El director de Ananikian Negocios Inmobiliarios, con 27 años de trayectoria en el mercado, y presidente…

Luego de muchos años de anuncios y proyectos que quedaron por el camino para la Punta Brava de Punta Carretas -entre otras cosas se había manejado la posibilidad de que Buquebus mudara hacia allí su terminal-, se encuentra en marcha la construcción del nuevo puerto de yates que tendrá Montevideo, según informó el diario El País, en un artículo de Andrés López Reilly.

Se trata de una obra que la empresa Saceem está haciendo para la Dirección Nacional de Hidrografía y que se prevé sea inaugurada en el segundo semestre de 2021 (tras el lanzamiento se informó erróneamente que estaría terminada hacia 2022). El Ministerio de Transporte y Obras Públicas invertirá 17 millones de dólares en este puerto destinado al uso deportivo y recreativo.

El proyecto incluye la reparación y prolongación de 60 metros de la escollera existente. También se reacondicionará la explanada, para lo cual se adecuará su protección perimetral de piedra, reconstruyéndose el muelle que existe en ese sitio.

Del mismo modo, se prevé la construcción de una marina de 82 metros de extensión con capacidad para 36 embarcaciones. Y adicionalmente, se realizarán las previsiones para otras dos marinas, que sumarían una extensión de 180 metros y una capacidad de hasta 76 embarcaciones deportivas con sus respectivas amarras.

“Todas las obras en el agua tienen su complejidad porque están expuestas permanentemente a los temporales, a las sudestadas que vienen con olas de dos o tres metros. Otra complejidad es construir la escollera, que es la protección, el escudo. Es una de las tareas más críticas”, explicó a El País el vicepresidente Comercial y de Operaciones de Saceem, Alejandro Ruibal.

“Cuando hay temporales, las obras directamente se paran. O si hay una temporada con muchas olas y viento, el rendimiento baja muchísimo. Y ahí es casi como trabajar en mar abierto. No estamos adentro del puerto de Montevideo, que tiene otras protecciones. Ahí se está muy expuesto”, indicó. De todos modos, Ruibal aseguró que la empresa, que posee vasta experiencia en construcciones portuarias, tiene “todo para este tipo de obra: la gente y los equipamientos”.

 

Escollera y calado 

Saceem también construirá edificios para oficinas, realizará las instalaciones eléctricas, de agua potable y de combate contra incendios, así como el cercado perimetral y la reparación de las vías de acceso. Probablemente la parte más complicada de la obra sea la ampliación de la escollera, el principal resguardo para los vientos y las mareas.

“Esta escollera se construyó cuando se hizo el emisario subacuático (en la década de 1980), como protección provisoria para las embarcaciones que estaban ahí para la obra. Y está en pie todavía, sin que se le hiciera ningún mantenimiento. Nosotros lo que vamos a hacer es reforzarla en todo sentido, y ampliarla en tamaño. Hay un diseño hidráulico atrás de todo esto”, indicó Ruibal.

A su vez, el proyecto incluye dragar para aumentar el calado (profundidad del agua) de 1,5 metros que tiene actualmente a 3,5 metros. “Se van a dragar unos 50.000 metros cúbicos”, explicó el vicepresidente Comercial y de Operaciones de Saceem. Por ahora se trabaja con poca gente, unas 15 personas, porque lo que se está haciendo es básicamente trasladar la piedra para la nueva escollera.

 “Y se está trabajando mucho en la ingeniería. Es una obra típica de ingeniería marítima, que tampoco es muy intensiva en mano de obra”, anotó Ruibal. Y agregó: “Son marinas apoyadas por pilotes. Se van a hacer piezas prefabricadas que se van montando en el sitio, como se hizo en el puerto de Piriápolis o en el de Punta del Este”.

 “Además de las marinas, la escollera y la explanada, se van a construir una cantidad de servicios para los barcos. Va a quedar muy lindo, se transformará en un paseo iluminado, tipo el puerto de Punta del Este o el de Piriápolis, con servicio de agua potable, red contra incendios y un cerco perimetral, además de que se van a acomodar las vías de acceso”, detalló Ruibal.

“Creo que esto va a cambiar mucho esa punta que estaba desperdiciada, es una de esas cosas lindas que tiene la costa de Montevideo. Dependerá de alguien que se le ocurra plantear algo para que haya otros desarrollos en el lugar. Hay más áreas, así que capaz que termina habiendo otro tipo de locales, más restaurantes. Va a quedar un paseo muy lindo”, destacó el empresario.

“Uruguay tiene que involucrar cada vez más a los privados, para avanzar en inversiones y no alterar negativamente las cuentas públicas”, dijo Danilo Astori. En esa línea, Uruguay puso en marcha en 2005 la estrategia de participación público-privada (PPP), marco en el cual se trabaja en la actualidad en 13 proyectos por 1.900 millones de dólares, entre ellos el Ferrocarril Central y otros educativos y sociales.

