Con el objetivo de apoyar el Plan Nacional de Infraestructura y el Programa de Participación Público-Privada (“PPP”) que promueve el gobierno de Uruguay, CAF –banco de desarrollo de América Latina– financiará parte del Proyecto Ferroviario Ferrocarril Central con un préstamo a largo plazo por US$ 85 millones.

Además de otorgar un crédito directo, el rol catalítico de CAF en esta operación comprende su participación como uno de los estructuradores de la misma, que viabilizará el ingreso de otros prestamistas y la movilización de los recursos necesarios para alcanzar su Cierre Financiero (US$ 855 millones de financiamiento) y la gestión del Fideicomiso Financiero CAF-AM Ferrocarril Central (US$ 350 millones), fondo que será gestionado por CAF-AM Administradora de Activos Uruguay S.A., una subsidiaria del organismo multilateral.

La iniciativa involucra la financiación, diseño, construcción, rehabilitación y mantenimiento de 273 km de infraestructura ferroviaria en el tramo comprendido entre el puerto de Montevideo y la ciudad de Paso de los Toros y resulta una pieza clave para el desarrollo logístico del país.

La vía férrea de altas especificaciones permitirá transportar cuatro millones de toneladas de carga anual a una velocidad de 80 km/hora, potenciando la competitividad de los sectores productivos y promoviendo el desarrollo económico y social a nivel nacional.

El proyecto, cuyo costo total estimado es de US$ 1.089 millones, es una de las obras más importantes del país, que sumado a otros en curso, como la rehabilitación de la Línea Rivera (al norte del país) y la Línea Litoral (al oeste del país), consolida la recuperación de la infraestructura ferroviaria en Uruguay e incorpora un modo complementario, competitivo y sustentable al sistema de transporte uruguayo.

“Uno de los principales objetivos que perseguimos desde CAF es impulsar la sostenibilidad del crecimiento económico de los países en los que estamos presentes, y Uruguay es un claro ejemplo de ello. A través de este financiamiento, buscamos potenciar la capacidad del país como plataforma logística regional, que se traduzca en un aumento de la conectividad vial, ferroviaria y portuaria a nivel regional”, expresó François Borit, director de CAF en Uruguay.

El nuevo aeropuerto internacional de Daxing, situado a 46 kilómetros al sur de la capital, funcionará a pleno rendimiento en 2025, con 72 millones de pasajeros anuales. China inauguró el nuevo aeropuerto de Pekín, una infraestructura ultramoderna, coincidiendo con las celebraciones del 70º aniversario de la creación del régimen comunista.

El presidente Xi Jinping en persona inauguró el aeropuerto, en forma de estrella de mar. El primer avión comercial, un Airbus A380 de la compañía China Southern Airlines con destino a Guangzhou (sur), despegó pocas horas después.

La inauguración de esta infraestructura con aires futuristas se enmarca en el proyecto del “sueño chino” de Xi Jinping y llega pocos días antes de la fiesta nacional del 1 de octubre, que estará marcado por un gran desfile civil y militar en el centro de Pekín.

El nuevo aeropuerto internacional de Daxing, situado a 46 kilómetros al sur de la capital, funcionará a pleno rendimiento en 2025, con 72 millones de pasajeros anuales, una cifra récord para una terminal única, según sus creadores.

En 2040, la infraestructura tendrá ocho pistas, una para uso militar, y podrá acoger hasta cien millones de pasajeros, lo que lo convertiría en el mayor aeropuerto del mundo en capacidad de acogida de viajeros.

El nuevo aeropuerto servirá además para aliviar al actual aeropuerto internacional Pekín-Capital, cuyas tres terminales están situadas al noreste de la ciudad de esta megalópolis de 21 millones de habitantes.

El aeropuerto actual, el segundo del mundo en número de pasajeros por detrás del aeropuerto de Atlanta, en Estados Unidos, está saturado con más de cien millones de pasajeros anuales.

El transporte aéreo está en pleno auge en China y según la Asociación Internacional de Transportes Aéreo (IATA) a mediados de la década de 2020 el gigante asiático superará a Estados Unidos como primer mercado aéreo del mundo.

 

Proyecciones 

En 2037, el país organizará 1.600 millones de viajes en avión al año, mil millones más que en 2017. Por otra parte la capital espera acoger a 170 millones de pasajeros en 2025 repartidos entre sus dos aeropuertos.

