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Jueves, 31 Agosto 2017 17:03

Claves para diseñar viviendas de acero

En el proceso de producción de los planos para la obra, es usual que el diseño arquitectónico sufra algunas modificaciones para adaptarlo al sistema constructivo elegido. Un artículo publicado por el suplemento ARQ del diario argentino Clarín señala  que una estrategia para optimizar el consumo de materiales es la modulación de la planta. De esta manera, el proyectista puede diseñar sin restricciones porque no tiene un módulo fijo sino uno recomendado de 0,40 a 0,60 metros. De ahí que el sistema Steel Framing, un sistema constructivo liviano, compuesto de perfiles de acero galvanizado que conforman un esqueleto estructural diseñado para dar forma y soportar a una casa o edificio, es versátil y se adapta a cualquier proyecto y permite, incluso, ampliaciones.

El primer aspecto que se evalúa en la “traducción” de cualquier diseño al Steel Framing es la rigidez global del proyecto. Como es un sistema liviano, la carga de viento cobra una incidencia mayor que en el caso de la construcción tradicional, por lo que se debe evaluar la distribución de las plantas para determinar si está desbalanceada la disposición de tabiques y considerar la resolución de los grandes aventanamientos.

En esos casos es necesario aporticar la estructura sin modificar la arquitectura y agregar perfiles laminados si fuera necesario. Esta solución puede tener un costo adicional porque se alejan de lo estándar. Además, si el proyecto plantea aberturas de piso a techo, se puede considerar una viga invertida en el antepecho del piso superior. No obstante, así como la liviandad requiere un compromiso mayor de proyecto para resolver la carga de viento, el Steel Framing es apto para construir en zonas sísmicas debido a su baja masa. Otro ventaja es el consumo de materiales ya que con este sistema el consumo de materiales está respaldado por un cálculo estructural que considera lo mínimo necesario según los reglamentos.

Uno de los puntos para una buena edificación basado en este sistema de construcción es que el esqueleto estructural debe ir anclado a los cimientos. Para ello, es fundamental que el plano en el que se apoyan las estructuras metálicas esté totalmente nivelado. De todos modos, explica el artículo, los cimientos pueden ser vigas de encadenado y un contrapiso de hormigón pobre, bases aisladas o el sistema que determine el estudio de suelo. Incluso se puede resolver sobre pilotes para lo cual se realiza una losa elevada.

En cuanto a la estructura de las paredes se puede resolver con perfilería de 100 mm. Al momento de definir la altura libre de un local, considerar que la estructura normal para entrepisos requiere de perfiles de 200 mm (espesor final 250 mm). La estructura de las paredes con perfiles de 100 mm permite resolver un alto confort acústico y térmico con un espesor muy reducido.

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La arquitectura, según se define desde varias fuentes, constituye la técnica de diseñar, proyectar, construir y remodelar espacios en los que los seres vivos desempeñan sus distintos roles, sea el profesional, el lúdico o el familiar.

En coherencia con la evolución de los modos de vida, la arquitectura ha ido adoptando diferentes estilos y funcionalidades para adaptarse a los gustos estéticos y necesidades de los usuarios. El reflejo que en la arquitectura tienen las inquietudes, aspiraciones y valores en distintas partes del mundo hacen, de esta disciplina, un arte que nos cautiva e interesa a todos.

Actualmente, informó el sitio www.interempresas.net, las tendencias que dominan el ámbito arquitectónico confluyen en una palabra que cada vez es más conocida. Basta con ojear las publicaciones para detectar las temáticas más recurridas y observar hacia dónde se dirigen las innovaciones que se producen. Todo apunta a un concepto: el de la sostenibilidad.

