El arquitecto Mark Fenwick señaló las modificaciones que se deben realizar a este tipo de espacios para que sean más seguros para los visitantes.

Durante la contingencia sanitaria originada de la pandemia de coronavirus COVID-19, se iniciaron y continuaron las construcciones de grandes estadios, como el Santiago Bernabéu del Real Madrid en España y el Guangzhou Evergrande en China. Sin embargo, el arquitecto Mark Fenwick considera que este tipo de recintos deberían ser diseñados de forma diferente después de lo que se ha vivido en los últimos meses en todo el mundo.

A través de su firma Fenwick Iribarren Architects ha diseñado 23 inmuebles deportivos por lo que ahora ha realizado sugerencias sobre la manera en la que se deben modificar los espacios ya existentes y los que están por ser construidos.

En entrevista con EFE dijo que el aforo de estos lugares debe reducirse, “cuando terminemos esta etapa de confinamiento y podamos volver a los estadios, algo va a cambiar. Eso pasa porque debemos tener un cierto confort, seguridad de salud cuando estamos en una zona con muchas personas”, y agregó que la disminución debería ser de entre 10 y 15%.

También considera que se deben hacer otros cambios en, por ejemplo, la manera en la que se consume dentro de los espacios, para que los visitantes no tengan que estar reunidos con demasiadas personas en filas, o tener mucho contacto con los vendedores al momento de pagar.

Una opción es usar la tecnología: buscar un sistema en el teléfono celular que permita pedir comida y que la lleven al asiento o que avisen cuando esté listo lo que se solicitó para ir a recogerlo.

Igualmente, es importante implementar otros dispositivos que ayuden a medir la temperatura de los aficionados antes de entrar al recinto, así como reconocimiento facial de las personas para tener una base de datos de enfermas y curadas.

También considera que deben considerarse las nuevas maneras en las que se mueven las personas. Con la contingencia provocada por el coronavirus se determinó que el transporte público es de gran riesgo por las aglomeraciones que se pueden llegar a dar.

Sin embargo, en la actualidad muchos de los estadios se construyen a las afueras de las ciudades, por lo que no es posible acceder a ellos caminando. “Estamos viendo, tanto en estadios como en el resto del ocio, que habrá más transporte individual, incluso bicicletas. Las llegadas al estadio tendrán que acondicionar estos nuevos modos de viajar a las personas”, dijo Fenwick.

Finalmente considera que estos lugares deben ser mucho más flexibles y que aporten opciones a otros deportes. Además de tener la flexibilidad de adaptarse en tiempos de crisis y de aportar a la sociedad. En la pandemia algunos estadios se han convertido en hospitales temporales para atender a personas contagiadas de COVID-19.

Según el BCU “las proyecciones de corto plazo estiman una caída interanual para el primer trimestre de 2020 como consecuencia de los primeros efectos del COVID-19.

Por primera vez el Banco Central (BCU) publicó minutas tras la reunión de su Comité de Política Monetaria (Copom) con un análisis más detallado de la visión de la autoridad monetaria sobre la economía.

En este informe divulgado el pasado 22 de abril, el BCU señaló que a nivel mundial “la irrupción del coronavirus COVID-19 constituye un ‘cisne negro’, entendido como un evento de muy baja probabilidad con un impacto muy elevado”.

Según el BCU “las proyecciones de corto plazo estiman una caída interanual para el primer trimestre de 2020 como consecuencia de los primeros efectos del COVID-19. El desempleo se ubicó en 8.9% de la Población Económicamente Activa (PEA) a enero y llegaría a 10.3% en marzo (ajustado por estacionalidad y según la proyección de los equipos técnicos del BCU)”. De hecho, ya en febrero el desempleo se ubicó en 10,5% de la PEA.

“Para 2020 la actividad económica enfrenta efectos contractivos como consecuencia del shock originado por la emergencia sanitaria, mientras que otros estimulan el crecimiento dentro de los que se incluye el efecto de las obras de la nueva planta de celulosa y del ferrocarril central, además de los efectos amortiguadores de las medidas fiscales”, indicó el informe de la autoridad monetaria.

Incluso prevé que se reduzca el atraso cambiario, ya que explicó que “en este entorno el tipo de cambio real estaría muy cercano a su nivel de fundamentos”.

Según el BCU “el principal  riesgo a monitorear está vinculado a una extensión mayor a la prevista de los efectos de la pandemia en el plano productivo, financiero y sanitario. En ese sentido, cuanto más tiempo se demore en salir de esta situación, la reactivación será más lenta”.

