo y no se facilita la ubicación real de la casa, ni siquiera en el mapa aparece su lugar específico, sólo una señas donde más tarde el trayecto se desvía.

El ministro Víctor Rossi anunció que antes del comienzo de la temporada de verano, deberán estar terminadas las obras de infraestructura en el puerto de Piriápolis y la reparación de las marinas uno y dos del puerto de Punta del Este, por lo que el Ministerio de Transporte y Obra Pública resolvió destinar una ampliación de cinco millones de dólares a tales efectos.

“Ya iniciamos, con el mismo llamado, las obras de reparación de las marinas uno y dos de las del puerto de Punta del Este, que necesitaban mantenimiento", dijo Rossi. Añadió que las tareas descriptas, ambas en el departamento de Maldonado, deben finalizar antes de diciembre, cuando comienza la temporada estival.

En materia de vialidad y en referencia al departamento de Florida, el titular de la cartera de Estado recordó que ya se inauguró la primera etapa de las obras sobre ruta 7, en el tramo que une las localidades de Casupá, en el kilómetro 110.950, y Reboledo, en el kilómetro 122.500. Con una inversión cercana a los cuatro millones de dólares, la reparación insumió ocho meses y comprende ensanche, drenajes y alcantarillas, que ahora alcanza los diez metros de ancho.

"En Casupá, le informamos a los vecinos y a las autoridades locales que ya están en marcha obras en otros tramos viales, como Reboledo-Cerro Colorado y entre esta localidad e Illescas y entre esta última y Batlle y Ordóñez. Hay un plan de obras de infraestructura que se va a desarrollar y nos va a permitir, antes que termine el actual período de gobierno, contar con reparaciones y mejoras significativas", indicó el ministro.

Rossi  también reconoció que la ruta 5 exige obras debido a la creciente demanda de tránsito vehicular. “Tenemos expectativas de que se incremente aún más el transporte de carga por la instalación de la planta de celulosa de (la empresa finlandesa) UPM”, afirmó.

"Ya están adjudicados los contratos que van a permitir que en las inmediaciones del peaje de Mendoza comiencen las reparaciones, el mejoramiento de banquinas y la construcción de terceras vías en algunos puntos de la ruta, para facilitar la circulación de la carga con el transporte regular”, describió Rossi.

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