El nuevo edificio, de 700.000 m2, es según sus creadores la terminal aérea más grande del mundo. Fue ideada por la arquitecta anglo-iraní Zaha Hadid, fallecida en 2016, y por la filial de ingeniería de la compañía francesa Aéroports de Paris (ADP). La terminal está cubierta con un techo de una superficie equivalente a 25 campos de fútbol e incluye una estación de metro y otra de tren de alta velocidad.

A diferencia de los aeropuertos tradicionales, el nuevo edificio se organiza en vertical, tanto para las salidas como para las llegadas.

De momento está prevista una línea de metro para llegar al centro de la ciudad en 20 minutos, aunque la conexión de éste con el aeropuerto existente, situado a 67 kilómetros de distancia, será más complicada.

El proyecto costó 120.000 millones de yuanes (unos 17.500 millones de dólares, 15.000 millones de euros) o 400.000 millones de yuanes, si se incluyen las conexiones por tren y carretera.

Dos de las tres grandes compañías aéreas chinas, China Eastern Airlines y China Southern Airlines, tienen previsto migrar a Daxing, mientras que Air China mantendrá la mayoría de sus vuelos en Pekín-Capital. Por parte de las compañías extranjeras, British Airways y Finnair ya anunciaron que usarán la nueva infraestructura, igual que la compañía de Hong Kong, Cathay Pacific.

Según la televisión oficial CCTV, la alianza de compañías aéreas SkyTeam, que incluye a Delta, Air France y KLM, entre otros, se instalará en Daxing junto a sus socios chinos de Eastern Airlines. Pero Delta y Air France indicaron a AFP que todavía no habían tomado la decisión de cambiar de aeropuerto.

“Cambiar de aeropuerto es una decisión compleja para las compañías aéreas”, dijo John Strickland, un especialista del transporte aéreo. “Las compañías prefieren esperar que el nuevo aeropuerto esté totalmente terminado antes de abandonar una infraestructura que conocen bien”, añadió.

El lunes 7 de octubre se presentó en Presidencia de la República el documento final del Plan Nacional Ambiental, cuyos principales ejes son un ambiente sano para una buena calidad de vida; la sostenibilidad en el tiempo de actividades económicas y productivas; una ciudadanía con conciencia de lo ambiental y un marco de gestión que considere la justicia

De la presentación, participaron varios ministros y cerca de 300 participantes entre técnicos y representantes de la sociedad civil. Carlos Colacce, secretario nacional de Ambiente, Agua y Cambio Climático explicó que se trata de “un plan para el desarrollo sostenible con metas claras para el año 2030, pero basado en lo que ahora se está trabajando, ya está implementado y en ejecución”.

Agregó que se están definiendo quiénes serán los organismos responsables para completarlo y tendrá un sistema de seguimiento y actualización a cargo del Sistema Nacional y el Ministerio de Medio Ambiente.

Por su parte, la titular del MVOTMA, Eneida de León sostuvo que esta iniciativa llevó un trabajo de unos cuatro años y en el ministerio “su misma preparación ha sido una experiencia clave que enriqueció y fortaleció la política pública ambiental y la institucionalidad vinculada. El proceso generado ha sido un enorme aporte para una gestión ambiental amplia, integrada y sistémica, como lo exige el desafío de la sostenibilidad del desarrollo, de la degradación de ecosistemas vitales y la respuesta al cambio climático”.

 

Estrategia

En tanto, el subsecretario del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA), Jorge Rucks quien estuvo al frente del equipo del Plan, explicó que éste da continuidad a un proceso sostenido de planificación ambiental estratégica que tiene como hitos la Política Nacional Energética, el Plan Nacional de Aguas y la Política de Cambio Climático que se asocian con la Estrategia Nacional de Desarrollo 2050.

“Los temas complejos requieren de planificación estratégica. Es una política ambiental explícita que suma esa visión, en un marco general de planificación”, sostuvo.

SeExplicó que “siendo este el primer Plan Ambiental para el país, se fortalece una estrategia de transversalidad de la temática ambiental en las políticas estatales y consolida la articulación de los esfuerzos de gestión en temas ambientales de las distintas instituciones”.

Asimismo, se destacó que este Plan es interinstitucional y participativo. Formaron parte más de 800 personas de todo el territorio nacional, más de 20 instituciones durante más de 3 años de construcción y se contó con el apoyo de la Universidad de la República, tanto en aportes científicos y de revisión del documento inicial como en la facilitación del proceso participativo a través de los diálogos en los 19 departamentos.

