Estudiantes de la Universidad del Valle de México (UVM) desarrollaron un sistema de construcción para edificar casas con materiales sustentables, que son 60 por ciento más económicos que los tradicionales.

Los universitarios Mauricio P. Avendaño, Alam Cornejo y Enrique Hernández de la carrera de Ingeniería Industrial y Mecatrónica crearon la empresa Eco Block’s, que además ofrece una construcción funcional a través de muros ensamblables. La edificación de dichas viviendas se hace a través de un sistema de cargas con vigas de acero y losa ligera, que se rellenan con bloques sustentables elaborados con PET y caucho, con lo que se sustituye el concreto y se eliminan los castillos y cimientos de cemento. Cabe destacar que este tipo de paredes no necesitan ningún adherente entre muros divisorios, lo que permite adaptarlos en diversas formas y usos para hacer montajes rápidos y seguros.

 

Bloques a medida 

La elaboración de tabiques y planchas sustentables se realiza a través de la trituración del PET y caucho, el cual se mezcla con un adhesivo químico hecho a base de fosfato y finalmente se inyecta el plástico en unos moldes especiales para elaborar los bloques. Los bloques son fabricados en diversas medidas, así como tabiques circulares para evitar realizar cortes en las esquinas e incluso los pueden fabricar de colores.

Los emprendedores recordaron que algunas de las ventajas que ofrece Eco Block’s es que las edificaciones son termo acústicas por lo que además de reducir el sonido, disminuyen el uso de aire acondicionado y calefacción.

En un comunicado, la casa de estudios resaltó que ese sistema es hasta 60 por ciento más económico respecto a la construcción con materiales tradicionales, no necesitan un mantenimiento especial, tiene un tiempo de vida mínima de 80 años y ofrece una garantía de cinco años.

 

Elaboración y pruebas

De acuerdo con pruebas realizadas, se puede construir una vivienda hasta de cuatro plantas con cimientos seguros y resistentes. “En una semana podemos construir una vivienda de 60 metros cuadrados que contemple sala, comedor, cocina, baño y recámara”, dijeron los emprendedores.

Los universitarios detallaron que para la elaboración de un Eco Block’s se utilizan 600 gramos de material reciclado, por lo tanto, en la construcción de una casa se pueden utilizar hasta seis toneladas de PET y desechos de llantas.

 

Tecnología de innovación

Actualmente, la marca Eco Block’s y el sistema de carga diseñado se encuentra en proceso de patente y de incubación dentro de la Incubadora de Negocios de UVM Hispano. El proyecto obtuvo el cuarto lugar en la segunda etapa de la convocatoria Global Student Entrepreneur Awards México, en la categoría “Tecnología e Innovación”, en la cual participaron 60 proyectos.

Eco Block’s también compitió en el concurso Global James McGuire, Bussines Plan Competition, en donde obtuvo el primer lugar a nivel nacional y la oportunidad de representar a México en la etapa nivel internacional donde contenderá con proyectos de las universidades incorporadas a la red Laureate International Universities de todo el mundo.

Bajo el eslogan “En Eco block’s no construimos muros, fabricamos sueños”, los emprendedores buscan afiliarse con fundaciones para construir casas para familias de escasos recursos y financiamiento para producir en volumen sus productos.

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Las viviendas del futuro ya se levantan en Murcia. Apenas consumen un 10% de energía, el aire se filtra para evitar impurezas y la cisterna del inodoro descarga agua de lluvia. Las construcciones “ecológicas” ganan terreno impulsadas por una normativa más exigente que llega de Europa.  Y también sopla a su favor la escalada de la tarifa eléctrica. Además, la subida del precio de la luz pone el dedo en otra llaga que sangra la región: su vulnerabilidad a la pobreza energética.