El BCU “entendió conveniente que la instancia de política monetaria tome en consideración la actual situación de corto plazo en materia económica, asegurando la liquidez y que no existan restricciones en el mercado de dinero, al tiempo que garantice los esfuerzos para alcanzar los objetivos inflacionarios una vez superada dicha situación”.

Los técnicos y el directorio del Central, afirmaron que “si bien el escaso dinamismo de la actividad económica mitigaría las presiones inflacionarias, se considera adecuado que la política monetaria mantenga una posición que permita incidir positivamente sobre el proceso de formación de expectativas”.

La decisión por unanimidad del directorio compuesto por Diego Labat, Jorge Gamarra (que viene del anterior gobierno) y Washington Ribeiro fue la de un aumento interanual de la oferta de dinero (indicativo de M1’) de 3%-5% para el segundo trimestre de 2020.

Respecto a los precios, el BCU recordó que la inflación se ubicó en 9,2% en los 12 meses a marzo. “La inflación subyacente (excluye los rubros más volátiles) se ubicó en 10.6%, con un aumento de los precios de los bienes transables de exclusión determinado por el shock en el mercado cambiario, mientras que los precios de los bienes no transables de exclusión se mantuvieron estables en el margen, ante la desaceleración de la demanda doméstica y menores costos laborales”, expresó el informe del Central.

Entrevistado en VTV Noticias, el director Nacional de Trabajo, Federico Daverede, habló de las distintas problemáticas que surgen en el ámbito laboral como consecuencia de la pandemia por COVID-19

Entre otros temas, se refirió a los diferentes protocolos en los cuales se está trabajando en varios sectores de actividad: “El caso de la construcción es un caso que se trabajó mucho, se llegó a un protocolo bastante acabado en donde, entre otras cosas, también se le da contingencia a aquellos trabajadores que están en situación de riesgo y no tienen cobertura por los organismos del Estado, y también se hizo mucho hincapié en qué pasa dentro de las obras y en el traslado de los trabajadores a las obras. Entonces en función de esto se está trabajando, y ya se venía de antes también trabajando en protocolos en muchas ramas de actividad”, a modo de ejemplo se refirió también a la industria frigorífica y a la pesca.

“Son distintas ramas de actividades con distintas particularidades que hay que ir aterrizándolos a los protocolos previos de mitigación del contacto y qué pasa cuando se detecta un caso.”

Además señaló que en lo que respecta a la situación de las mutualistas, “hay distintas situaciones de distintas mutualistas [...] la preocupación nuestra es que esas solicitudes del seguro de desempleo, si eran necesarias por las necesidades que fueran, no se transformen en despido”.

En cuanto a las solicitudes al seguro de desempleo, manifestó que “también habían ido en aumento antes del coronavirus, lo que quiere decir que en realidad había una situación preexistente que, obviamente, la situación del coronavirus empujó a que se dispararan las solicitudes de desempleo”. Y agregó que “la clave de todo esto está en tratar de reactivar esa economía y tratar de que las empresas vuelvan a tomar a sus trabajadores a efectos de mantener y asegurar las fuentes de trabajo a todas las personas”.

Al ser consultado por la nueva realidad de los Consejos de Salarios, dijo que “no hay una definición tomada todavía, nos queda pendiente una reunión con Economía para ver cuáles son un poco las pautas. Lo que sí se ha sondeado es que puede existir la posibilidad de que se aplacen para dentro de seis meses o un año (aclaro que todo esto se habló de forma informal), hay que ver las condiciones, si se mantienen los beneficios o no se mantienen, las pautas salariales van a seguir siendo las mismas o no. Son todas cosas que hay que discutir”.

Por último, se refirió al teletrabajo como un proceso que se aceleró a causa de la pandemia y “una de las cosas que vino para quedarse”.

“Es algo que ya se iba a implementar, de hecho estaba en la agenda de quienes asumimos en el Ministerio.”

El Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop) transferirá 6 millones de dólares al Fondo Coronavirus, que serán destinados a subsidios para 10.115 monotributistas, anunció el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Pablo Mieres. La medida se concretó tras un diálogo entre representantes de las cámaras empresariales, la central sindical PIT-CNT y la secretaría de Estado.

Este monto será aportado por el Fondo de Reconversión Laboral, a través de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) y el Banco de Previsión Social (BPS). El anuncio fue difundido el 20 de abril en conferencia de prensa. En la ocasión, el ministro fue acompañado por el director general del Inefop, Pablo Darscht; el secretario general del PIT-CNT, Marcelo Abdala; el presidente de la Cámara Nacional de Comercios y Servicios, Julio Lestido, y el presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, Gabriel Murara.

