El ministro de Transporte y Obras Públicas, Luis Alberto Heber, lanzó algunos de los lineamientos que tendrá su cartera y afirmó que  uno de los objetivos de su administración será la defensa de los dineros públicos con obras sin retrasos. En este contexto, la gestión de Luis Alberto Heber al frente del Ministerio de Transporte y Obras Públicas comenzará con una auditoría sobre el estado de las rutas nacionales y la confección de un plan estratégico. Aseguró que la administración rendirá cuentas de forma transparente. “Nosotros no vamos a admitir ninguna actitud que pueda llevar al desvío de una conducta que manche al gobierno”, aseveró el ministro al momento de su asunción.

“Nosotros no estamos contra el Estado, estamos a favor de un Estado eficiente que cumpla con su labor”, definió Heber. Aseguró su respaldo a todos los funcionarios comprometidos con su tarea. “Este ministerio, de 2.800 funcionarios, deberá ponerlos al servicio de la causa nacional, sin tener la necesidad de tomar más gente, que el país no precisa y no puede darse el lujo. Vamos a trabajar con lo que tenemos, creemos que es material humano muy importante para consagrar a este ministerio como el mejor”, complementó.

Por otra parte, subrayó la importancia del sector privado para la infraestructura nacional: “No estoy en contra del privado, estoy a favor, nos tienen que dar una mano, tienen que arriesgar, porque también arriesga el país y su pueblo cuando nos embarcamos en áreas de infraestructura. El sector privado es bienvenido. No importa quién haga las rutas, importa que se hagan las rutas”.

La honestidad y la transparencia guiarán la gestión de las autoridades en el ministerio, sobre todo en un área con casos de corrupción destacados en América Latina, precisó Heber en su oratoria. “Nosotros no vamos a admitir ninguna actitud que pueda llevar al desvío de una conducta que manche al Gobierno”, manifestó.

 

Plan estratégico

El organismo confeccionará un plan estratégico a partir de una auditoria externa para saber cuál es el estado verdadero de las rutas. “El ministro saliente ha dicho que el 67% de las rutas del Uruguay están en buen estado o en muy buen estado. Yo festejaría mucho si eso es así, pero, más que salir de un anuncio o un titular, me gustaría que existiera un trabajo serio de una empresa ajena al ministerio que me diga cuál es el estado actual de las rutas”, enfatizó.

Agregó que “hay paño para ahorrar en funcionamiento, y espero que no sea en obras del Ministerio de Transporte y Obras Públicas. Gran parte de los recursos disponibles (en la cartera) son para mantenimiento y no para obras nuevas”, sostuvo Heber, en rueda de prensa, en la Torre de las Telecomunicaciones.

El jerarca fue responsable de la apertura del II Seminario Comercio Internacional, Inversión y Arbitraje, organizado por la Cátedra de Régimen Jurídico del Comercio Exterior de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República (Udelar) y la Asociación Civil Pro Arbitraje y Mediación (Red Arb Med).

“Si no tenemos los recursos suficientes para hacer obras en forma directa, debemos buscar fórmulas de asociación con capital privado que sustituyan el capital que nosotros, como Estado, no tenemos. El único recurso que tenemos como Estado es subirle los impuestos a la gente, y eso no lo queremos ni lo vamos a hacer. Estamos haciendo un esfuerzo para equilibrar las cuentas (públicas)”, enfatizó.

En ese sentido, Heber recordó que fue informado, y así se lo transmitió al presidente Lacalle Pou, que en vialidad en 2019 se gastaron 57 millones de dólares correspondientes al 2020. Es decir, que “ya venimos con afectación (de recursos)”, sostuvo.

 

Estudio técnico

Por su parte, el subsecretario de Transporte y Obras Públicas, Juan José Olaizola, anunció que CAF-Banco de Desarrollo de América Latina financiará con fondos no reembolsables un estudio técnico de viabilidad de navegación del río Uruguay aguas arriba de Salto Grande. El jerarca recorrió el complejo hidroeléctrico binacional y el puerto salteño y se entrevistó con actores locales.

“La hidrovía del río Uruguay es un tema de atención del Ministerio de Transporte en el que estamos trabajando”, para que permita el transporte regional de mercaderías sin obstáculos, definió Olaizola en la ciudad de Salto.

