El real estate uruguayo se mantendrá estable en 2019 tras cerrar un año sin grandes novedades, según varios especialistas consultados por revista Propiedades. En la etapa electoral no se prevé que haya un importante despegue del mercado. Por el contrario, se aguarda que la actividad se mantenga por debajo de los niveles de los años anteriores.

Daniel Porcaro, titular de Porcaro Consultores y coordinador académico del Diploma de Especialización en Negocios Inmobiliarios de la Universidad ORT, sostuvo que el año que finalizó no trajo consigo cambios positivos respecto a 2017, sino que la situación se dio a la inversa. Para los próximos 12 meses, no se aguardan cambios sustanciales.

“En ocasión de comentar las perspectivas para el año 2018, sostuvimos que no preveíamos que el sector inmobiliario tuviera una actividad diferente a la del año 2017, lo que nos faltó aclarar es que ese escenario se daría en el mejor de los casos. A fines de este año, los indicadores muestran un descenso de actividad (medido según la evolución del ITP), de precios de venta y alquileres y de tasas de rentabilidad de las inversiones inmobiliarias”, manifestó.

“La volatilidad de los mercados globales derivada de guerras comerciales, el estancamiento de la región por causas políticas, la consiguiente devaluación de las monedas regionales y el impacto de la inflación han determinado un cóctel con sabor amargo para el sector. Las causas reseñadas afectaron las bases mismas del mercado a partir del segundo semestre del año porque tuvieron incidencia en los precios de los inmuebles, en los costos de construcción y en el poder adquisitivo de la población respecto del acceso a la vivienda, ya sea para compra o alquiler”, añadió Porcaro.

 

¿Qué esperar?

Para el coordinador académico del Diploma de Especialización en Negocios Inmobiliarios de la Universidad ORT “las mejores expectativas para 2019 pueden estar centradas en la creencia que la temporada turística no sea mala, que Argentina logre estabilizar el tipo de cambio y disminuir la inflación, que Brasil se encamine en un rumbo económico de crecimiento previsible y que a nivel global Estados Unidos pueda compatibilizar su crecimiento con menor hostilidad comercial y bajas tasas de interés”, declaró.

A nivel local, en este año electoral no se esperan “ajustes importantes que disminuyan aún más el nivel de actividad”, dijo. A su entender, si la evolución de las variables anteriormente mencionadas no complican el panorama, “en el mejor de los casos, podemos esperar un año 2019 sin grandes ajustes de mercado a la espera del resultado electoral”. La expectativa, entonces, estará puesta en el año 2020.

Por su parte, el director del Estudio Kaplan, Alfredo Kaplán, dijo a revista Propiedades que “cierra un año de una actividad moderada en el sector inmobiliario debido a la coyuntura regional y por otro lado a factores específicos de nuestro país que afectan el mejor desempeño del sector”.

A esta altura, dijo, “está claro que el tema del tope de precios en las viviendas promovidas a más de 20 meses de los cambios de las normas provocaron un descenso de más del 50% en la presentación de proyectos ex vivienda social a la Agencia Nacional de Vivienda”.

Kaplán manifestó que en la zona costera de Montevideo y alrededores, el movimiento es “pausado, fundamentalmente con unidades chicas” y que en Punta del Este “hubo varios megaproyectos presentados de los cuales un buen número aún no han comenzado por razones del mercado. El mercado mantiene los valores, pero que está poco dinámico. Se habla que no se va a prorrogar el sistema de megaproyectos y las perspectivas para el año 2019, además de las complejidades de un año electoral, parecen bastante similares al año que cerramos”.

Publicado en Noticias

La Intendencia de Canelones ha recibido interesados en invertir en desarrollos inmobiliarios en Ciudad de la Costa luego de anunciar cambios en el plan maestro de la zona, llamado Costa Plan.