 

Contratos

La firma del segundo contrato de infraestructura educativa por PPP permitirá el financiamiento, la construcción,el equipamiento y el mantenimiento de 23 escuelas primarias, nueve polos educativos tecnológicos y 10 polideportivos, cuya inversión total es de 72 millones de dólares y alcanzará a 16 departamentos.

“Desde 2005, Uruguay se interesó y puso en práctica la herramienta de la PPP”, dijo el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, tras participar de la firma en la Torre Ejecutiva, acto del que también participaron el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Álvaro García, el presidente de la Administración Nacional de la Educación Pública, Wilson Netto, y los representantes de las empresas del consorcio PPP Infraestructura Educativa II.

“Esa modalidad permite no solo una adecuada distribución de riesgos entre el sector privado y el público, sino, además, que Uruguay avance en inversiones imprescindibles, coherentemente con las restricciones fiscales que el país tiene y que son muy importantes”, explicó Astori.

“Uruguay tiene que buscar mecanismos para involucrar cada vez más al sector privado, para permitir avanzar en las inversiones y no alterar negativamente las cuentas públicas”, agregó. Recordó, luego, que la cartera a su cargo trabajó intensamente en esta modalidad y los progresos han sido notorios. En la actualidad, se trabaja en 13 proyectos con una inversión total de 1.900 millones de dólares. Entre ellos, se encuentran los proyectos en infraestructura vial, como el Ferrocarril Central, y los educativos y sociales. 

“No tengo la más mínima duda de que son proyectos muy importantes para el país”, precisó Astori sobre los planes que permiten la creación de escuelas, polos tecnológicos, polideportivos y centros de atención para la primera infancia. “Son procesos de aprendizaje que nos van dejando lecciones mientras se desarrollan”, indicó el ministro.

Por su parte, García señaló que se trata de la mayor inversión en infraestructura en el país en los últimos períodos de gobierno y que supera los 12.500 millones de dólares en diferentes áreas. Dijo, además, que el proceso de descentralización, en particular del tercer nivel educativo, que se ha dado en Uruguay es uno de los más revolucionarios.

“Como ciudadanos, estaremos celebrando cada una de las inauguraciones de estas 42 obras y seremos celosos auditores de que se lleven adelante”, puntualizó el jerarca.

El Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, asesor de la Unesco, formulará este mes a Uruguay las últimas preguntas sobre su propuesta de inscripción de la iglesia de Estación Atlántida en su Lista del Patrimonio Mundial, que puede concretarse este año, informó el titular local de la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, Nelson Inda. El templo es la más emblemática obra arquitectónica de Eladio Dieste (1917-2000).

El Ministerio de Educación y Cultura y la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación presentaron, el 1.º de febrero de 2019, ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la propuesta de inscripción de la parroquia Cristo Obrero y Nuestra Señora de Lourdes, ubicada en la Estación Atlántida de Canelones, en la Lista del Patrimonio Mundial de esa agencia especializada.

Ese templo católico integra un conjunto de más de 150 edificios construidos por la empresa fundada en 1954 por el ingeniero Dieste y su colega Eugenio Montañez, con sede en Montevideo. En esas obras trabajaron ambos profesionales junto a otros. La propiedad de la iglesia de Atlántida es compartida por el Obispado de Canelones y la Congregación de Hermanas Rosarinas.

 

Reconocimiento

Las obras de Dieste, se caracterizan por la optimización de recursos, destacó Inda. Tomó el ladrillo, que debe ser el elemento prefabricado más antiguo de la arquitectura, y lo llevó a su máxima liviandad en la creación de superficies curvas a partir de una nueva tecnología que denominó cerámica armada, explicó. Sus creaciones se expresan en construcciones abovedadas realizadas con ladrillo, armadura de acero y un mínimo de hormigón.

Inda reseñó, consultado por la Secretaría de Comunicación Institucional, que el 21 de noviembre en París, en la sede del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, (Icomos, por sus siglas en inglés) se realizó la última reunión entre expertos de esta organización y los representantes uruguayos Carlos Galcerán, de la Comisión del Patrimonio, el especialista venezolano-mexicano Ciro Caraballo y la embajadora ante la Unesco, Alejandra De Bellis.

Ese encuentro le permitió a Icomos obtener insumos que le permitirán formular antes de finalizar este mes una serie de interrogantes oficiales con aspectos específicos del informe. El cuestionario deberá ser respondido antes del 28 de febrero de este año, apuntó el entrevistado.

Luego de ello, Icomos elaborará el informe definitivo que presentará al Comité de Patrimonio Mundial que sesionará en julio en China, donde anunciará qué propuestas integrarán la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco; sobre lo que Inda se manifestó muy optimista.

“El bien propuesto puede considerarse la mejor expresión artística alcanzada a partir de la innovación técnica y constructiva concebida por (…) Dieste”, reseña la propuesta presentada por Uruguay. “Con su forma de construir se plasma una obra arquitectónica ejemplar, de gran belleza plástica, formal y espacial”, agrega.