En ese contexto, el jerarca anunció que la cartera, con fondos no reembolsables de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina (conocida anteriormente como Corporación Andina de Fomento), realizará estudios técnicos para conocer si es viable la navegabilidad del río Uruguay al norte del complejo hidroeléctrico de Salto Grande.

Olaizola se reunió con la delegación uruguaya de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, encabezada por Gabriel Rodríguez. En esa instancia, accedió a un informe técnico de 2019 del organismo binacional y, posteriormente, recorrió la represa y la esclusa de navegación del complejo.

A continuación, el subsecretario mantuvo un encuentro en el puerto de esa ciudad con actores públicos y privados del departamento. En la oportunidad, recibió dos proyectos elaborados por consultores privados que exploran las posibilidades de sortear la represa de Salto Grande para la navegabilidad del curso hídrico al norte de Salto.

“Si hablamos de la hidrovía Paraná-Paraguay, no debemos olvidarnos del río Uruguay. Es necesario realizar un esfuerzo para proveer de un sistema de esclusas o baipases al complejo hidroeléctrico de Salto Grande. Es interés (del gobierno) que exista inversión en ese proyecto”, sostuvo en el I Foro de Integración y Desarrollo organizado por el Fondo Financiero para el Desarrollo de los Países de la Cuenca del Plata y la revista Latin Finance en Montevideo.

Las tendencias en el mundo de la construcción van desde la reducción de emisiones a la domótica o la utilización de drones, pasando por dar un mayor uso a los espacios exteriores o los espacios antes casi olvidados como los baños.

El desarrollo residencial de los próximos años apuesta por la denominada “Construcción 4.0”, caracterizada por la automatización de procesos, el análisis de Big Data y las tecnologías disponibles en Internet. Este concepto busca, a través de la aplicación de nuevos métodos y tecnologías, transformar los procesos constructivos de las viviendas para hacerlos más seguros, eficaces, eficientes y productivos. Con estas premisas, las tendencias en el mundo de la construcción van desde la reducción de emisiones a la domótica, pasando por dar un mayor uso a estancias antes casi olvidadas como los cuartos de baño.

 

Reducción de emisiones. La sociedad está cada vez más concienciada con el respeto al medio ambiente. Las constructoras buscan soluciones para reducir las emisiones de los edificios en un 40% e intentan que el uso de las energías renovables llegue al 27%. Un ejemplo de esta tendencia es el concepto ‘casa pasiva’, donde el diseño arquitectónico de la vivienda está pensado para ahorrar energía y mejorar la salud de sus habitantes. Estos sistemas se ajustan a la nueva legislación y, aplicados en obra nueva (Passivhaus) y rehabilitación (Enerphit), consiguen una demanda calorífica anual máxima de 15 kilovatios/hora por metro cuadrado, reducen a una décima parte del gasto en calefacción, posibilitan que cada habitante caliente 10 metros cuadrado por sí mismo, mantienen una temperatura acogedora todo el año, presentan aire fresco integrado y brindan una atmósfera interior saludable.

 

Materiales ecológicos. Los materiales ecológicos se fabrican y distribuyen con un bajo impacto medioambiental, son duraderos, reutilizables y menos nocivos para la salud, y su origen natural impiden que se alteran con el frío, el calor o la humedad. La tendencia está en el uso creciente de materiales naturales, como el hierro, la madera, las fibras naturales, el vidrio, el terrazo y el mármol, así como las de pinturas con componentes naturales, anticontaminantes y sin aditivos químicos. En la misma línea, la apuesta está en utilizar materiales reciclados y reciclables, así como los que no generan ningún residuo una vez que han terminado su vida útil.

 

Renovables. El ahorro energético se logra mediante el aislamiento y la refrigeración de la vivienda, con ventanas de puente térmico, y una mejor elección de materiales para hacer las casas más frescas o más calientes en los sitios donde las temperaturas son bajas. También, cada vez hay construcciones que utilizan energías renovables como paneles solares, fotovoltaicos o el biogás.

 

Aplicaciones en la construcción. En el proceso constructivo algunas aplicaciones sirven para ahorrar en consumo de papel y reducir el impacto en el medio ambiente, y permiten el seguimiento en cada parte de los procesos de la construcción con lo que se optimiza la sinergia entre distintos equipos de trabajo, incluso entre operarios de la obra y arquitectos. En el interior de las viviendas, las cámaras de seguridad son casi del pasado, ahora las casas se pueden controlar desde un teléfono móvil. Algunas aplicaciones permiten controlar desde la seguridad, hasta un detalle tan simple como encender una luz.