En un mundo en el que los recursos tradicionales son finitos, en el que las fuentes de energía precisan de una transformación radical, en el que el acceso a según qué beneficios tiende a la concentración; en un mundo así, el aprovechamiento de la energía renovable y de las riquezas naturales se populariza y se abandera como alternativa a la explotación indiscriminada del medioambiente con métodos intensivos y agresivos. Por lo tanto, se busca el equilibrio entre nuestra especie y el entorno en el que acontece nuestra existencia.

Una arquitectura sostenible pasa por el uso de los recursos renovables y materiales reciclables, todo ello unido a la incorporación de complementos que optimizan la gestión de los mismos. Las protecciones solares en las edificaciones contribuyen actualmente a la optimización del control de la temperatura en el interior de las edificaciones, aparte de proteger la salud de las personas. Los toldos y pérgolas se alinean con este objetivo común ayudando en la gestión de la energía procedente del sol y reduciendo el consumo de energías finitas.

 

Protección solar

Los toldos y otras protecciones solares cumplen su función y se reflejan en las tendencias arquitectónicas actuales. Este es el caso de las construcciones prefabricadas. Desmitificando este tipo de construcciones, actualmente  encontramos versiones bioclimáticas que se han diseñado específicamente para obtener mayor aislamiento térmico y acústico gracias a sus fachadas ventiladas y los cerramientos que incorporan. Complementar estas construcciones con toldos y cortinas verticales las hacen más eficientes y confortables para las personas que se encuentran en su interior.

Otra de las tendencias es fusionar el espacio interior y el exterior, de modo de experimentar el ámbito interior sin sensación de estar encerrados a la vez que queremos vivir el exterior sin renunciar a la comodidad y resguardo. Por ello, las pérgolas tensadas son una protección solar en auge al permitir plasmar esta aspiración. Estos elementos nos proporcionan un espacio de confort que puede considerarse una transición entre la construcción y el espacio exterior.

En contexto con la fusión del espacio interior y exterior, la arquitectura moderna se inclina por aperturas más grandes, que conectan al usuario con el entorno. No obstante, con ello también se incrementa el impacto del clima y la entrada de sol. Actualmente nos encontramos con cristales con mayor factor de protección, también con otros más avanzados que captan energía fotovoltaica que se aprovecha en el mismo edificio. Los toldos actúan de manera eficiente en el control y gestión de la energía fotolumínica que recibe la edificación, optimizando el consumo de aparatos de calefacción, refrigeración e iluminación, a la vez que proporcionan resguardo e intimidad.

 

Reciclables y saludables

Los edificios denominados “saludables” han ganado terreno en la arquitectura del siglo XXI, donde cobran mucha importancia los materiales a utilizar, debido a los campos electromagnéticos en el interior de los edificios y a sus posibles afectaciones sobre la salud de las personas. Cada vez es más frecuente que en las especificaciones de los prescriptores o de los mismos usuarios se detallen las calidades y también la exigencia de uso de elementos reciclables y saludables que eludan riesgos a usuarios y a los mismos profesionales que intervienen en la construcción. La temperatura y la incidencia de la radicación solar también producen su impacto en el bienestar y salud de los seres vivos y por ello los toldos de fachada son un elemento imprescindible en el control de la incidencia de este último efecto en el interior o en la zona habitable del exterior de los edificios.

Por último, la utilización  de controles a larga distancia en construcciones inteligentes, en lo que los arquitectos han denominado “los beneficios de la era del mobile”. Se trata de controlar los espacios de nuestro hábitat, aunque estemos a muchos quilómetros de distancia. En estos sistemas, aparte de las alarmas y sistemas de vigilancia, aparte de programar el apagado y encendido de electrodomésticos, también podemos controlar la posición de los toldos por si los queremos abiertos, cerrados o a medio recorrido. Esto redunda en una mejor gestión energética y respeto al medio ambiente, de la mano de las innovaciones tecnológicos aplicadas a la arquitectura.