Mieres detalló que el primer mes se pagará antes de que finalice abril y el segundo pago se realizará en mayo, con la posibilidad de una prórroga en función de la emergencia sanitaria. Valoró que esta resolución se concretó a partir del diálogo tripartito.

Consultado sobre la incidencia del seguro de paro flexible por reducción de horario o de días aprobado por el Poder Ejecutivo, Mieres informó sobre el aumento, del 20% en abril, de las solicitudes. Por causal de despido, los pedidos totalizan el 5 %, “lo que muestra que cuando se reactive la economía, la gran mayoría podrá recuperar su trabajo”, según aseveró.

 

Inefop se prepara para ofrecer mejores oportunidades en el mercado laboral

 

Darscht dijo que el Consejo Directivo del Inefop asumió que “en este período de nueva normalidad tiene un rol importante que cumplir”. Expresó que las empresas encontraron soluciones innovadoras para resolver problemas derivados de la pandemia y agregó que el organismo ayudará a sistematizar para ofrecer oportunidades de trabajo mejores y sustentables.

Por su parte, Abdala manifestó que “en estos momentos es bien importante promover acuerdos y quedó demostrada la validez del diálogo social y la negociación”. “Cuanto más difíciles son las cosas, más diálogo y negociación”, enfatizó. Recordó que el PIT-CNT está de acuerdo con “tender una mano con un subsidio para sectores de trabajo castigados por la situación generada por el coronavirus COVID-19”.

Por su parte, Murara subrayó que no se debe descuidar la economía. En ese sentido, valoró este acuerdo para atender a monotributistas con fondos generados por trabajadores y empleadores. También sostuvo: “Inefop deberá ayudar a la gente para un mercado de trabajo que no será igual al que teníamos”.

Finalmente, Lestido expresó que “frente a la adversidad debe haber unidad y frente a lo opinable, libertad absoluta”. “Hoy el país pasa un momento difícil y acá hubo un acuerdo que demuestra que juntos preservamos la salud de los uruguayos y la defensa del trabajo,” resaltó.

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), junto a la Cámara de la Construcción y el SUNCA, acordaron de forma tripartita un protocolo sanitario para retomar la actividad en el sector. También se consensuó un subsidio de forma bipartita que se financiará con fondos del sector.

Unos 45.000 trabajadores de la construcción retomarán las actividades de forma progresiva, para lo cual se deberán adecuar las condiciones de cada obra, informó el ministro de Trabajo, Pablo Mieres, en declaraciones a la prensa.

“La construcción es un sector que tiene menos riesgos que otros y por eso se puede retomar la actividad”, expresó.

“El acuerdo alcanzado abarca desde cómo se traslada el personal a las obras, hasta las características que deben tener los instrumentos e implementos que utilicen, y el cuidado de trabajadores con algún tipo de vulnerabilidad”, sostuvo el jerarca.

En este sentido, los vehículos que trasladen a los trabajadores ocuparán solo la mitad de sus plazas, y en los casos en que el personal deba instalarse durante varios días fuera de su localidad debido a las obras, las viviendas estarán acondicionadas para evitar el hacinamiento.

Además del protocolo sanitario se llegó a un acuerdo bipartito para subsidiar, con fondos aportados por trabajadores y empresarios, a quienes tengan problemas de salud que supongan un riesgo especial y por tanto no puedan retornar al trabajo.

Desde el inicio de la emergencia sanitaria, decretada por el Poder Ejecutivo el 13 de marzo, se ha venido trabajando desde el Gobierno y en diálogo permanente con los actores sociales, trabajadores y empleadores, en una serie de medidas de protección para los trabajadores y la ciudadanía en general, de forma de evitar la propagación del COVID-19.

En este sentido, es pertinente recordar las resoluciones ministeriales del 13 y 18 de marzo, consensuadas en el Consejo Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, que establecieron las recomendaciones para prevenir el contagio del COVID-19 en los ámbitos de trabajo.

Asimismo se creó un subsidio por desempleo parcial, extendido hasta el 31 de mayo, se otorgó cobertura de seguro por COVID-19 para todo el personal médico, se consensuó de forma tripartita postergar el inicio de los Consejos de Salarios, se creó mediante decreto un subsidio por enfermedad para que trabajadores mayores de 65 años permanezcan en sus hogares, y se autorizó por parte del MTSS a adelantar licencias generadas en 2020.

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