A mediados de 2019 se terminará de revisar el nuevo ordenamiento territorial del lugar y será elevado a la Junta Departamental para su consideración, según informó el director general de Secretaría de Planificación de la Intendencia de Canelones, Sergio Ashfield.

El Costa Plan se encuentra en la etapa final de revisión y hasta el momento hubo “buena respuesta” de los posibles inversionistas, con los que se está llegando a “buenos acuerdos”, informó.

La transformación de Ciudad de la Costa será una realidad, especialmente luego de la detección de un gran número de habitantes de Montevideo que deciden invertir en la compra o el alquiler de un inmueble para residir de manera permanente.

El crecimiento del lugar se observa con la edificación cada vez mayor de comercios, residencias y espacios públicos. Algunos lugares convocan más que otros, pero las proximidades del aeropuerto internacional de Carrasco son las más codiciadas. Allí se ha visto un crecimiento en los últimos años de propuestas inmobiliarias y emprendimientos comerciales de distinto tipo.

Las zonas de desarrollo urbano tendrán normativas específicas sobre lo que se podrá construir. Estas zonas definidas para el desarrollo inmobiliario con edificios de hasta 60 metros son los alrededores del Lago Botavara, Shangrilá, Pinar Norte las cercanías del Arroyo Pando, San José de Carrasco, Montes de Solymar y algunas zonas de Lagomar Norte. Allí es donde se podrá apreciar edificios en altura y, además, algunas construcciones de menor porte, pero siempre con el distintivo del verde y de los espacios abiertos.

Las torres con alturas de hasta 13.5 metros serán permitidas en otras zonas de Ciudad de la Costa, como en Avenida Giannatasio desde Alvear hasta Márquez Castro, la Rambla desde Racine hasta Márquez Castro, Racine desde Avenida de las Américas hasta la Rambla, Calcagno desde Ruta 101 hasta la Rambla, Alvear desde el Centro Cívico hasta la Rambla y Avenida de las Américas acera norte.

Se apuesta a que en la zona del Arroyo Pando haya una propuesta mixta en la que se edifiquen edificios y también un barrio jardín.

La Intendencia de Canelones tiene previsto utilizar espacios sin edificar en todas esas zonas. En algunos predios se hallan grandes extensiones de tierra sin uso alguno, pero en otros casos se trata de locaciones de menor porte donde se podría albergar una o dos torres.

En todos los casos, hay interesados en poder generar desarrollos inmobiliarios, informó el jerarca de la Intendencia de Canelones. El objetivo, además, es que los inversionistas prevean la conexión de los emprendimientos con los servicios públicos, como el saneamiento, ya que Ciudad de la Costa se halla en pleno trabajo de conexión a la red.

Las principales inquietudes provienen del impacto de estas obras en el mapa verde de Ciudad de la Costa y, además, en la necesidad de generar nuevas obras viales que canalicen el tránsito que suele haber entre Canelones y Montevideo en las horas pico. Por lo pronto, en la Intendencia de Canelones existe un optimismo en la posibilidad de avanzar durante este año en varias obras al amparo de la inversión privada.

Publicado en Noticias

La 18ª edición de la Encuesta de Expectativas Empresariales que elabora la consultora Deloitte mostró mayor pesimismo en varias áreas como economía e inversiones, según un relevamiento realizado entre 335 gerentes y altos ejecutivos. Los datos recabados señalan que los ejecutivos deterioraron su visión sobre la situación económica actual, el clima de negocios y cómo le va a su propia empresa respecto al relevamiento de abril. También son más pesimistas sobre cómo evolucionaran esos aspectos en los próximos 12 meses y en un contexto complicado en el mercado laboral, crece el porcentaje de empresarios que declara que disminuirá el empleo en su firma dentro de un año.

Además, los encuestados tienen la mayor desaprobación del gobierno desde que se hace el relevamiento. Estas son algunas de las conclusiones a las que arribó la encuesta Visión crítica del clima de negocios y perspectivas poco auspiciosas para 2019". Así se titula la 18ª edición de la Encuesta de Expectativas Empresariales que elabora la consultora Deloitte y que fue divulgada ayer.