Rucks, destacó que en el documento se identifican algunos aspectos que afectan a la población más vulnerable, como las inundaciones, y atiende temas relacionados con el agua y los residuos.

En el informe se trata el desarrollo de la agroecología y se establecen controles que fueron reclamados por la sociedad cuando se trabajó en territorio.

Según el jerarca del gobierno, este plan insiste en los mecanismos de control ambiental, fundamenta su avance en un proceso educativo y de comunicación y fortalece todo lo relacionado con la información actualizada, transparente y entendible para la población.

La empresa Tsakos Industrias Navales sustituirá en 2022 el actual dique flotante para poder atender barcos tipo Panamax, con capacidad de 5.000 contenedores, y Pospanamax, de 9.000. La inversión en la terminal fluvio-marítima de Montevideo será de unos 40 millones de dólares y la iniciativa permitirá potenciar las reparaciones navales en Uruguay, destacó el presidente de la Administración Nacional de Puertos, Alberto Díaz.

 “Destacamos la buena disposición de Tsakos (Industrias Navales) en el mantenimiento de los puestos de trabajo, que responde a la necesidad de que el puerto de Montevideo tenga un centro de reparaciones navales”, expresó Díaz, en referencia al traslado del dique flotante desde el muelle Mántaras hasta el de Florida, de ese recinto portuario, en donde se encuentra en forma provisoria.

Díaz presentó el proyecto de reubicación del nuevo dique flotante junto con el ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi, y el gerente general de la empresa inversora, Germán Aguirrezabala, en un acto que se realizó en instalaciones de la firma, en el acceso Florida de la terminal portuaria.

La iniciativa, responde a las necesidades logísticas de la segunda planta de celulosa de la firma finlandesa UPM que se construye en Pueblo Centenario, en el departamento de Durazno.

En diálogo con la Secretaría de Comunicación Institucional, Díaz explicó que la empresa, a la cual se le renovó la concesión por un período de 30 años, permanecerá en el lugar hasta 2022, cuando finalice la construcción del puerto Capurro.

Para entonces, la firma habrá incorporado un nuevo dique flotante de mayores dimensiones que el actual, que fondeará en ese punto situado al oeste de la bahía montevideana. La nueva estructura demandará una inversión de unos 40 millones de dólares.

 

Nueva estructura

En el acto, Aguirrezabala adelantó que la nueva estructura tendrá capacidad suficiente para atender buques Panamax e, incluso, Pospanamax, lo cual “nos permitirá volver a convertirnos en el puerto de América del sur con la mayor capacidad y calidad de reparaciones”, remarcó. El dique flotante recibirá, mayoritariamente, a pesqueros nacionales y extranjeros y, en menor cantidad, a graneleros, portacontenedores y dragas.

“El 95% de nuestros clientes son extranjeros y el 80% de nuestro presupuesto es mano de obra uruguaya”, apuntó el ejecutivo. “Aquí se privilegia lo artesanal a lo robotizado”, complementó el jerarca.

Asimismo, señaló que el objetivo de poner en forma periódica un buque en seco se debe a la necesidad de acceder a aquella parte que usualmente permanece sumergida, denominada “obra viva” o “carena”, con el fin de inspeccionarla y, si es necesario, efectuar reparaciones: lavado, granallado y pintura, cambio de chapas y estructuras de acero, trabajos de mecánica, electricidad y electrónica, entre otros, según detalló la empresa en un comunicado.

Diseñadores malasios piensan en refugios de caña de bambú para colonizar Marte. Mientras tanto, el arquitecto colombiano Mauricio Cárdenas Laverde lo combina con alta tecnología para viviendas sustentables.

El bambú se usa como material de construcción desde hace siglos, sobre todo en lugares en los que crece con abundancia, regiones con clima cálido y húmedo como el sudeste asiático. En culturas como las de Japón, Java o Malasia, esta planta ha llegado a usarse en edificios de elaborada arquitectura. Pero ahora, a los diseñadores malasios Warith Zaki y Amir Amzar se les fue la mano: diseñaron edificios de bambú para los primeros asentamientos humanos en Marte.

 

Liviano

El proyecto, bautizado “Martian Seed of Life”, consiste en transportar globos de una membrana plástica a Marte y protegerlos con un tejido de fibras bambú.