“Es conocida y valorada a escala mundial, mencionada en gran número de publicaciones especializadas de arquitectura y construcción, estudiada en las escuelas de arquitectura e ingeniería de diferentes países, visitada por especialistas en arte, arquitectura e ingeniería de variada procedencia y conmueve, también, al público que busca sensibilizarse con las manifestaciones culturales locales”, indica el escrito, a modo de justificación de valor universal excepcional de la estructura.

Uruguay cuenta hasta ahora en la Lista de Patrimonio Mundial a la ciudad de Colonia del Sacramento, inscripta en 1995, y el Paisaje Cultural e Industrial de Fray Bentos, que tiene como núcleo al ex frigorífico Anglo, reconocido en 2015.

El Instituto de Competitividad de la Universidad Católica llevó a cabo su Encuesta de Percepción Empresarial sobre los aspectos económicos y otros que preocupan al empresariado.

El pesimismo empresarial se mantiene para este año, pero es menos acentuado que el que había en 2018 respecto al del año pasado, según se desprende de la Encuesta de Percepción Empresarial elaborada por el Instituto de Competitividad de la Universidad Católica.

 

Percepción

“En general, la percepción de los empresarios acerca del futuro de sus negocios para el 2020 es negativa. El 49% de los encuestados opina que la actividad económica va a empeorar, lo cual podría impactar directamente en la actividad empresarial. Más de un 60% de los encuestados espera un retroceso del nivel de empleo en el año próximo. El 46% de los encuestados espera que sus niveles de inversión disminuyan respecto al 2019”, indicó el informe académico publicado por el diario El País.

Pero, ese pesimismo empresarial es menor que hace un año. “Si se compara con la encuesta realizada en 2018 se aprecia que en todos los casos hay un incremento porcentual en la visión positiva del futuro”, explicó el reporte.

“El 17% de los empresarios opinan que su actividad económica va a mejorar, respecto al 12% en 2018. El 13% opina que el empleo va a mejorar en 2020, frente al 6% que lo creía en la encuesta anterior. Por último, el cambio más notorio se observa en los niveles de inversión, allí, solo el 9% de los encuestados veía oportunidades de mejora en 2018 respecto al 22% de los encuestados en 2019”, añadió.

 

Expectativas

 ¿Qué esperan los empresarios sobre el déficit fiscal, la inflación y el consumo en 2020? Más de la mitad (54%) cree que el déficit fiscal empeorará el año próximo, frente a un 30% que cree que se mantendrá y un 16% que estima que mejorará. Hay menos pesimismo que en 2018, cuando un 77% esperaba que el déficit fiscal empeoraría al año siguiente.

En cuanto a la inflación, 46% piensa que estará peor en 2020, 45% igual y solo 9% ve una mejora, el año previo esos guarismos eran de 53%, 43% y 4% respectivamente.

Sobre el consumo, el 53% de los empresarios piensa que estará peor, 31% igual y 16% mejor. En este caso, no se había preguntado en 2018 por lo que no hay comparativo.

 

Los factores relevados

La encuesta encontró que “existe buena disponibilidad general de los factores relevados, destacándose los insumos energéticos y los servicios de Internet y telecomunicaciones. Por otro lado, los costos se perciben como elevados o muy elevados. Los insumos energéticos de forma contrapuesta con su disponibilidad presentan los mayores costos”.

A su vez, “la disponibilidad de capital para la innovación y para el financiamiento a largo plazo se evalúa en ambos casos como baja, presentándose una oportunidad de impulso y apoyo de las mismas”, agregó.

Con relación a la tecnificación y automatización de la industria, más de la mitad de los encuestados “ya está llevando a cabo proyectos para la incorporación de herramientas tecnológicas relacionadas a la industria 4.0 (22% está realizando estudios iniciales, 13% ha definido proyectos y un 43% ya ha implementado acciones al respecto)”, explicó el informe.

La automatización de algunos trabajos es un desafío para actuales y futuros empleados.

La automatización de algunos trabajos es un desafío para actuales y futuros empleados.

“Sin embargo, un 20% de las empresas encuestadas manifiesta que aún no está realizando ninguna acción concreta, esto representa un desafío para el desarrollo competitivo del país y para aquellas instituciones que le brindan apoyo sobre la temática al sector”, advirtió.

Por otro lado, “el tamaño del mercado es percibido como un obstáculo pudiendo estar relacionado con el bajo nivel de exportación de las empresas encuestadas (más del 60% no exportan) y la limitación del mercado.

Esta limitante es vista como una oportunidad para empresarios en otros países incentivando la apertura a nuevos mercados y a demandas más sofisticadas impulsando la innovación”, explicó el informe.

La encuesta relevó la opinión de 149 firmas. El 16% del sector Comercio al por mayor y menor, el 15% de Industrias manufactureras varias, otro 15% de Consultoría y/o Servicios profesionales, un 10% de Informática y software, el 7% de Actividades primarias, otro 7% de Logística, un 5% de Construcción y 24% de otros rubros.

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