 

Detectar errores. La realidad virtual se ha empezado a aplicar en la construcción. Entre otros usos sirve para examinar los avances de una obra sin necesidad de desplazarse físicamente. También se utiliza para recrear construcciones y así visualizarlas como si ya estuvieran terminadas con lo que se pueden detectar posibles errores o defectos antes de iniciar las obras o durante el transcurso de la construcción. Por otro lado, el uso de drones permite inspeccionar áreas de difícil acceso o demasiado extensas, con lo que se optimiza el tiempo y el personal requerido para estas tareas. Además, los drones pueden aportar y guardar datos muy útiles para la construcción.

 

Disfrutar al aire libre. Las nuevas construcciones intentan que se pueda disfrutar más del exterior. La idea es incorporar elementos del exterior en el interior, con grandes ventanas para crear estancias muy luminosas de tal manera que cuando no sea posible contar con un gran terraza, al menos tener un espacio interior que se asemeje a esta. Otra opción es el acondicionamiento de terrazas y balcones para usarlos todo el año. Para ello se utilizan cerramientos, que permiten tener una zona exterior lista para usar todo el año, pese a las inclemencias del tiempo.

 

Zona para relajarse. El estrés y la consiguiente necesidad de relajarse hace que la tendencia actual sea incorporar en el baño una zona de relax a modo spa. Con los nuevos materiales de construcción, el diseño y la decoración, se puede transformar un baño en una zona relajante.

Los principales mercados financieros internacionales atraviesan en la actualidad una alta volatilidad. Los índices bursátiles de Wall Street se desplomaron en consecuencia a una caída del 22% de los precios del petróleo y la rápida propagación del coronavirus.

Frente a esta inestabilidad en las bolsas mundiales más importantes y el temor a una recesión mundial, los inmuebles se posicionan como uno de los activos más atractivos para invertir en la actualidad. Invertir en ladrillos no es ajeno para los uruguayos, ya que históricamente es la colocación más demandada a nivel nacional. Y son las características de esta inversión lo que la ubican como la favorita de la población, según un informe de Inn Content publicado por El País.

Una de las ventajas más destacadas es la seguridad. Se ubican como una apuesta más estable frente a los bonos, acciones de multinacionales y cualquier otro papel. “Al uruguayo le gusta invertir en algo tangible, que pueda ver y tocar”, explicó Ignacio Albanell, director de Meikle Bienes Raíces, uno de los principales referentes del sector inmobiliario.

Por otro lado, ofrecen una rentabilidad superior que otros instrumentos financieros. “El ladrillo continúa dando una buena inversión porque otorga una buena renta. Si bien la renta puede andar en 4 o 5%, también tenés la revalorización del inmueble”, aseguró.

El empresario explicó que desde el 2009 el valor de las propiedades está al alza: “La tierra es un bien escaso y cada vez más. Esta es una de las principales razones por las que los inmuebles continúen cotizándose de forma creciente”.

María José Albanell, directora de Meikle, matizó este punto. “Una propiedad puede llegar a bajar el precio temporalmente, pero tiende a ascender. Además, al ser un bien físico siempre lo vas a tener”, afirmó. “En definitiva, el inmueble tiene dos variables que lo posicionan hoy como un activo atractivo: la seguridad y la rentabilidad, agregó.

 

Expectativas positivas

Las expectativas de la empresa para el sector inmobiliario de cara a este año son positivas. En gran medida por las iniciativas que podría realizar el nuevo gobierno. Y es que éste se comprometió con la Asociación de Promotores Privados de la Construcción (APPCU) a realizar cambios legales para impulsar viviendas y alquileres. En concreto, tiene previsto derogar dos decretos que “frenaron” el sistema de vivienda social.

Uno de ellos estipula que los inversores pueden exonerar impuestos cuando los arrendamientos no superen “precios máximos”, y el otro que introdujo el tope sobre los precios del 25% de las unidades.

Cuando salió esta ley hubo mucho capital e inversionistas que se volcaron a la vivienda social. Al ponerle trabas (la primera fue en 2014 y posteriormente en 2017), perdieron interés por este tipo de inmuebles, explicó el director de Meikle.

