El artífice de esta casa conceptual, bautizada como Twine House,  es el arquitecto Antony Gibbon y se trata de una estructura de hormigón con forma de ADN que se enmarca en un paisaje idílico. Su creador es conocido por sus proyectos arquitectónicos que se incrustan, hasta fundirse con el entorno natural.

En este último proyecto, sorprende con una construcción cuya estructura recuerda a la forma de doble hélice del ADN. Esta idea, salida del imaginario de Gibbon, se compone de una estructura de hormigón retorcida que serviría como vivienda residencial ubicada en un emplazamiento de lujo.

Twine, que significa retorcer o enrollar algo, sirve para bautizar esta casa que fue creada con giros ondulantes y curvados para ser visualmente atractivos. Lo que consigue, según explica su creador es que “El espacio se convierta en un patio de recreo con los espacios arquitectónicos formados por la forma escultórica retorcida”, explicó su creador.

Este proyecto residencial, de imaginación desatada, se crea con una cáscara de hormigón que va girando para crear espacios habitables, disuadiendo los límites técnicos.

La casa se divide en dos áreas: el salón y la cocina se integran en la primera, donde la estructura se encuentra con el suelo y forma un espacio cerrado. El segundo conjunto de giros nos conduce a las habitaciones. En tanto, los espacios interiores y exteriores son continuos, solo las paredes de vidrio dividen físicamente las estancias. En el medio de la estructura, como eje divisorio, un asiento circular empotrado.

Según explicó el propio Gibbon, cada uno de los giros o curvas de los que se compone Twine House, crea el soporte estructural que se fija al suelo y permite la creación de los espacios internos cerrados con paredes de vidrio para conectarlos con el mundo exterior.

Por su parte, los espacios habitables de la casa se alojan dentro de una serie de arcos debajo de los reveladores de concreto volcados, aislados por paredes de vidrio para que tengan vistas al paisaje de la ladera.

Hay detalles que no pasan desapercibidos para el público. Por ejemplo, el efecto escultórico del edificio crea unas vistas especiales del ya de por sí impresionante paisaje en el que se encuentra ubicado, mientras que el techo plano alberga una terraza con spa y una bañera de hidromasaje, a la que solo se accede por una escalera de caracol.

Según los especialistas, el año pasado fue uno de los peores años para el sector industrial y logístico en la Argentina. Ambos se vieron castigados por la devaluación, el incremento de las tarifas y de los insumos, la mayoría de ellos cotizados en dólares. A esto se le sumó la fuerte caída del consumo y las altas tasas que hicieron difícil financiar la producción, según se desprende de un  informe de Leandro Murciego, publicado por el diario la Nación.

Este escenario caracterizado por la incertidumbre política y económica limitó la cantidad de nuevos proyectos, lo que provocó también una caída en la demanda de las tierras de grandes superficies. Ante este panorama muchos desarrolladores debieron apelar a todo tipo de recursos para lograr capear la crisis, empezando por resignar precios para poder colocar m2.

Esto se tradujo en el sector inmobiliario en una fuerte caída de las transacciones de compra-venta, una merma en las rentas medidas en dólares y en un aumento de los márgenes de las negociaciones.

 

Alquileres

Las contraofertas, durante 2019 estuvieron a la orden del día y en la mayoría de los casos rondaron bajas de entre un 30 y un 50% del valor de publicación”, explicó Facundo Carrera, broker de Industrias de Jones Lang Lasalle. Las superficies más buscadas fueron las que oscilaban entre los 2000 y 5000 m2 .

Todo esto, sin dudas, estimuló las operaciones de alquiler. Algunas empresas aprovecharon la vacancia -que hoy ronda el 10% - y la caída en los valores de alquiler para buscar nuevos inmuebles que les permitieran mejorar sus procesos y reducir costos.

Otras, en cambio, y motivadas por la crisis optaron por unificar más de un depósito en un sólo edificio, reduciendo los costos y optimizando su sistema de logística y de distribución. “Hubo búsquedas de propiedades en alquiler pero a valores muy por debajo de lo esperado por los propietarios y sobre todo fuera de los parques industriales donde podían tener gastos de expensas mucho más bajos.

Esto es algo entendible ya que el margen en el rubro evidentemente fue muy chico y 2019 fue un año donde hubo que estar financieramente en el más pequeño detalle para poder subsistir”, analizó Dennis O´Keefe, gerente de la división Industrias de Inmobiliaria O´Keefe y reconoce que los alquileres son los que primero reaccionan a las devaluaciones y en mercados como estos son los que marcan la tendencia sobre los valores de los inmuebles.

Tras el balance de un 2019 para el olvido, el sector espera el desenlace para este año. Para Matías Castro Cranwell, director del sector Industria y Logística de Castro Cranwell & Weiss, este año podría traer nuevos aires al sector.

“Será un año bisagra que determinará tanto el repunte de la actividad como la consolidación del mercado inmobiliario logístico e industrial. Ya en la actualidad, hay algunos indicios que avalan esta teoría”, adelantó.

 

Futuras construcciones

Reconoció, además, que por la caída en el costo de la construcción que generó la devaluación se está empezando a registrar una suba considerable en la demanda de tierra.

