JoomlaLock.com All4Share.net

Según los planes de la Intendencia, hacia 2019 las bicicletas ocuparán un lugar centralísimo en la principal arteria de Montevideo, circulando por el medio de 18 de Julio en una bicisenda de 3 metros de ancho que irá desde el Obelisco hasta la Plaza Independencia.  El proyecto, anunciado por el director de Planificación de la comuna, Ramón Méndez, contempla la prohibición de ingreso de autos particulares y taxis a la principal avenida, en la que solo quedarán sendas para ómnibus, preferentemente eléctricos. A su vez, las veredas ganarán espacio hacia la calle, lo cual se logrará con macetones, pintura, bolardos y mobiliario, no necesariamente “picando” los cordones. Los cambios proyectados por la Intendencia costarán 120 millones de pesos uruguayos  y serán financiados con fondos presupuestales.

Según los datos aportados por el jerarca comunal, en 18 de Julio circulan unos 200 buses y 5.000 peatones en cada hora “pico”. La velocidad promedio de los ómnibus es de 10 kilómetros por hora y de 6 kilómetros por hora en los momentos de alta demanda, prácticamente como si se recorriera el trayecto caminando. El 8% de las personas se movilizan en auto, pero ocupan el 50% del espacio público, por lo que la Intendencia pretende prohibir la circulación de los vehículos particulares.

El proyecto, en el que viene trabajando desde hace 3 años y medio el “Grupo de trabajo para la revitalización de la avenida 18 de Julio”, integrado por la Intendencia, el Municipio B, el Grupo Centro (comerciantes) y los vecinos, otorgará prioridad a los ciclistas, los peatones y el transporte colectivo, según pudo confirmar el diario El País.

 

Cambios sustanciales

En cuanto a la obra física, se propone ampliar el espacio para los peatones (veredas), cambiando las paradas de ómnibus, los kioscos y los puestos de los vendedores ambulantes por carros aprobados por la Intendencia. Esta unificación, se indicó, permitirá mejorar la estética de la oferta callejera y detectar a quienes estén instalados sin tener la correspondiente autorización. Actualmente, hay 31 vendedores con permiso en todo 18 de Julio, que pasarán a instalarse en el espacio que hoy ocupa la calle. Según explicó Méndez, no será necesario eliminar todos los cordones. Se aplicarán soluciones más “livianas” y “económicas”, generando espacios “verdes” y “de convivencia” que, entre otras cosas, permitirán colocar mesas y sillas. A su vez, en el marco del “Plan Veredas” que está en marcha, se pretende reparar varios tramos con problemas.

Por su parte, según explicaron los técnicos que trabajaron en el proyecto, colocar la bicisenda por el centro de 18 de Julio impedirá que la misma sea invadida por los peatones, por ejemplo cuando suben a los ómnibus. El carril para bicicletas será pintado con un color diferente al resto de la calle. Habrá una calzada exclusiva para buses de ida y otra de vuelta entre la Plaza Independencia y Ejido. Y tres sendas (dos en un sentido y una en otro) para el transporte colectivo entre Cuareim y Fernández Crespo), permitiendo rebases en el recorrido Oeste-Este.

A mediados de 2019 se hará una puesta en funcionamiento inicial de la nueva avenida y se estima que en los “dos o tres años siguientes” se culminará “la transformación del transporte público”. En este sentido, se destaca que el proyecto busca fomentar una mayor circulación de ómnibus eléctricos por el eje del centro montevideano. “Esto, junto con la promoción del uso de la bicicleta y el desvío de automóviles por vías paralelas, permite mejorar sustancialmente la calidad ambiental de la avenida”, anunciaron desde la Intendencia.

 

En el mundo

Durante la presentación del proyecto, Méndez proyectó imágenes de soluciones similares aplicadas en otras ciudades del mundo.

Cabe recordar que en septiembre de 2015, el famoso arquitecto danés Jan Gehl visitó Montevideo e hizo un estudio de campo sobre la avenida 18 de Julio, en el que participaron la Facultad de Arquitectura de la Udelar y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). A partir de ese diagnóstico, la Intendencia decidió adoptar su método para proyectar cambios urbanísticos desde el Obelisco hasta la Plaza Independencia.

