JoomlaLock.com All4Share.net

Barcelona y Madrid se han convertido en los dos grandes motores del nuevo auge del mercado inmobiliario español apoyado en el crecimiento económico y la mejora del empleo.

Según datos de la publicación Idealista, los alquileres en Barcelona se han disparado un 37,2%  en los dos últimos años y el precio de venta ha crecido un 25,22%, sin que de momento las políticas públicas hayan conseguido frenar esta tendencia alcista en los precios.

En el caso de Madrid, la evolución en el mercado del alquiler es muy similar, con una subida en dos años del 26,3%. La buena noticia llega con el precio de venta: a diferencia de la importante subida de Barcelona, Madrid apenas ha tenido un incremento del 3,8%.

Fuera de las dos grandes capitales españolas, únicamente Palma ha registrado unos ritmos de encarecimiento similares. Los alquileres han subido casi un 29% en la ciudad balear, mientras que el precio de venta se ha incrementado en un 15,6% desde los comicios. Desde 2015 el gobierno local está regido por una coalición PSOE y Podemos.

Estos incrementos sufridos por los inmuebles en los tres mercados más calientes de la vivienda en España contrastan con el encarecimiento general de la vida: el Instituto Nacional de Estadística (INE) cifra en apenas un 1% el crecimiento del IPC, que mide la variación de los precios de los principales bienes y servicios, desde mayo de 2015.

 

Limitar los alquileres 

Barcelona es la ciudad que encabeza todas las subidas de precios. El actual gobierno municipal, ha tomado la problemática habitacional como el eje de todas sus actuaciones políticas.

En estos dos años, dicha administración ha centrado sus esfuerzos en luchar contra la escalada de precios (sin mucho éxito a la vista de los datos), sobre todo en el alquiler, buscando fórmulas para aumentar el parque de vivienda pública, que actualmente apenas supone el 1% del total del mercado. Al día de hoy la mayor parte de estas casas provienen de acuerdos con entidades bancarias, aunque uno de los principales objetivos de la administración es volver a construir, tal y como prometió en su programa electoral.

En total, se espera levantar 8.854 pisos de alquiler asequible en nueve años. El acuerdo está registrado en su Plan de Derecho a la Vivienda 2016-2025, el tercer plan de vivienda que firma la ciudad. Cuentan con un presupuesto de 1.666 millones de euros para llevarlo a cabo. Sin embargo, la mayoría de la inversión no iría a construir, sino a las ayudas al alquiler y a la rehabilitación.

También se ha puesto sobre la mesa una polémica medida: crear un índice de precio de los arrendamientos para limitar las subidas en el mercado privado. La propuesta no ha recibido el respaldo ni del Ministerio de Fomento ni de los expertos del sector, que advierte que provocará un incremento del fraude y los ‘alquileres en negro’, si algún día llega a ponerse en marcha, como ya ha ocurrido en otros mercados donde se ha aplicado esta medida, como es el caso de París.

El primer paso para oficializar el índice, que aún no se ha definido, sería publicarlo como un valor meramente informativo. Además, el Ayuntamiento propone bonificar fiscalmente a los propietarios que anuncien sus pisos por debajo del índice de referencia. Sin embargo, de momento sólo se trata de ideas sobre un borrador que para ser definitivo necesita del ministerio de Fomento, sobre quien recae cualquier modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos.

 

Aumentar la oferta

Igual que sucede en Barcelona, la presión al alza en los precios del alquiler no ha encontrado una adecuada respuesta en el gobierno local de Madrid. Miles de viviendas que se debían haber iniciado, y que a estas alturas estarían a punto de entrar en el mercado inmobiliario, aumentando la oferta y liberando la tensión existente en los precios, están hoy enredados en comisiones y grupos de trabajo municipales.

Corre el rumor, aun no confirmado, que el gobierno municipal de Madrid tiene la intención de no facilitar las cosas para que se construya nueva vivienda en esa ciudad, bien paralizando, retrasando o impidiendo licencias de nuevas promociones, bien ‘arrastrando los pies’ a la hora de facilitar licencias de primera ocupación a las casas ya terminadas.

