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La actividad en la industria de la construcción seguirá incambiada, al menos es lo que se espera hasta el segundo semestre del 2017. Si bien no decaerá la actividad, el crecimiento no será el pronosticado para el segundo semestre de este año. Así lo expresó el presidente de la Cámara de la Construcción del Uruguay (CCU), Ignacio Otegui en entrevista con Del Constructor. “No creemos que la situación se agrave en lo que queda del año. Tenemos expectativas que empiece a mejorar en el segundo semestre del 2017 “, afirmó.

Durante la charla, el empresario se refirió a la situación en la región –y cómo podría impactar en nuestro país- sobre todo a partir de la “Ley del blanqueo”  impulsada por el gobierno argentino y al anuncio de una tercera planta de celulosa en Uruguay. Sobre este último punto, se mostró cauteloso.  “El tema es si tenemos la capacidad de diseñar, montar y poner en marcha dos obras de gran porte –la vía férrea y un puerto- además de la tercera planta de celulosa, en un año.  Nadie va a invertir cuatro mil millones de dólares en un país, sino tiene garantizado el acceso al puerto”, sostuvo Otegui.

 

¿Cómo se encuentra hoy la industria de la construcción?

La segunda mitad del año viene transcurriendo casi igual que la primera. En consecuencia no hay un incremento notorio en la actividad, apenas un 2% o 3%, lo que significa entre 1.500 y 2.000  puestos de trabajo a nivel nacional. Esa es la oscilación que ha tenido en los últimos meses, con lo cual no hay recuperación, pero se frenó, en teoría, la caída. La realidad es esa. La percepción que nosotros tenemos es que esto va a seguir así hasta el primer semestre del año que viene. Es decir, la industria va a continuar con los niveles de actividad que tiene hoy. Es probable que en el segundo semestres del año que viene empecemos a encontrar alguna incidencia un poco mayor de la obra pública y, eventualmente, también de la obra privada. En definitiva, el universo de la actividad del sector hoy es un 16% de obra privada vinculada a la vivienda, 27% de obra pública y el resto es obra privada no vinculada a la vivienda. Todos tienen que mejorar algo a los efectos de que la industria mejore en su contexto global.

 

Durante el 2015 había expectativas de que el sector se reactivara en este segundo semestre, lo que no ocurrió. Esto significa que hay un desfasaje en un reinicio fuerte de la actividad.

Esa es la impresión que tenemos, de un corrimiento de un año. El escenario externo es más complejo de los que habíamos pronosticado  hace un año y medio. Da la impresión de que Argentina va a incidir en algunos rubros más rápido que en otros. Por ejemplo, en el rubro turismo es probable que incida primero que en el rubro construcción.  Eso tiene una incidencia importante en el rubro vivienda,  pero va a demorar todavía. El otro rubro, que no está vinculado a la vivienda, que es la mayor parte del sector construcción,  más del 45%, está vinculado a todas las obras privadas, no vinculadas a la vivienda, que de alguna forma han pasado por la Comap, la Comisión de Aplicación de la Ley de Inversiones.  Ahí tenemos la impresión de que hubo una baja, por eso la industria cayó en el 2015 de forma importante y en el 2016 es probable que tengamos una caída menor a la del 2015, y eso va a repercutir en el primer semestre del 2017.  Ahora todo este escenario de ajuste  y las condiciones  diferentes en la ley de presupuesto que fue aprobada ahora, también implica una reducción de la inversión pública. Por lo menos, significa postergar algunas obras  porque no hay con qué hacerlas. Esa es la realidad.

 

¿En qué se está generando expectativa dentro del sector?

Hay una expectativa importante en la participación pública privada, en la inversión privada en algunos segmentos de lo que  son la obra no vinculada a la vivienda  y en la vivienda. La obra pública va a hacer lo que pueda hacer el gobierno con sus propias finanzas, más lo que pueda sumar el sector privado.  Para eso necesitamos ciertas condiciones que se están estudiando y negociando. Creo que hay cosas que se van a lograr  con más trabajo del que nos imaginamos a priori y hay otras que cosas que no se van a poder lograr.