Gehl es reconocido por haber transformado a Copenhague en una ciudad transitable, en la que más del 50% de los viajes se realizan en bicicleta. También fue responsable del diseño de la “estrategia de democratización” del espacio público de Nueva York. La metodología, que se ha implementado en ciudades de Europa, EE.UU. y Australia, incluye la observación de los espacios públicos y las mediciones de su uso. A partir de los resultados se han concretado propuestas que mejoran la distribución del espacio público.

Publicado en Noticias

La Intendencia de Montevideo envió a la Junta Departamental los primeros tres expedientes para expropiar viviendas “visiblemente abandonadas”, de un conjunto de 100 padrones que tiene a estudio desde hace algún tiempo. El trabajo de expropiación viene realizándose en la dirección de Acondicionamiento Urbano de la comuna capitalina, a partir de una resolución del intendente Daniel Martínez firmada el 23 de enero de este año, por el cual se implementó un proyecto piloto llamado “Fincas Abandonadas”.

Según explicó a la Junta Departamental Andrés Passadore, integrante de ese departamento municipal, las primeras expropiaciones refieren a padrones que tienen una deuda muy importante con la administración. Eso le permite a la Intendencia pagar muy poco por los bienes, ya que al momento de pagar para expropiar se descuenta el monto de la deuda. Y en ocasiones, con las multas y recargos, esa deuda supera el propio valor del inmueble, señala la nota del periodista Andrés López Reilly, del diario El País.

“Nosotros lo denominamos programa de gestión, más que de inversión, porque la idea es que la Intendencia pueda hacerse de suelo urbanizado en el centro de la ciudad, sin invertir, ya que se trata de gestionar,  y lo ponga a disposición de la Cartera de Tierras. Lo que queremos hacer es recuperar suelo que está urbanizado, pasarlo a la Cartera de Tierras, como ya ha sucedido en otras experiencias, y trabajar con el Ministerio de Vivienda para que el sistema público pueda utilizar esos padrones, los cuales, desde el punto de vista de la construcción de vivienda de interés social, tienen un potencial importante”, afirmó Passadore.

 

Relevamiento

Como insumo para el trabajo dentro del Programa de Fincas Abandonadas, la Intendencia tomó los dos censos realizados al respecto entre 2014 y 2016 por la Facultad de Arquitectura y con apoyo de la Defensoría del Vecino: uno sobre los municipios B y C, que abarcan áreas centrales de la ciudad (Ciudad Vieja, Barrio Sur, Palermo, Centro y Cordón), y el segundo sobre el CH, el más poblado de Montevideo, que comprende barrios como Punta Carretas, Pocitos, Buceo, Tres Cruces y Parque Batlle.

El relevamiento sobre “inmuebles visiblemente abandonados” en el Municipio CH, publicado el año pasado, permitió detectar al menos 90 propiedades en esa demarcación territorial, que incluye barrios como Punta Carretas, Pocitos, Buceo, Tres Cruces y Parque Batlle. En tanto, el estudio realizado anteriormente por la Facultad de Arquitectura en los municipios B y C, identificó 339 padrones en esa condición. “Con los compañeros de la Unidad de Expropiaciones tratamos de no poner que la expropiación es para vivienda, porque así se permite una utilización posterior más amplia de ese inmueble. Entonces, en la renovación urbana podemos considerar que entra la vivienda, la posibilidad de un equipamiento cultural, etcétera”, agregó Passadore.

 

Plantaciones

Otro de los integrantes del Departamento de Acondicionamiento Urbano de la Intendencia, Alberto Quintela, explicó a El País que una de las ideas que se maneja es la de hacer “huertas urbanas” o “jardines comunitarios” en terrenos que se encuentran baldíos.