El mejor ejemplo es la “Operación Chamartín”, que sigue sin ver la luz al final del túnel. Pero no es el único proyecto enquistado en la capital: en Valdebebas el consistorio ha paralizado la construcción de 1.000 nuevas viviendas y los propietarios de suelo en Los Berrocales, Valdecarros, Los Cerros y Los Ahijones –al este de la ciudad– están en pie de guerra porque el Ayuntamiento no les da las licencias, lo que podría comprometer el proyecto para construir más de 100.000 hogares en los próximos 25 años.

Esta actitud, unida al exponencial incremento de la demanda, fruto del crecimiento económico de la ciudad y la mejora en el empleo, ha provocado que los precios del alquiler se hayan disparado y probablemente les seguirán los de compra, que ya han mostrado síntomas de encarecimiento.

 

La moda del alquiler

Pese a lo que sucede en las dos principales ciudades españolas, los expertos tienen claro que “el alquiler ha llegado para quedarse”. Y las cifras les dan la razón. Solo cuatro capitales de provincia (Jaén, Ciudad Real, Ávila y Lleida) han visto como los precios de los alquileres se reducían en los últimos dos años, según la base de datos de Idealista. Eso sí, ninguna ha experimentado caídas superiores al 1%, lo que quiere decir que el mercado se ha mantenido técnicamente plano.

 

El llamado boom 

El resto de capitales, un total de 46, han experimentado un boom del alquiler con porcentajes de crecimiento de precios de dos dígitos en hasta una veintena de ciudades. Más allá de Barcelona o Palma, destacan las subidas de Girona (22,6%), Las Palmas de Gran Canaria (22,5%), Valencia (20%), Málaga (19,8%), San Sebastián (18%) o Segovia (16,4%).

A diferencia de lo que sucede en el alquiler, en el terreno de la venta hay más capitales de provincia en números rojos que aquellas que registran incrementos. Sólo en 15 capitales de provincia comprar una casa es hoy más caro que en mayo de 2015. Y, además, con la excepción hecha de Barcelona (25,2%) y Palma (15,6%), la gran mayoría de las subidas se quedan por debajo del 5%.

El mercado inmobiliario ha alcanzado una velocidad alcista que no permite, a la vista del informe elaborado,  anticipar grandes cambios en la situación actual de crecimiento, salvo que se adopte de manera unilateral por parte de algún gobierno municipal alguna medida, como limitar los alquileres, que afecte de manera directa los precios.

Publicado en Noticias

La venta de viviendas nuevas en Santiago aumentó 46% en el primer trimestre de 2017 en comparación con igual período de 2016, según informó hace unos días la Cámara Chilena de la Construcción (CChC). La cifra se explica por un aumento de 64% en la venta de departamentos y de 1,5% en la comercialización de casas.

Javier Hurtado, gerente de Estudios de la CChC, explicó a la publicación chilena Publímetro  que estos resultados “están relacionados con sus respectivas bases de comparación y muy marcados por los últimos efectos del IVA a la vivienda. En este contexto, quizá lo más significativo es que el volumen de ventas registrado durante la primera parte de este año ya está en el rango de los niveles históricos y no prevemos un cambio significativo de tendencia para el resto del año”.

Al respecto, Roberto Bascuñán, gerente general de Inmobiliaria Norte Verde,  una de las referentes del sector en la capital trasandina, destacó que el mercado residencial está evidenciando un alza moderada. “El comprador que mantiene el sector activo es, sin duda, el inversionista, lo que explica que los departamentos que más se comercializan son los de 1 y 2 dormitorios”.

Sobre la preferencia por este tipo de productos, Bascuñán explicó que “son proyectos muy rentables y la mayor demanda se concentra en comunas de alta plusvalía, con ubicaciones estratégicas y buena conectividad, como Estación Central y San Miguel”.

El ejecutivo de Inmobiliaria Norte Verde, estimó que esta tendencia positiva se va a mantener durante el año con un crecimiento moderado. “La oferta se concentrará en propiedades de menor tamaño. Asimismo, las comunas que continuarán liderando serán Santiago Centro, Estación Central, Independencia, Ñuñoa y San Miguel.

Por otro lado, las tasas de interés para créditos hipotecarios seguirán muy convenientes y se mantendrá el crecimiento del mercado de inversionistas para renta”, puntualizó Roberto Bascuñán, gerente general de Inmobiliaria Norte Verde.