Los investigadores aseguran que la planta es suficientemente liviana como para ser transportada en pequeños brotes; una vez en el Planeta Rojo, podría crecer a un ritmo mayor que en la tierra por la abundancia de dióxido de carbono en la atmósfera. Es que la caña de bambú es la planta que absorbe mayor cantidad de ese gas de efecto invernadero, además de que crece mucho más rápido que cualquier árbol y, en menos de tres años, está lista para ser usada en construcción.

Pero si los diseñadores asiáticos se animan a postular la caña como el material ideal para colonizar Marte es porque aquí ya pasó todas las pruebas y está seduciendo a más de un arquitecto. De hecho, un experto en bambú, el colombiano Mauricio Cárdenas LaVerde, fue el invitado de honor en la última Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires para mostrar sus avances.

Cárdenas era un típico arquitecto moderno que construía en acero, hormigón y cristal hasta que un día descubrió al bambú en recuerdos de su infancia. Apenas recibido, el colombiano trabajó durante cinco años en París para el famoso arquitecto Renzo Piano, autor del Centro George Pompidou entre otros memorables edificios. Después se estableció en Milán y siguió con la idea del diseño de vanguardia y la arquitectura sofisticada. Un día, tal vez mientras tomaba un ristretto en Via Montenapoleone, recordó la finca cafetera de su abuelo y el momento en el que le dio un machete para que cortara unas cañas y se hiciera una casa en el árbol.

En 2006, le encargaron un pabellón para la feria de diseño de Milán y decidió hacerlo de bambú, llevó las cañas desde Colombia y puso manos a la obra él mismo, con ayuda de sus alumnos del Politécnico de Milán. De ahí en más se convirtió en un experto y empezó a combinar bambú con materiales y alta tecnología.

El arquitecto, hoy toda una autoridad en el tema, sabe que el bambú es muy resistente, liviano, flexible, barato y aislante térmico y acústico. Y, aunque dura mucho (de 15 a 30 años), no es eterno. Pero, para Cárdenas esa es una virtud porque la caña crece rápido y es fácilmente reemplazable.

 “Los edificios de hormigón pueden durar cientos de años, pero ¿Deberían hacerlo? Con frecuencia, los edificios de hormigón son abandonados o demolidos después de pocas décadas. Si utilizáramos materiales de construcción naturales en las ciudades y cambiáramos de idea, sería fácil reconstruirlos o restaurarlos cada pocas décadas sin tener que enfrentar los grandes costos actuales”, afirmó Cárdenas en INBAR, una organización que reúne a 45 países para promover el uso del bambú y ratán como una forma de desarrollo ambiental sustentable y el “crecimiento verde”.

 

Resistente al fuego

Pruebas de resistencia al fuego y a los insectos fueron realizadas en la Universidad de Chongqing, China, con el objetivo de construir el pabellón que INBAR le encargó a Cárdenas para la Expo de Horticultura que se realizó en Beijing. Unas enormes cañas de bambú forman los suaves arcos que componen el techo del edificio y tienen diferentes alturas para dar una sensación de movimiento y permitir la circulación del aire. Sobre ellos hay una jardín tan exuberante como el que contiene en su interior.

El pabellón estará lleno de luz natural, como también le gustaría que pasara en los asentamientos marcianos que planean los diseñadores malasios.

Cárdenas tiene proyectos más prometedores, por ejemplo, en Baoxi, acaba de terminar su Casa Experimental Energéticamente Eficiente con estructura de caña. Ese pueblo de la provincia china de Zhejiang, donde se organizó la primera Bienal Internacional de Arquitectura de Bambú en 2017, conserva antiguas industrias como la de cerámica vidriada, espadas, madera y bambú.

La propuesta de Cárdenas fue crear una casa que minimice las emisiones de dióxido de carbono y aproveche elementos naturales disponibles en el lugar, como el sol, el agua, el viento y las plantas, ahí entra el bambú.

Pero no solo, Cárdenas diseñó conexiones livianas de aluminio que hacen más fácil el ensamble de las cañas usadas como estructura, además, permiten su fácil reemplazo a medida que envejecen.

China ya es la fuente más importante de aporte de dióxido de carbono a la atmósfera, la principal causa del calentamiento global. El uso de bambú, una planta que no contamina y consume ese gas mientras crece, podría ser parte de la solución antes de que debamos emigrar a Marte.

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