“Lo que se está dando en las capitales del mundo con las huertas urbanas o jardines comunitarios es un proceso de integración social importantísimo. Se juntan los veteranos con los jóvenes, los estudiantes con los que saben cosas, y se generan dinámicas vecinales sumamente ricas. Y si tenemos un agujero en la mitad de la ciudad, de repente podemos plantear algo en etapas. Mientras no tengamos el proyecto definitivo, se pone una huerta urbana o un jardín comunitario”, explicó Quintela.

Lo que el grupo de trabajo municipal viene haciendo es analizar los padrones, chequear la viabilidad económica, a veces lo que se está debiendo son cifras multimillonarias, y la viabilidad social. “Tenemos, además, la mirada de la protección del patrimonio y del trabajo social. Es decir que vamos a procurar no expulsar población, lo cual es toda una tarea, sino incorporarla al proceso. Por otro lado, vemos las circunstancias jurídicas. No todas las circunstancias jurídicas nos van a permitir actuar. Debemos saber muy bien qué información registral tenemos; debemos acudir a los juzgados, chequear los expedientes y, si hay embargos, ver si hay prioritarios o no y ver si hay hipotecas privilegiadas. Es decir, hay un mundo jurídico que tenemos que abordar paso a paso y padrón por padrón”, agregó Quintela.

Algunos cálculos indican que en Montevideo hay unas 17.000 propiedades vacantes y ruinosas, y un stock aproximado de 13.000 en alquiler. Todo esto ocurre ante un reclamo permanente de viviendas y de rebaja de alquileres, en el que la oferta y la demanda juegan un rol fundamental.

Por su parte, Andrés Passadore explicó que “en el caso de que algunos estén ocupados”, la idea es “resolver la situación habitacional de esas familias como parte del proceso de este programa”. En el caso de los primeros tres inmmuebles a expropiar, dos estaban ocupados en el momento en el que se hizo la evaluación. “Por la información que nos dieron los vecinos, uno de ellos funciona como una seudo pensión, o como una pensión que no respeta ninguna normativa; simplemente hay un encargado que cada 15 días les cobra a las familias por estar allí. Por otro lado, hay una situación compleja desde el punto de vista edilicio, hay un deterioro habitacional importante”, indicó Passadore.

 

Algunos datos

Según el censo de 2011, el municipio que presenta mayores dificultades con las viviendas abandonadas es el B, que abarca a Ciudad Vieja, Barrio Sur, Palermo, Centro y Cordón. En tanto, la mayor concentración de casas vacías se da en el casco histórico; el CCZ N° 1 es donde el porcentaje se separa ampliamente del resto de los comunales.

Según otro estudio realizado a partir de 2014 por la Facultad de Arquitectura, en las áreas centrales de Montevideo, contenidas fundamentalmente dentro de los municipios B y C, hay 339 padrones visiblemente abandonados. Podría parecer poco en un plano de 2.500 manzanas, pero si se las pusiera todas juntas, abarcarían 15 manzanas enteras, o 2.350 viviendas “tipo” de 75 m2.

Mientras que en Reducto o Brazo Oriental la cantidad de viviendas abandonadas resultó ser casi “nula”, en la Ciudad Vieja fue más de las que imaginaron los arquitectos. En una zona tan histórica como neurálgica para la actividad económica y comercial del país, los “agujeros negros” son el doble que en el Centro.

A su vez, hacia el sur de 18 de Julio hay más abandono que en la zona norte. Desde el Ministerio de Desarrollo Social y la Intendencia de Montevideo se ha advertido que el crecimiento habitacional hacia la periferia es un gasto muy oneroso para el Estado.

Cabe recordar que el relevamiento sobre “inmuebles visiblemente abandonados” en Montevideo, publicado por la Facultad de Arquitectura en 2016, permitió detectar al menos 90 propiedades en esa condición dentro de los límites del Municipio CH, que abarca barrios como Punta Carretas, Pocitos, Buceo, Tres Cruces y Parque Batlle. Esta cifra equivale a 259 viviendas para una familia tipo, de 75 m2 cada una.

