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El documento, denominado “Informe de Expectativas del Sector de la Construcción” fue elaborado en diciembre pasado con el objetivo de monitorear las expectativas de las empresas del sector  de  la  construcción  respecto  a  las  principales  variables  económicas,  su  capacidad instalada y expectativas de crecimiento. Esto  permite  obtener información  relevante  sobre la coyuntura actual y la evolución futura del sector y la economía en su conjunto. Para ello, se consultó a 71 empresas asociadas a  la Cámara de la Construcción del Uruguay (CCU) y a 10 empresas que integran la Asociación de Promotores Privados de la Construcción del Uruguay (APPCU).  Del total de empresas contactadas se obtuvo una tasa de respuesta de 38,3%.

La percepción actual fue relevada mediante la variable de interés, para los que las empresas que respondieron debieron elegir entre “buena”,  “ni  buena  ni  mala” o “mala”,  mientras que las expectativas fueron recogidas mediante  la  percepción  de  la  evolución  futura  respecto  al  estado  actual, dividiéndose en “al  alza”, “igual” o “a la baja”.

 

Percepción

En  cuanto  a  la  percepción  actual,  tanto  de  la  economía  como  del  sector,  predominan  las respuestas  neutras  81%  y  71%  respectivamente,  seguido  de  las  respuestas  asociadas  a  una percepción negativa (16% y 26%). En  cuanto  a  las  expectativas  futuras,  si  bien  predominan  las  visiones  neutras  tanto  para  la economía (71%) como  para el sector (52%), la segunda categoría en cuanto a expectativas son respuestas  positivas.  Para  la  economía  el  19%  esperan  que  la  economía  evolucione  al  alza, mientras  que  para  el  sector  este  valor  se  ubica  en  el  entorno  del  32%.  “Esto  supone  una innovación  respecto  a  las  ediciones  anteriores  ya  que  es  la  primera  vez  que  se  releva  una proporción  de  esta  magnitud  de  respuestas  positivas  sobre  el  futuro  de  la  economía  y  el sector”, señala el informe.

 

Expectativas

Las empresas también fueron consultadas respecto a su capacidad instalada  actual y su expectativa a futuro.  Los resultados de esta consulta muestran que cerca del 48% se encuentran operando debajo del 70% de su  capacidad instalada,  observándose  un  valor  similar  para    la  expectativa  de  la  capacidad  instalada. “Adicionalmente” expresa el documento, “se  consultó  a  las  empresas  respecto  de  la  probabilidad  de  expansión  de  la capacidad en cuanto a maquinaria y persona. 

El 64,5% de las empresas ven como muy  poco  probable o  poco  probable  la  expansión  de  maquinaria;  este  indicador  se  sitúa  en torno al 61% para el caso de personal”.

Por último, se relevaron las expectativas sobre la evolución de los costos y sobre cuáles son sus principales factores que inciden sobre éstos.

“En  cuanto  a  la  evolución  de  los  costos,  el  52%  espera  que  evolucionen  a  la  par  que  el  IPC mientras que el 48% espera que evolucione por encima. El 90% identifica como principal factor de incidencia, el costo a la mano de obra, seguido de los insumos locales y costos financieros”, concluye el documento del Informe del Centro de Estudios Económicos de la Industria de la Construcción (CEEIC).

El Índice del Costo de la Construcción (ICC), presentó una baja de 0,34% en Diciembre de 2016 y su número índice se fijó en 573,59. La variación acumulada en el año fue de 8,03%.

En materiales el número índice es de 463,96, reflejándose una suba de 1,18%, con una incidencia de 0,28 puntos porcentuales.

En mano de obra el número índice es de 750,37, presentando una baja de 0,99%. El Grupo 6.3 “Industria de la madera, celulosa y papel” tuvo un ajuste salarial de 8,97% a partir de Julio de 2016, decretado en diciembre de 2016, no logrando neutralizar la baja producida en el Grupo 9.1 “Industria de la Construcción y Actividades Complementarias” debido a que hubo seis días de licencia reglamentaria durante los cuales no se abonaron los tickets de alimentación correspondientes. (Fuente INE)

 

VARIACIÓN MENSUAL

1) Indice General. 2) Indice General sin Impuestos. 3) Indice Parcial.