 

¿Cómo afectará esto en los puestos de trabajo?

Estamos en 47.800 puestos de trabajo, aproximadamente. Este año vamos a estar por debajo de los 50.000 puestos de trabajo, que es muy diferente a los 70.000 que teníamos en los momentos pico con Montes del Plata. Estamos hablando de 27.000, 28.000 trabajadores menos  en la parte directamente de obra.  Lo que hay que visualizar aquí es que las obras se van terminando, arrancan menos de las que se terminan y en consecuencia empieza a bajar el número de trabajadores.  Después empieza a descender el personal técnico de obra, luego comienza a bajar el personal administrativo  y no técnico de obra, y después empieza a bajar en las oficinas. Ese proceso se está llevando hoy adelante en la industria. En el sector se han sacado esos 28.000 trabajadores dentro de obra y no menos de otros 20.000 que estaban en otras áreas.

 

Lo que vendrá

La nueva planta de celulosa, en caso de concretarse, supondrá un envión para la reactivación de la industria.

Si se hace, sería para el 2018.  Se me ocurre que en Uruguay  existe materia prima suficiente como para imaginarse una tercera planta  de celulosa. Eso es así desde hace ya un tiempo. En qué momento se hace, en qué condiciones y quién la hace, dependerá del momento. Si usted quiere ubicar una planta cerca de Paso de los Toros y conoce el país, sabe que tiene un problema. Hay una infraestructura inadecuada, primero para arrimar la materia prima a la planta y segundo, y el más importante y grave, es asegurarse que de la planta pueda acceder al puerto para poder embarcar lo que se ha vendido.  Si no tiene eso garantizado, no puede construir la planta. Nadie va a invertir cuatro mil millones de dólares en un país, sino tiene garantizado el acceso al puerto. Se requiere, lo ha dicho el propio gobierno, una línea férrea de Paso de los Toros al puerto de Montevideo y ampliación del puerto para este tema específico.  Eso hay que hacerlo sí o sí antes de la inversión. Le repito, nadie va a invertir cuatro mil millones de dólares si el dueño de casa no le dice que la casa está en condiciones para invertir.

  

¿Esta infraestructura requerida deberá instrumentarse por PPP o solo con dinero del Estado?

Puede ser con PPP con capitales locales o extranjeros, también como país podemos conseguir préstamos con organismos internacionales que puedan financiar los dos proyectos. Los mecanismos pueden existir, el tema es si tenemos la capacidad de diseñar, montar y poner en marcha esas dos obras de gran porte, además de la tercera planta de celulosa, en un año. Estamos hablando que esto es para finales del 2017, a más tardar a comienzos del 2018 debe estar iniciada. Si no se solucionan esas dos cosas, difícilmente haya tercera planta de celulosa. Estamos hablando de una planta que va a producir lo que producen las otras dos juntas.

 

 En la región

A nivel regional tenemos la crisis política en Brasil, que seguramente repercutirá en el sector, y por otro lado cierta expectativa de los inversores en el gobierno de Macri en Argentina, que anunció la llamada “ley de blanqueo”. ¿Cómo cree que afectará este escenario en Uruguay?