El estudio realizado por los arquitectos Gonzalo Bustillo y Mariana Ures, estableció que la sumatoria de los valores reales de estos inmuebles, en base a datos del Servicio de Catastro y Avalúo de la Intendencia, es de US$ 10,5 millones, monto que equivale al costo de construcción de cinco edificios de vivienda de diez pisos de altura. Por último, la superficie total de los padrones identificados es de 30.392 m2, un área que equivale aproximadamente a cinco manzanas de ciudad.

Publicado en Noticias

El suelo, el perfil de la ventana o las tuberías, por ejemplo, elaborados con PVC, pasan factura a la larga a la salud de los residentes de una vivienda. No se puede hablar de materiales tóxicos, ya que el mercado está muy regulado, pero entre los materiales permitidos hay menos y más saludables.

Cuando como mínimo el 20% de los ocupantes de un edificio presenta quejas referentes a su salud y las causas son difíciles de identificar, se puede considerar que estamos ante un caso de Síndrome de Edificio Enfermo. Así al menos lo establecen la Organización Mundial de la salud (OMS), según un artículo publicado por el diario español El Mundo.

Pocas veces uno se para a pensar si el suelo de su vivienda, el perfil de la ventana que toca y limpia, u otros elementos menos visibles, como las tuberías, todos ellos elaborados con cloruro de polivinilo, más conocido como PVC, pasarán factura a la salud, como ya lo hace el amianto, material muy utilizado durante la construcción en el siglo XX y cuya comercialización fue ya prohibida en varios países. Con la salvedad del amianto, no se puede hablar de materiales tóxicos, ya que el mercado actual está fuertemente regulado. Sin embargo, el espectro de materiales permitidos tiene aquellos menos saludables como los que contienen PVC o, en el otro extremo, los más beneficiosos y con propiedades antibacterianas, compuestos con iones de plata o fotocatalíticos, que purifican el aire, como pueden ser cerámicas para pavimentos o fachadas.

Ante este escenario, y teniendo en cuenta que diferentes estudios indican que una persona pasa hasta un 90% de su tiempo en espacios interiores (viviendas y oficinas, fundamentalmente), llegando la concentración de elementos contaminantes, en algunos casos, a niveles de dos a cinco veces superiores a los que se encuentran en ambientes exteriores, el despacho de arquitectura inglés PMMT (Forward Thinking Healthcare Architecture) ha estudiado cómo conseguir edificios verdaderamente “saludables”.

 

Investigación

En esta línea de trabajo, uno de los resultados ha sido Friendly Materials: una investigación de casi tres años coliderada por las arquitectas de PMMT Rita Barata y Joana Cornudella que permite evaluar de forma objetiva, individual y global cómo los materiales comúnmente utilizados en la construcción de edificios afectan a la salud de sus ocupantes. Pero también Friendly Materials tiene el propósito de fomentar la sensibilización sobre ambientes construidos no tóxicos y sobre el diseño de edificios saludables, analizando y divulgando los parámetros que afectan la relación entre arquitectura y salud.

Y, aunque este proyecto tuvo su génesis en un sector tan exigente como el hospitalario, permite cubrir todos los espacios que se ocupan de manera permanente, como es la vivienda, en la que generalmente se pasan más horas, ya sea leyendo, viendo la televisión, cocinando, comiendo, durmiendo, etc. Y cuantas más horas, más exposición. “En este sentido”, comentaron desde PMMT, “lo óptimo es disfrutar de un ambiente que no agreda nuestra salud”. “Sin embargo, no es tan evidente, ya que no se ocasionan efectos adversos inmediatos para la salud y se tiende a minimizar su importancia”, destacó Barata, responsable del proyecto. Efectos provocados por materiales que afectan a la calidad del aire interior y que son capaces de alterar la salud física y mental, provocando elevados niveles de estrés, largas cefaleas, problemas de hipersensibilidad o falta de concentración, entre otros trastornos.