Por otro lado, se pretende extender hasta 2022 el esquema de exoneraciones para las obras de gran porte con destino a alquiler (de viviendas u oficinas). Estas transformaciones podrían activar el mercado. “Si aumenta la inversión en proyectos inmobiliarios, reactiva la economía en general. La construcción es un rubro muy importante para el país y un motor para el PBI nacional”, resaltó.

Frente a este escenario, Ignacio Albanell se manifiesto muy positivo frente a estos posibles cambios. “Creo que estas medidas que planteó el nuevo gobierno son muy positivas para el mercado. Por lo que creo que será un año muy positivo para el rubro. Y concretamente estas modificaciones serán esenciales para generar este movimiento en el sector”, puntualizó.

 

Inversiones

Al momento de decidir invertir en una propiedad existen dos modalidades: uno puede optar por una unidad terminada o en ‘pozo’. Cada vez más uruguayos se animan a comprar en esta última etapa.

Algunas de sus ventajas son que el valor de la unidad es menor que el de una construcción terminada. A su vez, a medida que avanza la obra, el inmueble se va revalorizando. De hecho, al estrenar el edificio, la unidad habrá aumentado de forma significativa su valor. Esto generará más rentabilidad tanto para el inversor como para el propietario.

Por otro lado, es una forma de ganar más tiempo para pagarlo. Se suele tener que otorgar un monto de adelanto y el resto que quede en cuota fijas, lo que se posiciona como una buena oportunidad para parejas jóvenes que quieran adquirir una vivienda.

La directa afirmó que otro de los factores claves para comprar en ‘pozo’ es que uno tiene una oferta mayor para elegir. “Uno puede escoger el piso y la orientación del apartamento que desee”, afirmó Albanell.

El arquitecto compatriota Rafael Viñoly aseguró que su  proyecto se transformará en una nueva referencia arquitectónica para Punta del Este. El complejo de 184 mil m2 ya está en construcción, según un artículo de Paula Baldo, publicado en la publicación ARQ de Clarín.

El Cipriani Ocean Resort, Club Residence & Casino ya está en la fase inicial de su construcción y arrancó la preventa de 20 unidades exclusivas de una de las torres horizontales, que cotizan a 6.000 dólares el m2.

Para llegar a esta etapa, el mega emprendimiento de usos mixtos ubicado en la parada 11 de la Playa Brava superó fuertes críticas y disidencias diversas. Por un lado, porque el proyecto implica la demolición del icónico Hotel San Rafael. Inaugurado a fines de 1948, el hotel vivió su etapa de esplendor en los 60 y 70 para luego decaer hasta el abandono.

El otro punto de conflicto es la alta densidad que convierte al proyecto en un elefante blanco en medio de un área de residencias unifamiliares. Actualmente, las construcciones de gran altura son pocas y llegan hasta la Parada 10.

En 2018, Rafael Viñoly presentó un primer proyecto para el complejo de lujo. Se trataba de una torre de gran altura, 66 pisos, secundada por otras dos menores.

Los tres edificios de ladrillo visto y remate con cubierta inclinada eran una reinterpretación del estilo Tudor del viejo hotel. Por entonces, el municipio desestimó la propuesta por exceder la altura permitida. Inmediatamente después, el arquitecto uruguayo redobló su apuesta con un segundo proyecto que finalmente fue aprobado aunque no logró acallar el debate.

Viñoly conversó telefónicamente con ARQ desde Uruguay y afirmó: “Habrá muchos edificios así en Punta del Este”, adelantó.

El creador del Forum de Tokio arranca señalando que para entender el proyecto hay que mirar en perspectiva lo que ha pasado en el balneario más importante del Uruguay: “Punta del Este ha tenido una etapa de desarrollo descontrolado e intentos de neutralizar ese desarrollo por parte de las fuerzas vivas que quieren lo mejor para el lugar”.

 

Inversión y densidad

La inversión millonaria del empresario Giuseppe Cipriani puso al uruguayo en el brete de hallar una solución que saque el mayor provecho de un aspecto básico como el valor de la tierra. Viñoly considera que la densidad prevista para el sitio ahora es poco justificable, al menos que se lo vea en perspectiva.

Imagina que Punta del Este, beneficiada por la belleza natural de su paisaje y el marco de institucionalidad que Uruguay alza como bandera, es muy probable que atraiga población estable como sucedió en la Costa Brava o Miami.

La densidad física prevista por el plan regulador para el sitio es producto de decisiones políticas desacertadas, a su modo de ver.