Eso va a blanquear parte de los activos que los argentinos tienen acá, como pueden ser propiedades, lo cual es bueno para ellos.  Por un lado es una oportunidad que tienen ellos de blanquear dinero que no tienen declarado, el problema es cómo van a tratar esos capitales en el futuro, dentro de cinco o diez años, si es que la mantienen invertida afuera. Esa es la pregunta que se están haciendo, porque después que uno declara sus bienes no hay marcha atrás, hasta tanto no los venda y demuestre qué hizo con esa plata. O sea, es un capital que no está en el régimen visual y después de declarado pasa a ser visualizado. A nosotros esas cosas no nos inciden mucho. La plata que está acá de los argentinos es el cambio chico de lo que tienen en el exterior. Seamos sinceros: lo que nosotros vemos de los argentinos en el Uruguay es la caja chica. Quien crea que el Uruguay es el gran refugio del capital oculto de la Argentina, me parece que comete un error. Es cierto que ha tenido una incidencia mayor en los últimos años que en el pasado, porque al sector inmobiliario se le sumó el sector agrícola y ganadero con inversiones importantes. 

   

¿Pero está ley del blanqueo no busca el retorno de los inversores argentinos a su país?

Es probable que pueda ocurrir en alguna medida esto que usted dice. Pero van invertir siempre y cuando sea negocio. Y para que sea negocio hay que tener compradores y el problema del Uruguay es que somos tres millones trescientas mil personas. Punta del Este no es para los uruguayos. Los compatriotas que van a Punta del Este son la minoría. Punta del Este funciona así porque  tiene una afluencia de turistas argentinos, que además son propietarios, que es altísima. Debe haber cuatro argentinos por cada uruguayo. Esa es una lógica que hay que entenderla. Y esto no es de ahora, viene de la década del 50. Creo que las medidas que ha adoptado el gobierno argentino podrán tener en algún momento un resultado no favorable para Punta del Este, pero en la medida que haya venta de apartamentos, empiece de vuelta a haber negocios y se rompa el circuito de los buenos negocios en otros lados, como se está rompiendo en Estados Unidos, comenzará a funcionar.  Hoy, aunque no cueste decirlo, es más caro construir en Estados Unidos que en Uruguay. Claro, sigue siendo más barato construir en Asunción, donde han captado capitales uruguayos y argentinos

SEVES GLASSBLOCK

Seves Glassblock es la división bloque de vidrio del Grupo Seves, líder mundial en la fabricación de aisladores para el transporte de energía eléctrica y en la producción de bloques de vidrio para la arquitectura y la decoración.

Seves Glassblock produce y distribuye el 36% de los bloques de vidrio comercializados al mundo, presentados en 9 colores, además del neutro y de otras 200 diferentes decoraciones, con una cuota de más del 40% del mercado mundial.

Conviven y se valoran en Seves Glassblock la rica tradición y el preciado know how de las marcas más prestigiosas que han escrito la historia del bloque de vidrio, como Vetroarredo, Vitrablock, Vidromatone, Sindoco.

Seves Glassblock ofrece hoy un producto de contenidos cualitativos, tecnológicos y formales de altísimo nivel, respetando de igual forma al ser humano y al medio ambiente.

 

La razón del éxito

El éxito de Seves Glassblock se explica con una visión y un objetivo bien definidos: liberar el bloque de vidrio de la lógica marginal del “vidriocemento” rescatando su gran potencial.

La empresa se ha propuesto, desde sus inicios, la finalidad de cambiar las reglas de la producción y el destino del bloque de vidrio, hasta hace muy pocos años considerado un “pobre” complemento de la industria de la construcción, utilizable sólo en situaciones de carencia de luz.

Seves ha transferido al humilde bloque de vidrio la experiencia y tecnología más avanzadas, destacando su pureza, brillo, transparencia y resistencia, consideradas como componentes individuales del producto, agregando una característica exclusiva, reservada anteriormente sólo a los vidrios más sofisticados: el color. Un atento proceso de racionalización productiva ha modificado y ampliado la gama total de modelos y módulos complementarios haciendo posible las soluciones personalizadas.

La actividad de I+D (Investigación y Desarrollo), ha permitido el desarrollo de nuevos procedimientos de instalación de las paredes, de nuevas maltas especiales para la colocación y acabado, además la reducción progresiva de la dimensión de la junta entre bloque y bloque a solamente 2 mm.