4) Indice Parcial sin Impuestos. 5) Indice de Materiales. 6) Indice de Mano de Obra.

7) Indice de Gastos Generales. 8) Indice de Impuestos. 9) Indice de Leyes Sociales.

10) Indice de Conexiones Definitivas. 11) Indice de Costos de Permisos.

Un informe elaborado por el Centro de Estudios Económicos de la Industria de la Construcción (CEEIC) señala que la productividad en el sector se ha mantenido incambiada desde el 2005, pero situándose en niveles inferiores a los de mediados de la década del  90.

El documento analiza el período 1995-2016 y el indicador “productividad” al que refiere incluye tanto la construcción de vivienda como obras viales e hidráulicas, montaje de plantas industriales, entre otros. Cabe señalar que en el mismo período la economía en promedio experimentó una mejora en la productividad por ocupado, determinando que la Construcción es uno de los sectores con peor desempeño relativo en términos de productividad de la mano de obra.

El informe analiza la productividad desde dos ópticas diferentes, pero complementarias. La primera refiere a la productividad de la mano de obra de la Industria de la construcción a través de la productividad aparente, mientras que la segunda es  un análisis de la productividad en la construcción de viviendas en base a los cierres de obra tal como se reportan al BPS. Lo anterior se complementa con un análisis de los cambios al proceso productivo y la incorporación de capital ocurridos en los últimos años. 

“En primer lugar”, señala el documento, “el análisis de la productividad aparente de la mano de obra permite concluir que la productividad en la construcción se ha mantenido incambiada desde 2005 aunque ubicándose en niveles sistemáticamente inferiores a los de mediados de los 90”. También se analizó la productividad en la construcción de viviendas, en base a información micro, que señala que en los últimos cinco años la productividad de la mano de obra en la construcción de viviendas habría caído 20% respecto al período 1995-2010. “Esto ocurre, a pesar de los cambios en los procesos constructivos ocurridos en los últimos años. Más precisamente, en los últimos 15 años se han incorporado diversas tecnologías que modificaron la función de producción en la construcción de viviendas y habrían derivado en un ahorro significativo de los requerimientos de mano de obra en etapas clave del proceso de trabajo”, expresa el informe.

Como ejemplo, se cita que la incorporación del hormigón premezclado, los sistemas de encofrado racionalizados y los muros interiores secos habrían derivado en un ahorro de más de 12% en el total de jornales necesarios para construir una torre económica. Sin embargo, pese a estos cambios tecnológicos, la productividad en el sector habría caído en los últimos años.

 

Menos productividad

La caída de la productividad en la industria de la construcción planteó otra interrogante. Y es si este descenso de la productividad aparece en otros sectores de la economía uruguaya o si, por el contrario, es un fenómeno específico. La comparación realizada por el CEEIC arriba a tres conclusiones. La primera de ellas es que la caída de la productividad aparente durante la crisis 2002 fue un fenómeno generalizado (salvo el sector de Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones), que está en línea además con la evidencia internacional de los cambios en productividad de factores durante el ciclo económico. Sin embargo, en el caso de la construcción la caída de la productividad durante la fase baja del ciclo fue mayor que en otros sectores.

Otras de las conclusiones es que a diferencia de lo que ocurrió en la construcción, la productividad aparente de la economía uruguaya creció sostenidamente a partir de 2005, superando los niveles pre crisis. A modo de ejemplo, la productividad aparente de la economía uruguaya en el último bienio (2014-15) fue 45% superior a la registrada en 1995-96, mientras que en la construcción el indicador es 10% inferior.