El problema del costo de la energía eléctrica en España mantiene a cinco millones de personas en viviendas nada confortables y hasta insalubres, según el último estudio de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA). Estas familias con dificultades cada mes para hacer frente a la factura de su bienestar hogareño serán las grandes beneficiadas (aunque no las únicas) de la reforma planteada por la Unión Europea para avanzar en el diseño de edificios de consumo de energía casi nulo (EECN). O viviendas pasivas, como también se conoce a estas construcciones, por su menor impacto. Los cambios están a la vuelta de la esquina. Los edificios públicos que se construyan a partir del próximo año tendrán que ahorrar más energía en su funcionamiento. Un poco después, en 2020, le llegará el turno a las nuevas unidades residenciales. Son los plazos fijados en una directiva comunitaria que los Estados miembros deben trasladar a sus normativas, con el fin de establecer cómo hacer frente a esos topes en el consumo, mejorando a la vez el confort y con la vista puesta en las renovables.

 

Modelos innovadores

Unas jornadas organizadas por la Concejalía de Empleo del Ayuntamiento de Murcia abordaron los retos que se avecinan. Un intercambio de ideas que tuvo casi completo su aforo, de 150 plazas, un indicador del interés que despierta el tema. Ingenieros, arquitectos y expertos en nuevas tecnologías expondrán sus experiencias en modelos de eficiencia y nuevos sistemas constructivos.

Álvaro Gil Torrano, coordinador del encuentro, dijo que en la región queda bastante trabajo por hacer. «Todavía se sigue construyendo como antes, sin cumplir los estándares vigentes del código técnico de 2013», advierte. Según la Dirección General de Industria, encargada de las inspecciones, solo 33 viviendas cuentan con la máxima clasificación energética (A). En el otro extremo (G), aparecen 15.120. Darle la vuelta a esta tabla se presenta como una tarea ardua. Entre las piedras en el camino, el encarecimiento de costes. Gil Torrano, arquitecto técnico, ingeniero de edificación y economista, calcula que ajustarse a la futura normativa europea puede salir por unos 5.000 euros más por vivienda, entre el aislamiento, los sistemas de renovación de aire y la carpintería abatible y estanca. Todo ello para mantener dentro del hogar una temperatura de entre 20 y 25 grados, aunque fuera sea invierno o verano. Sin embargo, «la inversión se amortizará mucho antes de que la casa llegue al final de sus días, debido a que esas mejoras consiguen una ahorro de entre el 80% y el 90% en la factura eléctrica».

José Ángel Bermejo, del estudio Alma Verde 2020, que comparte con sus colegas arquitectos Antonio Fernández y Abelardo Salmerón, maneja otros números.

El bloque de pisos que levanta en Murcia (el primero de la región totalmente eficiente) «no saldrá más caro que los que se están construyendo al lado». Las claves: ajustar precios con los proveedores y eliminar intermediarios. La estructura de estas once viviendas se alza en la calle Doctor José Ruipérez, en el cruce de las avenidas Príncipe de Asturias y Juan de Borbón. Bermejo calcula que estarán terminadas en el plazo de un año.

 

Energía y materiales

En su construcción se tiene en cuenta el consumo de energía de los materiales, que además pueden ser reutilizados en un futuro. Los inquilinos disfrutarán de prestaciones únicas: agua caliente instantánea, ascensores que funcionan con placas solares e inodoros que emplean la lluvia almacenada en un tanque en el sótano, además de una ‘piel’ aislante de lana de roca, de entre 10 y 15 centímetros de espesor, que envuelve toda la casa para que el consumo de energía sea casi nulo.

Si el cliente lo desea, caben otras mejoras, que, eso sí, encarecen el precio, como filtros contra los campos magnéticos y barnices sin «química nociva». Para el arquitecto de Alma Verde 2020, la construcción eficiente y sostenible es casi una filosofía de vida, porque «nuestra supervivencia está comprometida si mantenemos el actual ritmo de consumo de recursos naturales».

Una preocupación que también mueve el diseño de Pablo Carbonell, del estudio Ecoproyecta, distinguido con una mención en el Premio Mediterráneo de Paisaje de la Comisión Europea. El arquitecto llevará a este encuentro sus viviendas geodésicas y autosuficientes de Jumilla y Yecla. Su cinematográfica forma abovedada (un ingenio de mediados del siglo XX del norteamericano Buckmister Fuller) genera un espacio interior amplio y envolvente, con iluminación natural desde distintos puntos. Domina la madera (por supuesto certificada), tanto en la estructura como en los revestimientos por una cuestión ambiental y de confortabilidad.