El documento, titulado “Visión crítica del clima de negocios y perspectivas poco auspiciosas para 2019”, da cuenta que los empresarios que evalúan peor a la economía respecto a un año antes pasaron de ser el 32% en abril a 81% en esta edición. A su vez, los que creen que está mejor disminuyeron de 11% a sólo 2%. A su vez el 17% la evaluó igual a un año atrás. De esta forma, se ubican "en niveles similares a los observados entre la segunda mitad de 2015 y la primera de 2016, período de estancamiento de la economía", consignó Deloitte.

 

Inversiones y negocios 

Sobre el clima de inversiones 79% cree que está peor que hace un año (cuando en abril el guarismo era 45%) y apenas 1% cree que está mejor (eran 5% en abril), con 20% que lo evalúa igual.

En cuanto a la evaluación del clima actual de negocios en términos absolutos, el 65% de los empresarios opinó que es "regular". En tanto, 26% lo calificó como "malo", 1% como "muy malo" (sumados, los mayores guarismos en los ocho años de la encuesta) y apenas 8% como "bueno" (el menor porcentaje en la historia del relevamiento).

El pesimismo empresarial también se vio en las perspectivas para dentro de un año. El 61% de los ejecutivos espera que la situación económica empeore (era el 30% en abril), el 34% no aguarda variaciones (era el 58% en abril) y el restante 5% espera una mejora (era el 12% en abril).

"También aumentaron notoriamente las respuestas que apuntan a un deterioro del clima de inversiones en el próximo año", indicó Deloitte. El 56% de los empresarios cree que estará peor (era el 35% en abril), el 40% no prevé cambios (era el 56% en abril) y el 4% espera que mejore (era el 9% en abril). En línea con ello, "las empresas prevén crecimientos muy magros del Producto Interno Bruto (PIB) en 2018 y 2019", expresó Deloitte. En promedio prevén una expansión del PIB de 1,5% para este año y de 1,4% para el próximo.

Los consultados esperan que el dólar siga al alza en el correr de los próximos 12 meses y en promedio prevén que cotice en $ 35. "Para el mediano plazo, sin embargo, la mayoría no visualiza una corrección significativa de precios relativos", indicó el informe ya que el 60% cree que la "devaluación será igual a la inflación". Respecto a la suba de precios, los empresarios, en promedio, creen que cerrará este año en 8,4% y el próximo en 8,6%.

"Respecto a las expectativas para el próximo año, la mayoría (52%) no prevé cambios respecto a la situación general de sus empresas (mismo porcentaje que en abril), pero son más los que aguardan un deterioro (26%) que los que esperan una mejora (22%)", señaló Deloitte.

El 51% de los encuestados aseguró que la rentabilidad de su empresa es más baja que hace un año (33% que es igual y 16% que es más alta). A su vez, 44% cree que no variará la rentabilidad de su firma dentro de un año, 36% prevé que disminuirá y 20% que aumentará.

"Los ejecutivos se mostraron reticentes a aumentar su plantilla de trabajadores. El 60% no espera cambios en el empleo en el próximo año, el 35% anticipa una disminución y sólo el 5% de los encuestados prevé un aumento", indicó Deloitte. La razón predominante para ello es el "bajo crecimiento del volumen de negocios".

 

Desaprobación del gobierno

En la 18ª encuesta de Deloitte se dio la mayor desaprobación del gobierno por parte de los empresarios en los años que lleva la misma. En efecto, tres de cada cuatro ejecutivos desaprueba la gestión del gobierno que encabeza el presidente Tabaré Vázquez. La anterior mayor desaprobación se dio en la encuesta de abril de este año con el 65% de los empresarios. En la administración de José Mujica el máximo de desaprobación había sido de 60% en abril de 2013. En esta edición, apenas 5% de los empresarios aprueba la gestión del Poder Ejecutivo, mientras que 20% no aprueba ni desaprueba. Salvo en "promoción de la inversión" e "inflación", en todas las áreas la evaluación del gobierno es negativa (predominan las respuestas "malo" sobre "bueno"). En esas dos, el neto de respuestas es +10 y +6 respectivamente.