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En la actualidad cada vez es más frecuente que optemos por sistemas constructivos que garanticen una mayor durabilidad pero sin por ello renunciar a la estética, y aquí entra en juego tanto el hormigón pulido como el hormigón impreso. Sin embargo, decidirnos por uno u otro no es tan sencillo, por lo que deberemos conocerlos y así saber cuál es la alternativa que mejor se adapta a nuestras necesidades.

Ante la disyuntiva de utilizar hormigón impreso u hormigón pulido, primero hay que conocer las particularidades de cada uno para tomar una decisión acertada y que cubra nuestras necesidades, disfrutando en ambos casos de unos acabados profesionales y que se caracterizan por su polivalencia y, sobre todo, por su gran durabilidad.

 

Pavimentos industriales

Existen distintos pavimentos industriales que se pueden adaptar a todas nuestras necesidades, y es precisamente esto lo que debe ayudar a decidirnos a la hora de optar por el hormigón pulido o el hormigón impreso. En el caso del hormigón impreso, se basa en una plancha de hormigón con menos de 10 cm de grosor que recibe un tratamiento especial de manera que se consigue un resultado más resistente y, por supuesto, con un amplio abanico de posibilidades y aplicaciones a las que destinarlo.

Se trata de un suelo de hormigón sobre el que se aplican moldes, de manera que podemos realizar dibujos de todo tipo, incluso simulando otros materiales como por ejemplo la piedra o la madera.

Es un tipo de recurso ideal si estamos buscando una aplicación efectiva que ofrezca una buena resistencia al paso del tiempo y a las acciones mecánicas a las que pueda verse sometida, a la vez que también nos permite dar un toque más estético y decorativo, ya que dispondremos de multitud de opciones variadas entre las que elegir, consiguiendo texturas muy interesantes.

Pero además de la textura, el hormigón impreso también nos va a permitir elegir entre un amplio abanico de colores diferentes, de manera que lograremos no sólo un efecto concreto como, por ejemplo, la madera, sino que, además, tendremos la posibilidad de conseguir la imagen de una madera concreta, con su tonalidad adecuada.

Otro de los aspectos interesantes de este sistema es que nos permite realizar extensiones grandes sin cortes que puedan afectar a la estética final, lo que significa que se adapta sin problemas a prácticamente cualquier idea que tengamos en la cabeza. Por esto, el hormigón impreso es recomendado sobre todo para exteriores en los que queramos disfrutar de acabados profesionales, contando con un buen agarre, por lo que se convierte en una opción ideal para los alrededores de las piscinas.

 

Grandes extensiones

Por su parte, el hormigón pulido es una opción ideal para grandes extensiones que queremos tengan una apariencia más similar a un espejo, pero eso sí, debemos recordar que al no aplicar ningún tipo de molde, no habrá dibujo en ninguna de sus partes. Sin embargo, se trata del suelo más regular que podemos encontrar, creando una sensación más minimalista o aséptica y por supuesto mejorando la limpieza de la zona.

Esta alternativa es ideal sobre todo para garajes, suelos y entornos en los que queremos conseguir ese efecto, por lo que sí nos interesa, tan sólo tenemos que contactar con la empresa de hormigón pulido de confianza de nuestra zona. En definitiva, si queremos un suelo resistente, de calidad y con las mejores terminaciones, tanto el hormigón impreso como el hormigón pulido serán las opciones más indicadas.

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Un ladrillo que se “'come” la polución, hormigones que se reparan solos, paneles solares dentro de un envase spray e hidrocerámica,  son algunos de las novedades que se presenta en la industria de la construcción.

Un informe elaborado por el diario español El Mundo da cuenta de nuevos materiales que revolucionarán las construcciones y el confort de las mismas, basada en los avances tecnológicos aplicados al sector.