El documento de trabajo elaborado por el CEEIC señala que el indicador de productividad  de la mano de obra se encuentra relativamente estable desde el año 2005, aunque en niveles inferiores a los que presentó durante 1991-1998. En tanto que, para el total de la economía, y para la mayoría de los sectores de actividad analizados, la productividad aparente de los ocupados muestra un incremento. “Por tanto, esta primera aproximación indica que el valor producido por ocupado en la industria de la construcción se ha mantenido estable en los últimos 10 años pero en niveles inferiores a los del principio de la década del 90, desacoplándose al menos parcialmente de las ganancias de productividad exhibidas por la economía en su conjunto”, señala el informe.

Por otra parte, según el relevamiento realizado en 116 obras de vivienda donde se estudió la productividad de la mano de obra, ésta habría caído en los últimos años. Este resultado es significativo ya que “se encontró que las obras más recientes requieren de 1,2 jornales más que aquellas finalizadas entre fines de los 90’s y los primeros meses de 2010. Esto implica que la cantidad de jornales por metro cuadrado insumidos para la construcción de una obra de vivienda nueva aumentó 20% en los últimos años. Por tanto, ambos enfoques del problema sugieren que la productividad de la mano de obra se ha deteriorado en los últimos años”, afirma el documento.

Sobre cuáles han sido las razones de la caída de la productividad laboral en el sector respecto a la década del 90, la información recabada por el CEEIC permite descartar algunas posibles causas. “Una primera hipótesis sería que la inversión en capital del sector ha sido insuficiente, lo que habría afectado el rendimiento de la mano de obra. Sin embargo, la evolución del Índice de Importación de Maquinarias y Equipos (IME) de la construcción evidencia que el sector incrementó de forma significativa su inversión en capital, en línea con el resto de la economía. En tanto que la participación de la inversión en capital de la construcción sobre el total de la inversión de la economía fue siempre superior a la participación de la Industria en la producción total, a excepción del año 2015”, indica el informe.

Ante esta evidencia, se expresa que la industria de la construcción registró un significativo proceso de incorporación de bienes de capital, lo que en teoría habría de mejorar los procesos y la capacidad de producción. “En este sentido, la falta de inversión en capital no sería uno de los factores que explica el deterioro de la productividad aparente”, expresa el análisis.  Tampoco se puede explicar la caída de la productividad en las obras de vivienda por falta de innovación en los procesos productivos. De hecho, un relevamiento realizado en empresas del sector cuantificó el impacto de tres innovaciones tecnológicas sobre una vivienda de Tipo 1 de 20.000 metros cuadrados.

“Estas innovaciones deberían haber provocado ahorros en los requerimientos de mano de obra de al menos 12,2% en la última década. Los cambios tecnológicos relevados fueron la introducción del hormigón premezclado y bombeado que de acuerdo a las estimaciones realizadas habrían reducido en al menos 3% los jornales totales de la obra; el sistema de encofrados racionalizados, que sustituyó al sistema de encofrados tradicionales, y se estima tuvo un impacto de al menos 6,4% de ahorro sobre el total de jornales, y, en tercer y último lugar, la construcción de muros internos utilizando tabiques drywall, que se estima tuvo un impacto de al menos 2,9% en los  requerimientos de jornales por metro cuadrado”, afirma el estudio. 

 

Conclusiones

El informe del CEEIC determina que la mano de obra en la construcción de vivienda nueva cayó 20% en los últimos años, en tanto que los cambios tecnológicos introducidos en la construcción de viviendas deberían haber generado un incremento de la productividad de al menos 12%.  “Esto determina que se ha generado una brecha en la productividad de la construcción de viviendas superior al 30%. En este sentido, un mayor requerimiento en jornales se traduce directamente en un incremento en los costos enfrentados por las empresas. Considerando la metodología del Índice del Costo de la Construcción (ICC) elaborado por el INE, se encuentra que la mano de obra representaba 25% del costo de construcción de vivienda en 1999. De esta forma, tomando en cuenta la brecha de productividad estimada, construir una vivienda nueva hoy tendría un sobrecosto de 7,5% respecto a las obras de vivienda de fines de la década del 90’, lo que impactaría directamente en los precios de venta de los inmuebles”.