Carbonell abogó por edificios «productores de energía», de fuentes renovables, capaces de abastecerse por sí mismos. Sus dos casas del Altiplano disponen de instalaciones fotovoltaicas y placas solares para el alumbrado, los electrodomésticos, el agua caliente y la climatización, y una caldera de biomasa para cuando, como ahora, arrecia el invierno.

De las siete propuestas presentadas, en el marco de la Ley 27.260 de Sinceramiento Fiscal, conocida popularmente como “ley de blanqueo”, cinco apuntaron al desarrollo inmobiliario, lo que evidencia que los fondos comunes de inversión cerrados destinados a ese sector fueron los grandes protagonistas de este tipo de productos.

Vencido el plazo fijado en la ley conocida como “de blanqueo”, que en el mercado coinciden en que terminaron con poca incidencia en el conjunto de dinero blanqueado que se estima llegará a los U$S120.000 millones a fines de marzo, fecha en la que cierra el blanqueo, el sector inmobiliario fue el elegido por amplia mayoría para desarrollar proyectos en este sector.

 

Sinceramiento fiscal

Según informó el diario argentino La Nación, de los U$S289,5 millones totales, U$S162,5 millones están destinados al sector inmobiliario, es decir que capturaron el 56% de los recursos blanqueados por esta vía.

El 44% restante se lo llevaron dos productos, uno de infraestructura y desarrollo productivo que presentó SBS Asset Management que fue el más grande a nivel volumen al capturar  U$S114,7 millones al que en su totalidad adhirieron fondos de blanqueo y uno del sector agropecuario administrado por First Capital Markets que alcanzó U$S12,2 millones en el que sólo el 48,48% del monto conseguido provienen de blanqueo.

 

Señales alentadoras

Es que estos fondos cerrados también permitían el ingreso de inversores que no estuvieran exclusivamente vinculados al blanqueo aunque la mayoría de los que optaron por estos instrumentos lo hicieron para adherir al régimen de sinceramiento fiscal. En porcentaje, el 82,86% lo hizo con fines de blanqueo y el 17,14% restante fueron fondos que no estaban ligados al esquema.

Los fondos inmobiliarios argentinos que respondieron a la propuesta de la Ley 27.260 de Sinceramiento Fiscal fueron: Allaria Residencial CasaARG I; Consultatio Inmobiliario; Quinquela+Predial Inmobiliario; Allaria Argencons Distrito Puerto Retiro e Inmobiliario AlRío.

Allaria Residencial CasaArg capturó U$S29,3 millones, de los cuales el 91,48% de los fondos estuvieron vinculados al blanqueo y apuntará al desarrollo de viviendas particulares en la Ciudad de Buenos Aires y Gran Buenos Aires y en el interior del país en Neuquén, Mar del Plata y Corrientes.

En el caso del fondo Consultatio, concentró U$S45,3 millones de los cuales el 92,47% están ligados al blanqueo y la propuesta incluyó proyectos relacionados al desarrollo de edificios y complejos residenciales; oficinas e inmuebles destinados a usos comerciales con preferencia ubicados en Capital y Gran Buenos Aires.

Por su parte, Quinquela+Predial alcanzó el mínimo de U$S10 millones y fue el que concentró la menor participación de fondos adheridos al blanqueo con apenas el 39,66%. Prevé desarrollar 5 proyectos de departamentos en Capital Federal y uno en Neuquén. En tanto, Allaria Argencons Distrito Puerto Retiro fue el que más fondos capturó: U$S62,1 millones de los cuales la mitad fueron provenientes de blanqueo. Es según fuentes consultadas que pidieron no ser identificadas el proyecto más ambicioso puesto que construirán una torre de lujo en el nuevo Paseo del Bajo impulsado por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Por su parte, Inmobiliario Al Rio captó U$S15,7 millones (94,9%) de blanqueo) para financiar cuatro proyectos de usos diferentes de vivienda particular hasta un shopping emplazados a la entrada de Vicente López entre Av. Del Libertador y el río.