 

Hidrocerámica

Uno de ellos es la hidrocerámica, un material creado por estudiantes del Institute of Advanced Architecture of Catalonia (IAAC), que  se compone de burbujas de hidrogel, que son capaces de retener hasta 400 veces su volumen en agua, y se combinan con materiales de soporte como cerámica y tela. Cuando hace calor, las esferas evaporan su contenido y reducen la temperatura de la habitación. "Funciona como un dispositivo de enfriamiento por evaporación que reduce la temperatura hasta cinco o seis grados y aumenta la humedad. La inteligencia pasiva hace que su rendimiento sea proporcional al calor en el ambiente exterior: enfría más cuando hace más calor fuera", explicó la directora del proyecto.

 

Pintura solar

La eficiencia energética está al orden del día y es que no sólo se trata de preocupación por el medio ambiente, sino que también supone un importante ahorro económico en las viviendas. Investigadores de la Universidad de Sheffield, de los Países Bajos, han creado un spray que tiene la capacidad de transformar cualquier tipo de superficie en un panel de energía solar gracias a un mineral llamado Perovskita. Aunque esta tecnología está aún en desarrollo, de ser viable y eficaz supondría decir adiós a los costosos paneles solares, con lo que se ahorraría el dinero de su construcción y el espacio en los que se emplazan, tanto en los edificios como en las grandes extensiones de tierra donde se ubican los huertos solares. Estos paneles solares creados con spray obtienen un 20% de la energía que proviene de los rayos del sol, un 5% menos que con las placas solares de silicio (25%), pero, a cambio, dicen sus defensores es como llevar un panel solar en la mochila.

 

Ladrillo que “come” la polución

La contaminación es uno de los problemas más importantes que deben enfrentar las grandes ciudades. Ante este panorama, Carmen Trudell, profesora asistente en la Escuela de Arquitectura de Cal Poly San Luis Obispo, en California, creó los Breathe Brick. Se trata de ladrillos, que se integrarían al sistema de ventilación de la construcción, y funcionarían como una aspiradora con filtración ciclón. Se situarían en el exterior para capturar las partículas contaminantes, luego las filtrarían y las descargarían en un embudo desmontable.

 

Bio hormigón

Investigadores de la Universidad de Alicante han creado una resina transparente y flexible capaz de autorrepararse tras ser cortada. Para que suceda este milagro basta con poner juntas las dos partes separadas y en unos 15 segundos ya estará como antes. Por si fuera poco, también tiene memoria de forma. Es decir, si se manipula o aplasta recuperará la forma en la que estaba en tan sólo unos pocos segundos. Este material está en fase experimental pero es obvio que de ser viable, tendrá múltiples aplicaciones en la construcción, como, por ejemplo, en cerramientos y reparaciones.

En la misma línea, investigadores de la Universidad Tecnológica de Delft,  han desarrollado un biohormigón capaz de repararse a sí mismo. Consiste en introducir en el hormigón unas cápsulas que contienen bacterias y lactato de calcio. Si en el edificio tratado con esta tecnología aparece una grieta, la próxima vez que llueva el agua romperá las cápsulas que liberarán a las bacterias que una vez libres crearán una reacción química que crea caliza solidificada e insoluble, y repara por completo la grieta.

 

Compoplak

También en Alicante, la compañía Grupo Valero, ha desarrollado el Compoplak, un producto compuesto por paneles formados por una combinación de kevlar, fibra de vidrio y fibra de carbono, que resultan hasta un 30% más económicos y tres veces más resistentes que el  ladrillo. Eficiente y ecológico, el Compoplak produce 100 veces menos residuos que el ladrillo tradicional y es reciclable al 100%. Además, es aislante, con lo que mejora el rendimiento y reduce el gasto energético hasta en un 50% respecto a los materiales convencionales.

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Reducción de las emisiones de CO2, protección de la biodiversidad, eliminación de compuestos tóxicos, radiaciones y magnetismo, y gestión de los recursos naturales y los residuos con un aprovechamiento de la luz del sol, el agua de la lluvia y la geotermia, son algunas de las avances arquitectónicos que se desarrollarán en el siglo XXI.