Pero, a la vez, destaca las reglas claras que su país ofrece a los inversores. En ese sentido, Viñoly critica que la restricción de la normativa esté centrada únicamente en la altura máxima edificable. Con lo cual, para responder a la capacidad edificable de un terreno, resultan edificios rechonchos.

“No tienen sentido de esbeltez. Las torres se inventaron para que haya espacio entre ellas, aquí tienen proporciones ridículas. Es una lucha interminable entre la especulación privada y lo que genera el gobierno permitiendo alta densidad y restringiendo solo la altura”, afirmó.

Según narra la periodista especializada Paula Baldo, en el primer proyecto, Viñoly quiso demostrar que, para construir los m2 que le estaban permitidos respetando su criterio arquitectónico, la altura resultante de los edificios era inviable para la normativa.

“Si hubiéramos aplicado el código de otra forma nadie hubiera dicho nada, pero era un error garrafal. La crítica a ese primer proyecto es la crítica a una reglamentación que se ha convertido en regla”, sostuvo.

La segunda condición del proyecto que generó controversia entre los locales fue la demolición del hotel existente llevada a cabo los primeros meses de 2019.

Explicó que la decisión fue inevitable porque las condiciones de conservación del edificio eran tan malas que se hacía imposible recuperarlo. “El San Rafael va a ser reconstruido sin la obsesión de realizar una reproducción exacta. Se va a construir igual para mejor”, aseguró el arquitecto. Y adelanta que van a respetar el criterio de proporciones y el estilo, para lo cual se contrató un asesor especializado en estilo Tudor.

“Es una función social resolver la reconstrucción del hotel, para qué oponerse si a la gente le gusta”.

El estudio trabajó en otro proyecto, en Londres, en el que enfrentó una situación parecida. Fue el plan maestro para la Estación Eléctrica Battersea, que intervino un edificio que “no tiene un valor arquitectónico sino psicológico”, en el cual las chimeneas que emitían el humo negro producto de la quema de carbón son una referencia para los londinenses.

“En San Rafael sucede algo similar, arquitectónicamente es pobre, un falso Tudor, pero su masa con techos inclinados está incorporada al local. Pensamos que hay que respetarlo, al igual que Battersea, el edificio de ladrillo más grande de Europa”, señaló.

 

Infraestructura y servicios 

El arquitecto parece inmune a la controversia que generan sus ideas disruptivas: “La gente protesta, está fenómeno que lo haga. A mí me parece que esta discusión siempre es interesantísima, es positiva. Podés entender si tienen razón o no”.

Viñoly sigue fiel a sus convicciones porque asume que el tiempo le dará la razón. En efecto, fue criticado por el puente de calzada circular sobre la laguna Garzón que le encargó Eduardo Costantini para unir los partidos de Rocha y Maldonado sobre la ruta 10.

Recordó también la controversia con Acqua, un edificio con terrazas que se aleja del mar en su sentido longitudinal, muy cerca de allí, en la parada 19.

Finalmente, el complejo integrará un lujoso hotel que replica el estilo Tudor del tradicional San Rafael más dos edificios residenciales que, en vez de desarrollarse en gran altura, lo hacen en extensión horizontal.

Este proyecto, según Viñoly, es superador de la primera propuesta: “En la ‘torre horizontal’ todos los departamentos empiezan por sobre el piso 20, con lo cual todas las unidades tienen vistas espectaculares”, compara con una torre tradicional, donde los primeros pisos no gozan de ese privilegio.

Por otra parte, la extensión permite diferenciar accesos, con ascensores de uso semi exclusivo.

El emprendimiento tendrá múltiples actividades que justificarán su funcionamiento todo el año. Habrá un casino de 5.000 m2, un restaurant Cipriani, un ballroom para 900 personas, 3.000 m2 de spa, un teatro con capacidad para 1.000 personas, galería comercial de 2.200 m2 y un club de playa conectado con el complejo.

Esta negativa a conformarse con las torres bajas y de malas proporciones que le imponía la solución típica para responder a la norma llevó al arquitecto a proponer una tipología innovativa que tiene sus antecedentes. Uno de ellos es el conjunto The Interlace, en Singapur, proyectado por OMA en 2009.

Los 170 mil m2 de residencias están resueltos con la superposición de 31 bloques de solo 6 niveles cada uno, que se apilan alrededor de varios patios.

“Con Cipriani va a suceder igual que con el Walkie Talkie, van a haber muchos edificios así en el futuro”, compara Viñoly.

