El presidente del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Afines, Daniel Diverio, recibió a Del Constructor en la sede del gremio para analizar la situación del sector frente a un nuevo gobierno, las perspectivas para este 2020 y la necesidad de atraer inversores, pero sin flexibilización ni desregularización laboral. Al contrario, Diverio cree que mantener las reglas claras y profundizar las conquistas de los trabajadores es un sesgo de seriedad por parte del país.

 

¿Qué balance hace el SUNCA del 2019?

Hace poco juntamos el Ejecutivo de nuestro sindicato e intentamos hacer un balance de lo que ha sido el año. En lo que tiene que ver en lo laboral ha sido un año donde no hemos tenido muchos altibajos. O sea, venimos de una baja importante de trabajadores de la industria de la construcción a partir del 2014 a la fecha y a partir del 2017, 2018, estamos en un meseta con un promedio entre 40 mil y 45 mil trabajadores.

Sí es cierto que hace muchos años que venimos manteniendo ese nivel, hay una realidad que es que en el 2013 llegamos a tener más de 70 mil trabajadores que fue un hecho muy puntual. Pero la realidad es que la preocupación que tenemos, si pensamos en esa cifra, que fue la industria que perdió más fuentes de trabajo.

Si se habla que en el Uruguay en los últimos años se perdió un promedio de 50 mil, 60 mil puestos de trabajo, hay que ver que el 50% de esos puestos de trabajo pertenecen a la construcción.

 

Evidente que eso preocupa.

Claro, es un balance que hacemos con mucha preocupación, porque entendemos que la mejor forma para generar y dinamizar la economía es fundamentalmente a partir del mercado interno y, por ende, generando, puestos de trabajo.

Y creemos que la construcción juega un papel fundamental en eso. Este año que comienza hay  una serie de proyectos que son interesantes, como la inversión extranjera para la instalación de la segunda planta de UPM, como el desarrollo de algunas inversiones en la modalidad Proyecto Público Privado para la construcción de algunos Caif, liceos y escuelas, que permitirían oxigenar un poco la industria.

Pero está claro que la preocupación mayor es la inversión privada directa, donde hemos tenido una caída muy importante, y eso depende mucho también del escenario regional e internacional. Es un año que en lo laboral tuvimos algunas dificultades, pero puntualmente, en lo referido al sindicato, colmó las expectativas de lo que veníamos planteando, ya que en los años más complicados es cuando necesitamos tener más organización sindical.

No solamente para defender las conquistas que tenemos, sino para tener perspectivas hacia el futuro. Este año en particular no solamente hicimos una gran campaña de afiliación, pero fundamentalmente de sindicalización y logramos, en los diecinueve departamentos del país, reafirmar las departamentales que tenemos electas y que el conjunto de obras existentes estén organizadas como sindicatos.

Eso permitió, entre otras cosas, que realizáramos un encuentro programático (N. de Redacción: ver documento adjunto) con la participación de más de mil delegados de todo el país, donde pusimos sobre la mesa alguno temas que para nosotros son centrales para discutir es un nuevo escenario político.

 

Reglas claras

Usted se refiere a la inversión privada que se necesita para recuperar el sector. El gobierno saliente adoptó una serie de medidas como fue la exoneración de algunos tributos a las megas obras, por citar un ejemplo. ¿Eso fue suficiente para frenar en algo la caída del desempleo?

Según como se mire. Estamos en esa meseta que te decía desde hace algunos años y eso es, de alguna forma alentador, porque  dejó de caer el desempleo. También somos conscientes que es imposible el boom histórico de ocupación que tuvimos.

Por eso es que apostamos a la inversión pública, fundamentalmente como generadora de empleo. Por eso creemos que el proceso de inversión que se hizo fuertemente en las empresas públicas, con Ancap, UTE, OSE o Antel, permitió fortalecer el sector de la construcción.

Lo mismo de la mano de lo que han sido las PPP. Es cierto que están más retrasadas si las comparamos con la inversión directa, extranjera y privada, fundamentalmente en el sector inmobiliario, ante la coyuntura que se vive en la región. Sobre todo, Argentina que era la que más invertía en el sector inmobiliario, especialmente en Maldonado y en el sector de la costa.

Si bien es cierto que se tomaron algunas medias, también es cierto que aún esas medidas no se vieron con la profundidad que esperábamos.

Ahora, creo que la garantía mayor que tiene el país para poder atraer inversiones extranjeras tiene que ver justamente con las reglas de juego que tiene el país. Uruguay tiene una fuerte reglamentación, con muy buenas normativas en seguridad e higiene, en materia de leyes laborales y muy fuerte en lo que tiene que ver con los convenios colectivos, los laudos y las condiciones de trabajo.

Hay que seguir fortaleciendo estos aspectos. Eso hace que quien mira el país para invertir tiene en claro cuáles son las reglas de juego.

Y eso permite, también, poder generar condiciones de mayor inversión.

Creo que apostar a la flexibilización laboral y la desregulación para generar inversiones, puede llevar al efecto contrario.

A que exista desconfianza en la firmeza de lo que son las reglas de juego en nuestro país.

 

¿Cuáles son las perspectivas del SUNCA para el 2020?

Cuanto tuvimos el mayor nivel de desregulación, los salarios más bajos y menos incidencia del Estado en los controles de las relaciones laborales existieron los niveles de desocupación más altos.

Me refiero al 2002 cuando llegamos a un 20% de desocupación. Por eso hablamos de que las perspectivas, ya no solo para el gremio o el sector, sino para el país, tienen que estar sobre las bases de lo conquistado hasta el momento. Ver la incidencia de los salarios en los costos de la construcción como un tema central no es cierto.