 

Expectativas

Consultado Armando Pepe, presidente del Centro de Corredores Inmobiliarios de Argentina, calificó de “muy bueno” el resultado de estos instrumentos y agregó que el hecho de que la mayoría de los fondos estuvieran ligados al sector inmobiliario tiene que ver con que “la gente sabe que el ladrillo no traiciona. En la Argentina las inversiones inmobiliarias siempre fueron un buen negocio”, dijo y agregó que el hecho de que los fondos queden inmovilizados por 5 años. “Más allá del tiempo para este período de gobierno, es una muestra de confianza. Debe ser entendido como una muestra de respaldo”, concluyó el presidente del Centro de Corredores Inmobiliarios de Argentina.

La industria inmobiliaria de Estados Unidos está analizando el efecto en su negocio de la presidencia de Donald Trump de la misma manera que los principales índices bursátiles. De la euforia inicial se ha dado paso a la incertidumbre y, de ella, al miedo.

 

El hecho de que el nuevo presidente sea un empresario curtido en la actividad promotora adelantó que la etapa dorada que está viviendo el sector continuaría durante algunos años más. Sin embargo, las últimas decisiones del magnate, especialmente las derivadas de su política migratoria, están alimentando las dudas. Las restricciones a la entrada de extranjeros, los grandes impulsores del mercado del lujo durante los últimos años, perjudicarán a la industria, como también lo hará un dólar fuerte derivado de los incentivos que Trump pretende implantar en la mayor economía del mundo.

 

Nuevos desafíos

 

Sin embargo, la industria que desencadenó en 2008 la peor crisis que Estados Unidos ha vivido en décadas se enfrenta hoy a nuevos desafíos. Todos tienen que ver con el flamante presidente, un magnate inmobiliario reconvertido a político cuyos planes proteccionistas y de estímulo económico mantienen en vilo al sector.

El presidente Trump ha anunciado una reforma fiscal de la que no ha facilitado detalles pero que busca reducir impuestos y estimular el gasto público. Una rebaja de las tasas implica más dinero disponible para invertir, lo que se traduciría en más compra de viviendas. Los ahorradores buscan, además, destinos de inversión alternativos a una bolsa demasiado cara.

Los tipos de interés tendrán mucho que ver, sin embargo, con la evolución del sector de los próximos años. Los planes de incentivos fiscales de Trump pueden obligar a la Reserva Federal a acelerar su prevista subida de tipos de interés, que ya ha empezado a aplicar paulatinamente tras anunciar en diciembre el segundo incremento en casi una década. Un alza en las tasas encarece las hipotecas, lo que puede influir negativamente en el sector.

Pero lo que realmente pesa sobre el mercado inmobiliario son las temperamentales decisiones de Trump, especialmente, las que tienen que ver con su política migratoria. Su orden ejecutiva de vetar la entrada a ciudadanos de siete países de mayoría musulmana puede frenar la compra de viviendas por parte de extranjeros, que son los que han estimulado en los últimos años la demanda en mercados como el de lujo. Según Business Insider, los inversores internacionales destinaron más de 100.000 millones de dólares (94.350 millones de euros) a la compra de vivienda entre abril de 2015 y marzo de 2016.

Las reticencias de los extranjeros a apostar por Estados Unidos perjudicarán a ciudades como Nueva York, donde alrededor del 15% de las transacciones las protagonizan los compradores internacionales. Además, las entidades de fuera de las fronteras americanas han favorecido con su financiación la puesta en marcha de nuevas construcciones.

La recuperación económica y su condición de destino seguro han hecho que los precios en Manhattan lleven años rompiendo récords (el precio medio de venta superó los 2 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2016). Sin embargo, los expertos creen que esta tendencia puede estar a punto de acabar no sólo por razones coyunturales sino también estructurales. El mercado del lujo ha empezado a dar síntomas de agotamiento, lo que tiene mucho que ver con la nueva actitud de los inversores internacionales.

Los inmigrantes suponen, además, el grueso de los empleados del sector constructor, por lo que la salida de extranjeros implicaría un aumento de los costes al tener que contratar mano de obra local. Un estudio de 2015 revela que la deportación de 11,5 millones de indocumentados reduciría el PIB en 1,6 billones de dólares, lo que tendría consecuencias inmediatas en el sector inmobiliario.

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