Ana María del Río, gerente comercial de Siena Inmobiliaria, comparte la visión optimista de su colega con respecto de las proyecciones. “Esperamos que el año 2017 siga siendo un año de normalización de las variables de la industria, donde las inmobiliarias comenzarán a reponer selectivamente la oferta mediante nuevos lanzamientos y haciendo esfuerzos por diferenciarse de sus competidores”, sostuvo.

Para Andrés Ergas, gerente comercial de Ralei Development Group “sin duda, las expectativas de mercado han mejorado, en gran medida, por el factor político y por la existencia de stock exento de IVA debido a la prórroga de plazo para el ingreso de solicitudes de recepción municipal, que permitió ingresar más proyectos exentos. Los clientes están aprovechando este stock para ahorrarse el impuesto que en el futuro será común para todos los proyectos. Estamos viendo que el mercado se está estabilizando con respecto al año anterior, que fue muy malo, y las velocidades de venta han aumentado. De alguna manera, estamos volviendo al régimen normal de ventas, previo al anuncio de la aplicación del IVA a la propiedad”.

Juan Enrique Nestler, gerente comercial de Inmobiliaria Manquehue, coincidió con esta opinión. “Respecto de las expectativas, proyectamos que el año debiera ir lentamente de menos a más. Esperamos que el segundo semestre muestre una demanda más sólida, debido a un creciente aumento en las confianzas respecto del futuro de la economía de Chile”.

Para Ana María del Río, este año, será de estabilización del mercado inmobiliario chileno en términos de oferta y demanda, donde también habrá un nivel de stock adecuado que se pueda absorber, de forma orgánica en la mayor parte de las comunas. “Adicionalmente, va a ser un año de oportunidad para el mercado inversionista”, concluyó la gerente comercial de Siena Inmobiliaria.

Publicado en Noticias

Así lo pone de manifiesto el Índice IPD España, como resultado del análisis de más de 500 activos valorados en más de 20.500 millones de euros pertenecientes a los principales inversores del mercado, entre los que destacan cotizadas españolas e inversores extranjeros.

El declaraciones realizadas al diario El Confidencial, los profesores José Luis Suárez y Mariola Soriano, del IESE Business School, afirmaron que el índice utiliza una metodología de medición “rigurosa, transparente y aplicada a muchos países, lo que facilita la comparación internacional”.

Esa rentabilidad se descompone en un rendimiento por alquileres del 5,1% y una revalorización del 7,8%. Esa rentabilidad total es la cuarta más elevada del periodo analizado por IPD en España, que arranca en 2001. El año pasado fue el tercero consecutivo con una rentabilidad muy atractiva (la rentabilidad de 2014 y 2015 había sido del 9,4% y del 15%, respectivamente). La rentabilidad de 2016 está una décima por encima de la de 2007.

 

Causas y efectos 

Ambos expertos inmobiliarios  señalaron  que estos valores “confirman el acierto de la inversión internacional que vino a España a partir de 2013”, en pleno debacle de la economía española tras cinco años consecutivos de recesión. “Los inversores”, sostienen, “veían que nuestro país tenía un problema de liquidez, pero no de solvencia, y que los valores de los activos (entre ellos, de los inmuebles) se recuperarían paulatinamente”.

Hay otra prueba de la recuperación inmobiliaria en España. Su  rentabilidad  fue la segunda entre los países analizados por IPD, solo superada por Suecia. En 2015, España también había sido el país con la segunda rentabilidad más alta, después de Irlanda. El listado incluye a la mayoría de los países desarrollados. Una nota destacada en el concierto internacional ha sido que el Reino Unido fue uno de los pocos países donde cayó el valor de los inmuebles en 2016, un hecho relacionado con el Brexit.

En función del tipo de inmueble, los locales comerciales han dado una rentabilidad del 12,9%, superior a las oficinas. Destacan los grandes centros comerciales, con una rentabilidad del 18,1%. Los centros comerciales han ganado cuota de mercado con la recuperación del consumo, al tiempo que se han beneficiado de un aumento de los alquileres y una disminución de la desocupación. Los centros comerciales medianos y pequeños han tenido una rentabilidad del 12%-13%, mientras que en los locales esta fue del 10,5%.

Según Suárez y Soriano, el aumento en el valor de los inmuebles tiene dos posibles causas. Por un lado, un incremento en los alquileres cobrados (que los hace más atractivos) o una disminución en las rentabilidades exigidas. La primera causa tiene que ver con los fundamentales del sector inmobiliario, como alquileres u ocupación, mientras que la segunda proviene del apetito inversor, que es la disponibilidad de dinero en los mercados de capitales.