Pese a que ya existen bases de datos nacionales e internacionales que analizan sustancias químicas y materiales de construcción, Friendly Materials lleva este proceso más lejos: también considera los sistemas constructivos y espacios interiores. Este análisis tiene por base las diferentes etapas del proyecto de arquitectura, “algo que nos ha permitido desarrollar algoritmos propios que permiten puntuar materiales de construcción, sistemas constructivos y espacios interiores”, explicó Barata. Asimismo, se diferencia de las demás fuentes de materiales al compartir información muy compleja de manera fácil de leer y accesible a todo tipo de público.

De este modo, Friendly Materials, además de los materiales constructivos, estudia la vida útil del edificio. Esta metodología, válida para edificios en fase de diseño y, obviamente, para obra nueva, utiliza un algoritmo propio que considera hasta 30 factores de influencia ordenados en cuatro grupos: sustancias químicas, productos, sistemas constructivos y espacios interiores. “Toda la información se recoge en fichas infográficas que tienen, entre otros elementos, un índice de valoración que va de cero a 100 y que puntúa el nivel de salud que aportan los materiales utilizados en ese edificio y cómo inciden en la salud de sus ocupantes”, resumió Patricio Martínez, arquitecto, fundador y director de PMMT

 

Vida útil

Los criterios generales para conseguir un espacio saludable son iguales para cualquier tipo de edificación. A nivel de consumidor final, la sustancia no tiene relevancia, puesto que lo que se elige directamente es el producto. “Ahora bien”, destacaron desde PMMT, “a la hora de elegir este producto deberíamos elegir aquellos que no afectan negativamente a la calidad del aire interior y contribuyen a un entorno saludable, dando prioridad a los productos que tengan certificaciones por entidades externas”.

En cuanto al sistema constructivo, “será algo que decidirá el técnico redactor del proyecto o la empresa constructora y por tanto ellos deberán asegurarse que cumple con los criterios anteriores”, según el arquitecto y también director de PMMT Maximià Torruella. Finalmente, el espacio se compone de una suma de sistemas constructivos; “si estos están bien escogidos generaremos un espacio con mayores índices de salud”, apuntan desde el despacho de arquitectura. “Y es que no debemos olvidar que en un espacio también existen otros factores que afectan a la salud como son la calidad de aire interior, la iluminación, los campos magnéticos naturales y artificiales”, remarcó Torruella.

PMMT considera urgente frenar el uso de materiales que contengan compuestos químicos perjudiciales para la salud humana y defiende una mayor transparencia de información y del principio de precaución. “Nos hemos dado cuenta que ni siempre es fácil encontrar la información sobre la composición de los materiales de construcción que buscamos ni, cuando esta existe, es fácil de interpretar”, aseguró Barata. De cara a 2020, año en el que muchos países se han propuesto que los edificios deberán ser de consumo de energía casi cero, y si se quiere vivir en espacios que no perjudiquen a la salud, “esta metodología se tendría que aplicar”, recomendó la encargada del proyecto Friendly Materials. Para empezar, esta compañía sigue estas directrices no sólo en sus proyectos sino también en su sede corporativa. Un proyecto que está orientado, también, a gestores públicos y privados, técnicos, administraciones e instituciones públicas y privadas, empresas constructoras y especialmente a fabricantes de materiales de construcción.

Publicado en Noticias

El pasado jueves 24 de noviembre se realizó el Encuentro Nacional de Ordenamiento Territorial, denominado “¿Qué gestión territorial para qué ciudades?” con la participación de autoridades del MVOTMA y sus equipos, las delegaciones de las diecinueve intendencias y técnicos especializados.

El propósito del encuentro fue pensar cómo gestionar los territorios para desarrollar las ciudades de las próximas décadas, de forma que se capten las oportunidades que acompañen el desarrollo del país, se reviertan problemáticas ambientales y se generen mejores condiciones para la vida de sus comunidades.

 

Uruguay 2030

En la apertura, la titular del MVOTMA Eneida de León, hizo referencia a que “nosotros tenemos un ministerio complicado por las diversas y sensibles áreas que debemos atender, pero me estoy dando cuenta de que todos los temas son transversales. Debemos lograr un gobierno de cercanía entre el gobierno nacional, las intendencias y los municipios. Son políticas de muy largo plazo, debemos pensar el Uruguay del 2030, del 2050: pensar en vivienda, pero también pensar en la ciudad, en el cambio climático. Lo venimos haciendo, venimos mejorando, pero no es suficiente”, señaló la secretaria de Estado.