 

El bloque de vidrio de alto nivel estético 

Gracias a la utilización de materias primas de gran calidad, a la introducción en las líneas productivas de maquinaria estudiada a propósito, a la aplicación de antiguas y experimentales técnicas de coloración y de tratamientos con rigurosos procedimientos del control sistemático, Seves Glassblock ha transformado el viejo “vidriocemento” en bloque de vidrio, un nuevo y refinado objeto de decoración arquitectónico para interiores y exteriores, para la casa y la ciudad, para fabricarse “a medida”, según las exigencias y el destino.

Hoy el bloque de vidrio es un producto destinado al mercado alto, no ya un objeto de servicio, sino un sujeto autónomo, que expresa y valora en pleno todo su potencial también como objeto de decoración, aliado necesario de la creatividad y de las obras de elevado perfil estético-formal.

Seves Glassblock presenta una gama propia de bloques de vidrio para ofrecer la mejor solución a todas las exigencias de arquitectos, profesionales del sector y usuarios finales.

Seves Glassblock ofrece 4 líneas diferentes de producto: una reorganización que recupera los elementos esenciales de las históricas gamas, inspiradas en los mas altos valores de la tradición vidriera europea, que revaloriza la especificidad del bloque de vidrio para una oferta más eficaz e inteligente.

Seves Glassblock, en todo el mundo, confía en la colaboración de distribuidores dedicados a la comercialización y venta de sus productos.

Hablando de lo especifico del mercado Uruguayo, Barraca Central se distingue por su trabajo de desarrollo y atención a la gran variedad de productos propuestos por Seves Glassblock.

Caracterizándose, siempre, por ser pionera en la comercialización de productos innovadores, Barraca Central ha impuesto su liderazgo en el mercado, debido al duro trabajo, a la inversión hecha en publicidad y ferias, confirmándose líder en el mercado Uruguayo.

Cliente oficial desde hace más de 15 años, siempre se ha destacado por su seriedad, voluntad de crecer y dar a conocer la gama completa de Seves Glassblock.

Para Seves GB Barraca Central ya no es solamente un distribuidor sino el partner ideal con el cual compartir ideas de desarrollo del “bloque de vidrio”. De hecho, podemos afirmar que así ha sido en los últimos 10 años.

 

 

Giusy Contini

Manager para América Latina

de Seves Glassblock 

 

www.barracacentral.com.uy

Pese a la ley de responsabilidad penal empresarial, falta “conciencia real”, afirmó Ángel Dobrich, asesor de APPCU

 

El Instituto para la Capacitación en Seguridad de la Construcción (Incasco), de la Asociación de Promotores Privados de la Construcción del Uruguay (APPCU), se apresta a cumplir un año y, para conocer su funcionamiento, Del Constructor conversó con Ángel Dobrich, uno de sus docentes, especialista y asesor en seguridad para la industria de la construcción.

Dobrich, que tiene una vasta experiencia de 36 años a nivel nacional y con capacitación en el exterior en países como Japón y Argentina, se inició en 1980 como inspector de Seguridad e Higiene del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. Catorce años después renunció al MTSS para trabajar como asesor de APPCU. Actualmente, además de impartir los cursos, participa por APPCU en la Comisión Tripartita de Seguridad e Higiene del MTSS.

Durante la charla, el especialista se refirió al impacto que tuvo en la toma de conciencia  el factor seguridad en el sector, la promulgación de la ley 19.196 de Responsabilidad Penal Empresarial, promulgada el 14 de abril de 2014 y a la falta de conciencia  sobre el tema seguridad, pese al esfuerzo realizado por el sector empresarial y el SUNCA.

“Oficialmente Incasco va a cumplir un año, pero el servicio Asesores en Seguridad e Higiene de APPCU, conocido como ASHA es antes de Incasco. Estamos dando capacitación desde 1996 sobre seguridad e higiene en el trabajo y de aspectos técnicos, a partir de los diferentes decretos. Incasco se dedica a la capacitación en sí de trabajadores que no necesariamente tienen  que estar relacionados con empresas asociadas a APPCU. Los seminarios y cursos que impartimos son para cualquier trabajador de la construcción”, explicó Dobrich.