Hay que tener en cuenta que una buena parte de los  planes de los inversores en los últimos años incorporaban la expectativa de un crecimiento rápido y acentuado de los alquileres, que no se ha manifestado, y a cambio se han visto beneficiados de la caída en disminución en las rentabilidades (situación conocida en Esapaña como exigidas “yields”).  Por lo tanto, aseguraron los especialistas José Luis Suárez y Mariola Soriano, el reapunte del sector ha sido ocasionado por esa caída de rentabilidades producto de la enorme liquidez de los mercados.

Publicado en Noticias

El presidente argentino Mauricio Macri lanzó líneas de créditos a 30 años, una novedad para el país vecino, y a una tasa de interés ajustable por inflación que permitirá cuotas de arranque similares a las de un alquiler. De esta manera, el gobierno argentino confía en que la medida ayudará a reactivar el mercado inmobiliario, un sector que aún se encuentra alicaído.

Según informa el diario argentino La Nación, el financiamiento bancario para la vivienda representa apenas el 1,5% del Producto Interior Bruto (PIB) argentino, lejos del 18% que alcanza el Chile o el 6,5% que tiene Uruguay. Esto significa que poco más del 10% de las casas que se venden y se compran en Argentina se financia con dinero bancario, una media que el gobierno de Macri pretende duplicar. Para ello los bancos públicos, y pronto los privados, lanzaron ofertas ajustables por inflación y con plazos a 30 años.

La fórmula parece simple pero era impensable en Argentina, donde el índice oficial de inflación representaba apenas la mitad de la real, mientras que los bancos, para “cubrirse” de la pérdida de valor del dinero, cobraban cuotas muy altas que dejaban fuera de la calificación crediticia a sueldos medios y bajos.

 

Revertir la situación

Según el referido artículo, un tercio de los argentinos paga cada mes un alquiler y son ellos los grandes destinatarios de los créditos. “Las cuotas ajustables por inflación, más la extensión de plazos permitieron que estos nuevos créditos tengan el mismo valor mensual que un alquiler, e incluso menos, cuando antes lo duplicaban”, señaló Martín Tetaz, analista económico de la Universidad Nacional de la Plata.

Entre los empresarios inmobiliarios argentinos reina el optimismo. Vienen de años difíciles y ahora esperan un “renacimiento”, como dijo Alejandro Juan Bennazar, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA). “Habrá una reactivación del mercado y hay oferta suficiente para abastecer la demanda. Hace años que no estamos acostumbrados al crédito hipotecario, a partir del año pasado se empezó a acostumbrar y con la baja de la inflación cada vez habrá más compradores que se animen”, afirmó.

Detrás del plan está la necesidad del gobierno argentino de reactivar el mercado interno y revertir las magras cifras económicas que marcaron los primeros 15 meses de gobierno macrista. Apuntar al mercado inmobiliario y de la construcción es una estrategia común, aunque sus efectos demoran en llegar. “El impacto de la construcción es del 6% del PIB, que es muy poco, pero su efecto es importante porque alcanza a algunos sectores de mano de obra no calificada. Además mejora el clima de negocios: cuando uno ve que en el barrio se empieza a construir siente un impacto emocional positivo que mejora la sensación térmica de la economía”, explicó Tetaz.

Al dinero de los créditos se sumará también el que pueda repatriarse del blanqueo fiscal. A diciembre de 2016, se habían declarado 97.842 millones de dólares, y el sector financiero estima que la cifra definitiva será de entre 115.000 y 120.000 millones de dólares, todo un récord mundial. La mayor parte de esos dólares seguirán en el extranjero, aunque tributarán en Argentina. Pero una porción ingresará al país e irá a parar a la inversión preferida de los argentinos que buscan un lugar seguro para su dinero y que es la vivienda.

Publicado en Noticias

El sector chileno de la construcción anunció que podría hablarse de un cambio definitivo en el positivo escenario que el sector experimentó durante 2015. Esto, porque según el Índice Mensual de Actividad de la Construcción (Imacon), durante febrero se produjo una caída anual de 4,7%, según publicó el Diario Financiero en su sitio web.