En este contexto, dijo que “el gran desafío es cómo trabajar en conjunto y cómo hacer para llegar más lejos en nuestros objetivos. Esto de `gobierno de cercanía´ parece un eslogan, pero es una política de Estado prioritaria para el país y el gobierno. Para ello queremos que haya más participación. Debemos hacer que la gente conozca y se involucre más en los temas del Ordenamiento Territorial (OT) porque influyen directamente en su calidad de vida”, concluyó De León.

Por su parte, el director nacional de Ordenamiento Territorial José Freitas, reconoció el ámbito de este encuentro como “un espacio idóneo para encontrarnos, intercambiar experiencias y avanzar innovando, en procura de hacer mejor las cosas. Si bien en general en Uruguay los acontecimientos no se sucede con el vértigo de otros países, en lo que va del siglo XXI se han producido cambios muy importantes: como el cambio en la matriz productiva y el cambio en la matriz energética que nos desafía a pensar y gestionar el territorio de otra manera. Doscientos años de ocupación del territorio comienzan a mostrar sus efectos en el ambiente y muy particularmente en la calidad el agua y estas circunstancias nos reclaman celeridad y efectividad en la respuestas”.

Freitas también hizo referencia a las problemáticas dadas a raíz de las formas de ocupación del territorio y destacó que “la expansión de la mancha metropolitana” muestra un crecimiento de las ciudades sobre sus bordes no consolidados.

 

Planificación

Al mismo tiempo, señaló la importancia de observar el cambio en la estructura de los hogares, que no necesariamente implican más población, y afirmó que cuando se habla y se piensa sobre la planificación y la gestión de las ciudades y el territorio es fundamental tener en cuenta estos “cruciales aspectos”.

“Claramente la gestión tiene nuevos desafíos, algunos de larga data como los antes mencionados y otros que derivan de estos, como las dinámicas reflejadas en las ciudades intermedias. En estos enclaves estamos reproduciendo algunos modelos patológicos de expansión con precarización o segmentación socioespacial y debemos poner el foco, especificó el jerarca que interpeló a pensar cómo amortiguar y redireccionar estas dinámicas”, afirmó el director nacional de Ordenamiento Territorial.

Al respecto, explicó que Uruguay cuenta hoy con más de sesenta instrumentos de ordenamiento territorial (IOT) que establecen un modelo territorial, pero que no se puede esperar a que surjan efecto, sino que es necesario preguntarse cómo gestionarlos. “Este encuentro nacional es justamente para eso, y para catalizar las inquietudes de los distintos equipos departamentales de Ordenamiento Territorial, en coordinación con actores claves como Dinavi, Dinagua, Dinama y la OSE, entre otros”, enfatizó Freitas.

Finalmente resumió su visión en tres enfoques claves: el acceso y permanencia al suelo y a los inmuebles urbanos, el abordaje definitivo de las demandas derivadas de la precariedad socioambiental y territorial; y el fortalecimiento de la iniciativa pública de forma de que aumente sus capacidades para construir ciudad en alianza con el sector privado, a partir de la coordinación y no supeditados a su lógica.

 

Intervención territorial

También se desarrolló un panel sobre Desarrollo Urbano en el que intervinieron la arquitecta Alicia Artigas, el ingeniero agrónomo Jorge Franco y el doctor Manuel Quíntela en el que hablaron desde su experticia sobre la temática.

El panel fue el disparador del trabajo en subgrupos desarrollado en modalidad taller. La propuesta consistió en la evaluación de casos hipotéticos de intervención en el territorio que implicaban su gestión. Para ello, se trabajó en base a la aplicación de diferentes herramientas de gestión propuestas en la Ley de Ordenamiento. Este taller también actuó como cierre de todo un proceso de capacitación sobre herramientas de gestión desarrollado durante 2016, promovido por la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial.

Publicado en Noticias
Top