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Incertidumbre política se refleja en el sector inmobiliario europeo para el 2017

Un informe da cuenta que la incertidumbre geopolítica merma las expectativas de rentabilidad de los inversores en el sector inmobiliario europeo de cara a 2017. Según consigna el informe, después de varios años de extraordinario dinamismo, las previsiones se moderan, aunque el pesimismo no se ha adueñado por completo de los inversores.

El escenario sostenido de baja inflación y bajos tipos de interés en Europa sigue siendo un poderoso atractivo, por delante de la renta fija y de los mercados de inversiones alternativas, según las conclusiones del informe Tendencias del Mercado Inmobiliario en Europa 2017, elaborado por PwC y el Urban Land Institute, a partir de una encuesta realizada a 781 directivos de los principales agentes del sector, compañías inmobiliarias, fondos, inversores institucionales y entidades financieras.

Según el informe de Tendencias del Mercado Inmobiliario en Europa 2017, publicado por el diario español El País, España parte con buena posición. De hecho, Madrid y Barcelona se han situado entre las ciudades más atractivas de Europa para la inversión inmobiliaria este 2017, gracias a las buenas perspectivas de crecimiento de los alquileres y a la mejora de la situación económica de España. Estas ciudades se encuentran por detrás de Berlín, que está a la cabeza del ranking, y de Hamburgo, Frankfurt, Dublín, Múnich, Copenhague, Lisboa y Estocolmo. En concreto, Madrid está en el puesto nueve y Barcelona en el 16.

 

Menos retorno

El 35% de los encuestados esperan que el retorno de sus activos sea menor en los próximos 12 meses y un 53% reconoce que será muy difícil mejorar las rentabilidades alcanzadas el año pasado. El Brexit -abreviatura de dos palabras en inglés, Britain (Gran Bretaña) y exit (salida)- que significa la salida del Reino Unido de la Unión Europea-, las elecciones previstas en Francia, Alemania y Holanda, los riesgos derivados de la inmigración y las desigualdades son los culpables. No obstante, los inversores creen que el impacto del Brexit se va a limitar al mercado inmobiliario británico y no va a afectar en gran medida a las inversiones en el resto de la UE, que para el 76% seguirán igual que en 2016 e, incluso, crecerán.

Otro escollo es un mercado inmobiliario marcado por la escasez de activos prime de calidad y por una sensación de que aquellos disponibles están sobrevalorados. “En este entorno de preocupación por el riesgo, muchos inversores están claramente preparados para sacrificar algo de rentabilidad. Se intensifica la importancia de la gestión de los activos como elemento clave para gestionar la rentabilidad y el riesgo; un menor apetito hacia la promoción inmobiliaria y un mayor interés por aquellos activos que generan ingresos más estables. Hay preocupación pero no pesimismo”, explicó Rafael Bou, socio responsable de Real Estate en PwC.

Buena prueba de que el pesimismo no ha tocado al inversor es que seguirá habiendo capital en abundancia: el 48% de los participantes en el estudio asegura que en 2017 la disponibilidad de capital aumentará y un 32%, que seguirá igual.

Además, los inversores que no están dispuestos a conformarse con menores porcentajes de rentabilidad dejarán a un lado las oficinas y sectores comerciales y pondrán sus ojos en mercados alternativos que están creciendo. El hotelero, los sectores vinculados a lo residencial -alojamientos para estudiantes, residencias para mayores y el sanitario y de salud- y las oficinas de servicios compartidos son los preferidos en 2017, tanto para la inversión, como para la promoción, y también para la financiación, explica el informe.

 

Muestras de cansancio

Por su parte, Ignacio Méndez, director de Análisis de Mirabaud Securities en España, una compañía internacional especializada en negocios inmobiliarios,  explicó que “el mercado se empieza a cansar. No discutimos que probablemente veremos nuevos incrementos de NAV (valor neto de los activos) en las próximas publicaciones de resultados, pero estas mejoras procederán de una nueva compresión de rentabilidades, sin que se produzcan mejoras operativas”.

Al iniciar la cobertura sobre el sector inmobiliario español desde Mirabaud Securities ya mostraban su preocupación por el exceso de oferta existente tanto en Madrid como en Barcelona. Ese era el principal motivo por el que no veían las subidas de precios de alquileres que predicen los consultores, aunque sí creían que el buen momento macro acabaría reflejándose en una mayor actividad arrendadora que, a medio plazo, podría absorber ese superávit de inmuebles.

Sin embargo, “la gran sorpresa negativa” ha sido que a este exceso de oferta se unen, además, ciertas dudas sobre la demanda, ya que "la mejora macro no se está viendo reflejada en la actividad del sector", lo que "agrava el problema de sobrecapacidad y nos reafirma en nuestra visión de que va a ser muy difícil ver subidas de precios en las rentas”, afirmó Méndez.

También son críticos con el elevado incentivo que tienen las inmobiliarias en crecer, con independencia de las condiciones de mercado. "En 2016, la gran mayoría de las inmobiliarias españolas continuaron utilizando las ampliaciones de capital para seguir comprando activos. Sólo hay que ver que hay una relación inversa entre la creación de valor y el uso de las ampliaciones capital", afirmó el experto.

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