El artículo recoge estimaciones de varios protagonistas de la industria de la construcción de Chile, como el presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Sergio Torretti, quien  señaló que “la actividad sectorial suma así seis meses seguidos con variaciones negativas, lo que reafirma que la construcción replica amplificadamente el comportamiento de los ciclos económicos. Es decir, si la economía en general va a la baja, nuestra industria se contrae aún más, tal como está ocurriendo en la actualidad”.

Por su parte, el gerente de Estudios del gremio, Javier Hurtado, agregó que  “es probable que en esta oportunidad estemos, además, ante la presencia de un cambio más bien estructural en cuanto al nivel de dinamismo del sector, que tendería a tasas de crecimiento más moderadas producto de la normalización del ciclo de inversiones mineras y el menor precio del cobre”.

La contratación de mano de obra también registró, en febrero, una caída anual de 2,6%, cifra que según la CChC refleja la menor actividad sectorial y un empeoramiento de la calidad del trabajo. Es así que durante ese mes el empleo dependiente retrocedió 9,5% en doce meses, mientras que los ocupados por cuenta propia se incrementaron 15,5% anual.

El índice de ventas de proveedores retrocedió en febrero 10,5% anual , acentuando la tendencia a la baja del comportamiento interanual que ha exhibido en los últimos siete meses. Por su parte, el índice de despachos de materiales que aproxima la demanda de materiales de obra gruesa,  experimentó una caída de 9,1% anual, consistente con una menor provisión de hormigón y cemento y fierro respecto de 2016.

La actividad de contratistas generales retrocedió 2,5% anual en febrero, lo que se condice con un estancamiento de la actividad de obras civiles y montaje, ítem preponderante en la composición de este indicador. A lo anterior se suma la contracción en la actividad de movimiento de tierras, que se mantiene en niveles bajos, lo que anticipa un moderado desempeño del indicador general en el futuro próximo.

La aprobación de permisos para la edificación continuó retrocediendo tanto en términos anuales como mes a mes. Según cifras preliminares, la superficie aprobada para edificación cayó 13,4% anual, luego de que el mes anterior anotara una contracción anual de 24,5%.

 

Brasil a la baja

Por su parte, el sector de la construcción en Brasil operó en el último trimestre de este año en su menor nivel desde que comenzara a pesquisarse esa actividad en 2012, reveló la Confederación Nacional de la Industria (CNI).

La débil actividad y la alta capacidad ociosa mantienen baja la intención de los empresarios de invertir en este ramo, señaló el informe de la CNI, según el cual las perspectivas para los próximos meses todavía son negativas.

El reporte de la confederación, citado por la Agencia Brasil, precisa que aún cuando en febrero el nivel de actividad en la construcción creció uno por ciento respecto al mes precedente para llegar a 40,3 y el indicador del número de empleados subió 0,5 por ciento, son cifras que permanecen muy por debajo de lo usual para este periodo.

En ese sentido precisa que la utilización de la capacidad de operación alcanzó su punto más bajo de la serie histórica al colocarse en el 53 por ciento. Ese índice se encuentra dos puntos porcentuales por debajo de enero y 10 respecto a la media histórica para el mes de febrero.

La encuesta de la CNI mostró asimismo que los indicadores de expectativa cayeron 1,2 puntos en marzo después de registrar dos altas consecutivas en los meses anteriores. Mientras, la posibilidad de acometer nuevos empredimientos decreció 0,5 y el índice de empleo bajó de 47,1 en febrero a 46,1 en el tercer es del año.

El sector de la construcción es señalado  por medios de prensa como el más afectado por la operación anticorrupción Lava Jato, que en tres años de existencia causó impactos desastrosos sobre una economía ya debilitada. De acuerdo con el diario Valor Económico, la compañía Andrade Gutierrez, una de las más investigadas por los fiscales de Lava Jato, redujo su número de empleados de 252.900 en 2013 a 144. 900 en la actualidad, mientras Engevix fue proporcionalmente la más afectada y de tres mil 400 trabajadores quedó en 469.

En el conglomerado brasileño Odebrecht, dedicado a negocios en los campos de la ingeniería y la construcción, fueron alrededor de 100 mil los funcionarios despedidos, en tanto Camargo Correa, Queiroz Galvao e UTC eliminaron, en conjunto, más de 300 mil puestos.

Publicado en Noticias
Página 5 de 7
Top