 

Seguridad y trabajo 

Los cursos van desde primeros auxilios hasta capacitación para gruistas en los que han participado más de 6.000 trabajadores desde que se lleva un registro de los participantes, por lo que se estima que la cifra debe rondar los 10 mil trabajadores. “La capacitación aborda diferentes aspectos como la seguridad, pero también el uso de maquinaria. No podemos separar el uso de una maquina con la seguridad. No se puede hablar solo de seguridad, sino se usa de forma correcta determinada maquinaria. No se puede separar seguridad del trabajo. Siempre pongo el ejemplo del piloto de avión. Pilotear un avión implica que hay que seguir ciertas pautas para que el avión no se venga abajo.  Eso es lo mismo. Nos importa mucho el trabajo en sí, pero también cómo se hace”, señaló el especialista.

Los trabajadores interesados se acercan por motu propio y en otras oportunidades es la empresa la que envía a sus empleados a participar de Incasco. Incluso hay casos de trabajadores independientes a quienes no se les cobra el costo de los cursos, que van desde charlas de seguridad (que pueden realizarse en una sola jornada) hasta aquellos con una duración de varios meses. “Tenemos un programa tentativo para actualización en seguridad e higiene, así como generalidades de la industria, aspectos normativos, planificación previa como herramienta, inicios de obra, recaudo y acciones, desarrollo de riesgo y riesgo en demoliciones, entre otros. También damos cursos sobre tecnologías nuevas. Puede ocurrir que una empresa que trabaja como proveedora en APPCU se acerca y nos ofrece sus servicios de cómo se trabaja con determinado producto, para que sea correcto en el uso, pero también en el tema de seguridad. Ocurre cuando aparece una máquina nueva. Se da un curso para sacarle el mayor rendimiento, pero también para trabajar con ella de forma segura”, afirmó Dobrich.   

 

Concientización

Consultado sobre qué cambió y cómo impactó la promulgación de la ley 19.196 de Responsabilidad Penal Empresarial, que entró en vigencia el 14 de abril de 2014, el asesor en seguridad dijo que se ha incrementado el interés por el tema y que la preocupación mayor ha sido desde el sector empresarial.  “A mi criterio, el trabajador en sí, no ha cambiado mucho. Creo que lo mejor que tiene el decreto 125 de la ley es el abordaje de la capacitación. La capacitación en forma reiterada, de alguna manera, va cambiando la cabeza de los trabajadores y toman conciencia de lo importante que es capacitarse en seguridad”, sostuvo. 

Sin embargo, Dobrich señala que, si bien, hubo un  fuerte interés, traducido en mayor demanda, con la promulgación de la ley, con el paso del tiempo ese interés se fue diluyendo. “El susto pasó y el interés ha bajado un poco. Igual seguimos trabajando. Los viernes, por ejemplo, damos Inducciones, que es abierto a cualquier persona, y que trata de capacitación en temas generales para trabajar en la construcción. Viene mucha gente, por lo general son subcontratos o personas que van a entrar a trabajar a una empresa y deben tener esa capacitación de forma obligatoria”, afirmó. 

En materia de concientización por parte de los trabajadores, Dobrich dice que ha cambiado mucho el panorama, aunque “cuesta mucho la concientización real”.

“El Sunca ha hecho mucho al respecto, yendo por las obras, lo que hace que la gente se interese más. Los empresarios han puesto lo suyo también. De hecho, Incasco es una propuesta de ellos para capacitar a los trabajadores. Igual cuesta mucho la toma de conciencia. Así y todo hemos subido algunos escalones”, afirmó el especialista en seguridad.

2016-09-28

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