En 1956,  los arquitectos y urbanistas ingleses Alison y Peter Smithson realizaron para el periódico Daily Mail el primer “viaje” imaginario a la que sería la casa del año 2000. Sesenta años más tarde, la mayoría de aquellas previsiones han fallado en mayor o menor medida: ni viajamos en coches voladores ni convivimos con robots humanoides a nuestro servicio. La realidad es mucho más prosaica pero, también, más sorprendente.

Un nota en el portal www.eldiariocba.com.ar señala que pocos fueron capaces de anticiparse a la infinita miniaturización de la tecnología o las posibilidades de Internet. Conceptos como la autosuficiencia energética y la integración de los ecosistemas naturales en la ciudad nutren en la actualidad la mayoría de proyecciones futuristas. Hacer predicciones sobre cómo viviremos en el futuro ha sido una necesidad humana desde que el mundo se diseña. Si en los años sesenta, ese es el caso de Alison y Peter Smithson, las ideas se enfocaban hacia el potencial de la tecnología para hacernos la vida más fácil, hoy en día la sostenibilidad es el mayor reto.

Cada escuela plantea sus propias soluciones, pero todos coinciden en cuatro líneas clave: reducción de las emisiones de CO2 en la construcción y el uso de la vivienda, protección de la biodiversidad con la integración de microecosistemas en la propia arquitectura, mejora de la calidad de vida con la eliminación de compuestos tóxicos, radiaciones y magnetismo, y gestión de los recursos naturales y los residuos con un aprovechamiento de la luz del sol, el agua de la lluvia y la geotermia. Estos son los ingredientes con los que arquitectos, diseñadores y científicos “cocinan” sus recetas del mañana.

 

Nuevos arquitectos

En 2009 The Wall Street Journal publicó de la mano del arquitecto William McDonough un extenso reportaje sobre cómo sería la casa sostenible del futuro. El arquitecto norteamericano creador del modelo Cradle to Cradle proponía una vivienda biomimética y simbiótica con la naturaleza. Una de las claves más sorprendentes que daba McDonough es “el gran avance estético de los captadores fotovoltaicos en los próximos años, que dejarán de ser feos y desagradables”, convirtiéndose en atractivos para arquitectos y propietarios. Y no solo pronosticaba la autosuficiencia, sino que iba más allá al afirmar que “la casa del futuro acumulará beneficios ambientales en el tiempo. Cuando la vida útil de la casa se termine, sus materiales se convertirán en nutrientes para la industria o la biósfera”.

Desde el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental de la Universidad Autónoma de Barcelona, Joan Rieradevall, pionero en la introducción del ecodiseño, afirma que la vivienda como tradicional generadora de impactos habrá desaparecido gracias a “un nuevo diseño adaptado a su entorno natural y en red con su entorno artificial. Las casas en el futuro serán autosuficientes gracias al aprovechamiento de los recursos locales como el agua y la energía del sol y a la producción de alimentos integrada”. Gracias a la obtención in situ de los recursos, Rieradevall pronostica “la consecuente minimización de infraestructuras eléctricas, de canalización y la disminución del transporte”, lo cual supone una mejora ambiental en cascada.

Un futuro sostenible requiere formar nuevos profesionales. El mundo universitario ya pone en práctica una nueva visión académica en la que, según Javier Peña, director de la Escuela de Diseño e Ingeniería Elisava de Barcelona, se promueva “un empoderamiento de los nuevos materiales y tecnologías por parte de los estudiantes. Nuevas herramientas que resuelvan de manera eficaz las necesidades generadas en un entorno contexto-persona”. En esta revolución, Peña afirma que “el elemento fundamental de la vida, el carbono, será la clave para lograr las propiedades inimaginables hoy en día por la industria, pero que sin embargo los estudiantes ya experimentan en su currículo académico. Investigando, por ejemplo, las posibilidades del grafeno, una forma de carbono con la que pronto nos familiarizaremos”.

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