El edificio de 34 plantas ubicado en Fenchurch Street, en el distrito financiero de Londres, tiene una forma peculiar: se ensancha a medida que aumenta la altura. En efecto, fue fuente de inspiración para otros. “Tengo la seguridad que desde el punto de vista ético y profesional, que es desde donde uno puede contribuir, el proyecto de Cipriani es fenomenal. Igual que Walkie Talkie, Battersea y el puente Laguna Garzón”, aseguró Rafael Viñoly.

La duración y la profundidad de la crisis económica provocada por la pandemia del COVID-19 dependerán de tres factores: la velocidad de la propagación del virus y a cuántas personas afecte, cuánto tiempo pase antes de que se encuentre una vacuna y si las medidas de los gobiernos logran realmente mitigar el daño.

Este es el análisis de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo, la UNCTAD. También dijo que el costo de la crisis en el ingreso global podría llegar a 2 billones de dólares. Una cifra conservadora ante otros pronósticos.

La rápida propagación del coronavirus está provocando pánico en los mercados financieros, fuga de capitales, devaluación de las monedas frente al dólar y una creciente amenaza de depresión global.

 

¿Recesión?

Jeffrey Frankel, profesor de la Escuela Kennedy de la Universidad de Harvard, cree que la posibilidad de una contracción económica “aumentó dramáticamente en los últimos días. Estamos muy cerca de una recesión global”, aseguró.

El crecimiento mundial será inferior este año al de 2019 por la epidemia de coronavirus, pero resulta “difícil predecir” cuánto va a caer la economía, según la presidenta del Fondo Monetario Internacional.

En América Latina, estamos ante un cóctel envenenado. Al coronavirus hay que sumarle un crecimiento muy lento, el desplome de las monedas y la caída del precio del petróleo, la soja y otros commodities. “Brasil, Chile y Colombia están entre los países más afectados por la devaluación de sus monedas en lo que va del año.

Y los países que ya están en recesión, como Argentina, por ejemplo, verán una recesión más profunda, mientras que los que están al borde de una, como es el caso de México, se verán arrastrados a una recesión”, explicó Marcos Casarin, economista jefe para América Latina de la consultora británica Oxford Economics. La peor parte, de acuerdo a Casarin, la veremos en los resultados de este primer trimestre y deberíamos observar una mejora a partir de mediados de año.

“Pero todo esto depende de variantes que aún no conocemos y que tienen que ver con la evolución del virus”, aclara.

 

En América Latina

Ya se sabía, mucho antes del coronavirus, que la dependencia económica de China era un arma de doble filo en la balanza comercial de muchos países latinoamericanos. En 2008, cuando Europa y Estados Unidos sucumbían ante la crisis financiera, esa estrecha relación permitió a la región aislarse y amortiguar la caída. Ahora, en cambio, esa “chino-dependencia” nos puede llevar a pique.

Según los cálculos de la OCDE, un punto menos de crecimiento en China implica una caída en idéntica proporción en el crecimiento de América Latina.

Tres de las grandes economías regionales -Brasil, Chile y Perú- tienen en el gigante asiático el primer destino de sus productos. Para varios otros países, es su segundo importador. En los primeros días el temor estaba centrado en los minerales de uso industrial como hierro y cobre, que dejaba de comprar Beijing. Esto, afectaría principalmente a las economías andinas.

La estrepitosa caída del precio del petróleo cambió el foco. Venezuela, Ecuador, Colombia, Brasil y México vieron mermar su entrada de divisas en forma dramática.

Goldman Sachs ya actualizó a la baja su perspectiva para las principales economías de la región: Brasil y Ecuador crecerán siete décimas menos (del 2,2% al 1,5% en el primer caso; del -0,3% a un deprimente -1% en el segundo); Perú, cinco décimas menos (del 3,3% pasa al 2,8%); y Colombia, cuatro (del 3,4% al 3%). Por su parte, Argentina sigue dependiendo de su negociación por la abultada deuda con el FMI y los tenedores de sus bonos.

El virus puede mejorar o empeorar su posición dependiendo del grado de pánico de los acreedores. “Estamos ante su posible segunda década perdida para América Latina. El coronavirus llega en un muy mal momento, de muy bajo crecimiento”, afirmó Lourdes Casanova, directora del Instituto de Mercados Emergentes de la Universidad de Cornell.

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