Para el equipo económico de gobierno la modalidad PPP ha comenzado “a  rodar” y se aguarda una mayor cantidad de proyectos de Participación Público Privada para el próximo año. 

En el marco del lanzamiento del primer llamado para centros educativos en la modalidad Participación Público-Privada (PPP), por el que se construirán 44 jardines de infantes y 14  CAIF, el subsecretario de Economía, Pablo Ferreri, afirmó que “el mecanismo está empezando a rodar” tras la presentación de nuevos proyectos y el aumento del interés empresarial por financiar las obras. Según informó el diario El País ya se presentaron cuatro ofertas en la licitación del Circuito Vial 3, superando el resultado de los proyectos previos.

Ferreri agregó que el modelo de PPP es “un mecanismo innovador” porque permite al gobierno “trascender las restricciones fiscales”, ya que se realizan obras que se pagarán por disponibilidad de uso y con un costo para el Estado repartido en el tiempo. “Estamos haciendo lo que debemos hacer con un mecanismo sostenible en el tiempo”, manifestó el subsecretario de Economía y adelantó que a futuro se construirán centros de educación media para aumentar la cobertura liceal en 20.000 cupos.

El llamado para la construcción de jardines de infantes y centros CAIF comenzó en la segunda quincena de diciembre, luego de haber finalizado la consulta pública del pliego. Está previsto que las obras comiencen en abril de 2018 e insuman aproximadamente dos años. La inversión estimada es de US$ 56 millones y las entidades públicas contratantes son la ANEP y el INAU, que cederán sus créditos presupuestales como garantía de pago.

El contrato suscrito con el privado será por 22 años y los pagos se realizarán de forma bimestral por la disponibilidad de uso de cada centro, estando dentro de las obligaciones del adjudicatario las tareas de mantenimiento, reparación por daños o robos fuera del horario de uso, y de limpieza —solo en los jardines de infantes—. En caso de incumplimiento en algún punto, se restará un porcentaje del monto a pagar por el Estado.

Por otra parte, el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Álvaro García, destacó que un tercio de las obras previstas en el Plan Nacional de Infraestructura tendrán participación de capital privado. “Todo el país debe acostumbrarse a esta herramienta, y esto incluye al sector público y al privado”, sostuvo García.

En los últimos tiempos, el titular del MTOP, Víctor Rossi, había expresado en varias oportunidades su descontento con los plazos de ejecución de las obras mediante la modalidad de PPP. Por ejemplo, durante su ponencia en el evento organizado por el Centro de Estudios Económicos de la Industria de la Construcción (CEEIC) había señalado “que hay dificultades de burocracia administrativa” por la participación de varios organismos en la definición y ejecución de los proyectos, por lo que propuso crear una agencia especializada.

La evolución de los determinantes del ILIC entre Julio y Setiembre de 2016 fue predominantemente negativa, destacándose en particular, la caída registrada por la producción de cemento en el último mes.

En línea con lo previsto, los determinantes del ILIC a setiembre de 2016, registraron en su mayoría efectos negativos sobre el indicador.

En esta ocasión, fueron los determinantes externos a través de la inflación en dólares los que reflejaron una leve mejora contrarrestando en parte la caída global.

En este sentido, a nivel doméstico fueron tres los componentes que registraron incidencias negativas sobre el indicador. En primer lugar, la producción de cemento en agosto cayó en forma significativa respecto a Julio revirtiendo las señales positivas que mostró en dicho mes. Adicionalmente, las expectativas empresariales se mantienen en terreno negativo. Finalmente, las perspectivas del mercado laboral mostraron un leve deterioro adicional. Sin embargo, estos movimientos, fueron contrarrestados por una leve caída de los costos asociados a la construcción.

En tanto, a nivel regional, el ISAC de Argentina registró una nueva reducción, mostrando así un comportamiento similar al de los otros determinantes.

En suma, los determinantes del ILIC no registraron cambios que afecten significativamente las estimaciones realizadas en julio. En concreto, se prevé una contracción tendencial cercana al 5% para 2016, pronóstico que se mantiene para 2017.

 

Fuente: ceeic

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