Publicado en Noticias

En Argentina, el proyecto de ley que busca regular el precio de los alquileres ha levantado polémica, luego de haber pasado a Diputados, tras obtener media sanción en el Senado. Esto alertó al sector inmobiliario que considera que la oferta de inmuebles puede retraerse si los propietarios no encuentran atractiva la opción de alquilar.

En este sentido, el presidente de la  presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), Alejandro Juan Bennazar, dijo que “si hay más inmuebles para alquiler bien, pero si se retrae la oferta, el proyecto no tiene sentido”.

En tanto, José Rozados, director del sitio especializado Reporte Inmobiliario coincidió en que “los propietarios pueden llegar a retraer la oferta de sus inmuebles debido a la extensión de los plazos del alquiler residencial, que de dos años pasan a ser de tres años”.

 

Libre contratación

Por su parte, el integrante del consejo directivo del Colegio Inmobiliario de Buenos Aires (Cucicba), Mario Gómez, sostuvo que la iniciativa de la diputada del FPV rionegrino, Victoria Silvina García Larraburu, “pone más restricciones y dificulta la libre contratación entre las partes”.

“El proyecto no es positivo para el sector inmobiliario. Termina impactando contra los que teóricamente quiere beneficiar, que son los inquilinos”, reflexionó Gómez sobre la iniciativa que extiende a tres años el plazo de los contratos de alquiler residencial, regula las comisiones de las inmobiliarias y fija un tope al aumento de los alquileres.

Si la inflación supera el 10%, el ajuste del precio surgirá de un promedio entre la inflación oficial y la paritaria promedio. Por eso, Gervasio Muñoz, referente de la agrupación Inquilinos Agrupados, afirmó que de aprobarse el proyecto en Diputados, “implicaría una mejora sustancial en la calidad de vida de 6,5 millones de inquilinos del país”.

“Los inquilinos hacemos frente a aumentos indiscriminados en el precio de los alquileres. Los ajustes semestrales superan todo índice de inflación. El proyecto de ley está pensado siguiendo el curso de la economía nacional y no el capricho especulativo del mercado inmobiliario “, expresó Muñoz.

Sin embargo, para Gómez esto no es así y aseguró que los alquileres “nunca se ajustan más allá de la inflación” y argumentó que, en la Argentina, los dueños de las propiedades no son grandes corporaciones sino miembros de la clase media que “quieren que el alquiler sea justo, así no pierden poder adquisitivo. La rentabilidad de un alquiler es baja, de 3% a 4% anual.”

‘Si las tasas de rentabilidad bajan, la gente va a abandonar las inversiones productivas y se va a dirigir a las inversiones financieras, ya que depositando el dinero en el banco ganan más que poniendo el departamento en alquiler’, dijeron desde Cucicba.

Por su parte Rozados, de Reporte Inmobiliario, considera que el proyecto de ley “es más una salida política para descomprimir la situación, pero no resuelve la cuestión de manera profunda”. Por eso propuso que hasta tanto se derogue la prohibición de indexar, se hagan los contratos por unidad de cuenta UVI y UVA, que son utilizadas para los créditos hipotecarios.

Bennazar en tanto adelantó que la CIA elaboró un par de propuestas y las alcanzará a la Cámara de Diputados, donde la iniciativa será tratada. “Queremos ayudar, si el proyecto perjudica, por la extensión de los contratos a tres años, no podemos estar a favor”, señaló a la vez que aseguró que “no estamos de acuerdo en la baja de los honorarios. Son regulados por los colegios profesionales de cada jurisdicción”. Expresó.

Publicado en Negocios
Página 3 de 3
Top