“Esta situación se traducirá en futuras construcciones que se realizarán en los meses venideros. La gran mayoría de los inversores están expectantes y a la espera de nuevas oportunidades de negocios que llegarán durante este año. Esto se debe a la brecha que se ha generado, en los últimos tiempos, entre el precio solicitado y el valor de venta real”, explicó Castro Cranwell.

Para Carrera en el corto plazo y con un contexto donde continúen las restricciones a la compra de dólares, es posible que las empresas utilicen su excedente de pesos para adquirir propiedades e invertir en su negocio, como sucedió en el cepo anterior.

Al igual que en 2019, este año resulta muy atractivo para los inversores que están en busca de oportunidades de negocios. “Tanto el año pasado como este quienes tengan dólares en su poder serán los que lleven la voz cantante en las operaciones de compra-venta; ellos obtendrán grandes descuentos”, señaló  Maël Desse, broker del área industrial de Cushman & Wakefield, quien prevé “ un mercado con contraofertas muy agresivas y con extensas negociaciones”.

El director de Ananikian Negocios Inmobiliarios, con 27 años de trayectoria en el mercado, y presidente…

Luego de muchos años de anuncios y proyectos que quedaron por el camino para la Punta Brava de Punta Carretas -entre otras cosas se había manejado la posibilidad de que Buquebus mudara hacia allí su terminal-, se encuentra en marcha la construcción del nuevo puerto de yates que tendrá Montevideo, según informó el diario El País, en un artículo de Andrés López Reilly.

Se trata de una obra que la empresa Saceem está haciendo para la Dirección Nacional de Hidrografía y que se prevé sea inaugurada en el segundo semestre de 2021 (tras el lanzamiento se informó erróneamente que estaría terminada hacia 2022). El Ministerio de Transporte y Obras Públicas invertirá 17 millones de dólares en este puerto destinado al uso deportivo y recreativo.

El proyecto incluye la reparación y prolongación de 60 metros de la escollera existente. También se reacondicionará la explanada, para lo cual se adecuará su protección perimetral de piedra, reconstruyéndose el muelle que existe en ese sitio.

Del mismo modo, se prevé la construcción de una marina de 82 metros de extensión con capacidad para 36 embarcaciones. Y adicionalmente, se realizarán las previsiones para otras dos marinas, que sumarían una extensión de 180 metros y una capacidad de hasta 76 embarcaciones deportivas con sus respectivas amarras.

“Todas las obras en el agua tienen su complejidad porque están expuestas permanentemente a los temporales, a las sudestadas que vienen con olas de dos o tres metros. Otra complejidad es construir la escollera, que es la protección, el escudo. Es una de las tareas más críticas”, explicó a El País el vicepresidente Comercial y de Operaciones de Saceem, Alejandro Ruibal.

“Cuando hay temporales, las obras directamente se paran. O si hay una temporada con muchas olas y viento, el rendimiento baja muchísimo. Y ahí es casi como trabajar en mar abierto. No estamos adentro del puerto de Montevideo, que tiene otras protecciones. Ahí se está muy expuesto”, indicó. De todos modos, Ruibal aseguró que la empresa, que posee vasta experiencia en construcciones portuarias, tiene “todo para este tipo de obra: la gente y los equipamientos”.

 

Escollera y calado 

Saceem también construirá edificios para oficinas, realizará las instalaciones eléctricas, de agua potable y de combate contra incendios, así como el cercado perimetral y la reparación de las vías de acceso. Probablemente la parte más complicada de la obra sea la ampliación de la escollera, el principal resguardo para los vientos y las mareas.

“Esta escollera se construyó cuando se hizo el emisario subacuático (en la década de 1980), como protección provisoria para las embarcaciones que estaban ahí para la obra. Y está en pie todavía, sin que se le hiciera ningún mantenimiento. Nosotros lo que vamos a hacer es reforzarla en todo sentido, y ampliarla en tamaño. Hay un diseño hidráulico atrás de todo esto”, indicó Ruibal.

A su vez, el proyecto incluye dragar para aumentar el calado (profundidad del agua) de 1,5 metros que tiene actualmente a 3,5 metros. “Se van a dragar unos 50.000 metros cúbicos”, explicó el vicepresidente Comercial y de Operaciones de Saceem. Por ahora se trabaja con poca gente, unas 15 personas, porque lo que se está haciendo es básicamente trasladar la piedra para la nueva escollera.

 “Y se está trabajando mucho en la ingeniería. Es una obra típica de ingeniería marítima, que tampoco es muy intensiva en mano de obra”, anotó Ruibal. Y agregó: “Son marinas apoyadas por pilotes. Se van a hacer piezas prefabricadas que se van montando en el sitio, como se hizo en el puerto de Piriápolis o en el de Punta del Este”.

 “Además de las marinas, la escollera y la explanada, se van a construir una cantidad de servicios para los barcos. Va a quedar muy lindo, se transformará en un paseo iluminado, tipo el puerto de Punta del Este o el de Piriápolis, con servicio de agua potable, red contra incendios y un cerco perimetral, además de que se van a acomodar las vías de acceso”, detalló Ruibal.

“Creo que esto va a cambiar mucho esa punta que estaba desperdiciada, es una de esas cosas lindas que tiene la costa de Montevideo. Dependerá de alguien que se le ocurra plantear algo para que haya otros desarrollos en el lugar. Hay más áreas, así que capaz que termina habiendo otro tipo de locales, más restaurantes. Va a quedar un paseo muy lindo”, destacó el empresario.

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