Hoy, los salarios en los costos de la construcción son muchos menores a lo que eran en otras décadas. A partir del avance que tuvimos en inversiones tecnológicas y nuevas formas de construcción que hicieron las empresas y que, por tanto, aceleran los procesos de producción, demuestran que el jornal del trabajador tiene mucho menos incidencia en el costo final de la obra.

En la actualidad, los procesos de producción son mucho más acelerados y con menos trabajadores y en menos tiempo se construye la misma obra que se hacía veinte años atrás.

La productividad es un tema que podemos discutirlo porque hay mayor productividad con menos cantidad de jornales. Otro gran avance fue bajar la carga horaria de 48 horas a 44 horas.

Y sin embargo, bajando esa carga horario los niveles de productividad no cayeron. Nosotros, como sindicato, creemos que está bueno discutir la productividad, pero también discutir como se distribuyen los beneficios de la productividad en el conjunto del sector.

Publicado en Noticias

En el 3er Encuentro Programático del Sindicato Único Nacional de la Construcción y Afines, denominado  “Guillermo Machado”, participación 1200 delegados de todo el país. En el mismo se abordaron  y analizaron  los principales temas de la industria de la construcción, al tiempo que se analizaron propuestas desde la óptica de los trabajadores para ponerlos en debate con los distintos actores de la realidad social.

En este contexto, el SUNCA presentó, en un año electoral y con lo que ello implica, los principales planteos de los trabajadores, con la idea de intercambiar  opiniones con los diferentes actores políticos.

“La industria de la construcción es un sector prioritario para poder pensar el desarrollo económico y social del país, y los trabajadores tenemos propuestas sobre cómo impulsarla”, sostiene el documento al que tuvo acceso Del Constructor. El referido trabajo del Encuentro Programático se realizó en tres grandes áreas temáticas: Inversión, Empleo y Formación Profesional; Salud Laboral y Seguridad Social y Vivienda.

 

Inversión y empleo

En lo que respecta al primer ítem -Inversión, Empleo y Formación Profesional- se señaló la necesidad de un  incremento de la inversión pública, en infraestructura, centros de estudio, de atención de salud, teniendo en cuenta la necesidad de un mayor impulso en el tema Vivienda.

Así también, se subrayó articular los encadenamientos productivos, con proveedores de materiales de construcción de fabricación nacional, a la vez de generar las condiciones para la inversión en fabricación de materias primas que actualmente no se producen en Uruguay (como placas de yeso, fibrocemento, etc).

También la prioridad en los proveedores nacionales, un instrumento fundamental para la generación de empleo”, sostiene el documento y agrega la “necesidad de políticas integrales de reconversión laboral, capacitación y formación profesional permanente, potenciando los instrumentos ya existentes para la misma e incrementar la coordinación y aplicación de los diferentes planes de culminación de ciclos educativos, logrando una mayor profesionalización de los trabajadores, dignificando y humanizando la organización del trabajo.

Por otra parte, se hace hincapié en “profundizar lo conquistado a través de la negociación colectiva, la certificación de competencias (reconocimiento formal del saber hacer del trabajador) es y debe ser el instrumento para que la Industria tenga un nivel superior de organización y mayor democracia en cuanto al acceso al empleo”.

 

Ley de Salud y Seguridad 

En este sentido, se estipula la Creación de un Centro de Investigación en Salud Laboral, para poder implementar las medidas de prevención en aquellas empresas de 5 a 50 trabajadores, con recursos y gestión bipartita (SUNCA – Cámaras Empresariales).

“Es en esas empresas chicas donde muchas veces tenemos mayores inconvenientes, y donde hay que poner foco para la prevención de accidentes”, sostiene el documento.

También se deja constancia de humanizar los “baremos”, que miden la discapacidad para el desempeño de la tarea.

“Son miles de casos en que al trabajador se le niega la jubilación por enfermedad, sin tomar en cuenta que es una industria con gran esfuerzo físico y emocional (por lo zafral). Su ciclo laboral termina más temprano, o deja la industria emigrando a otra actividad laboral.

Además incluir a la Construcción como trabajo insalubre, ya que el trabajador está expuesto a riesgos climáticos y a diferentes productos químicos, a sobreesfuerzo, movimientos repetitivos, exposición al sol, a la humedad, condiciones que determinan el envejecimiento prematuro. En Argentina, se jubilan con 55 años de edad y 25 de aportes, cuando el 80% de los aportes de los últimos 15 años sea en la Construcción”, cita a modo de ejemplo.

También se refiere a una segunda reducción de la jornada laboral.

“Los avances de la tecnología incorporada al sector, determina que los tiempos de ejecución de obra sean cada vez más cortos. Por lo cual, para preservar los puestos de trabajo y tomando en cuenta las consecuencias de salud que este trabajo implica. Reducir la carga horaria semanal nos parece un aporte sustancial a la calidad de vida de sus trabajadores”, afirma el informe.

Se pide además el reconocimiento de la jornada del sector. Entre 2008 y 2009, el Consejo de Salarios del Sector determinó la reducción de la jornada semanal de 48 a 44 horas semanales.

“Este avance no se vio reflejado en los cómputos de jornales a BPS, que sigue calculando por 8 horas cuando debería hacerlo por 7 horas 20 minutos. Por lo tanto, exigimos el reconocimiento de BPS en cuanto a los avances obtenidos en el sector, a todos los efectos de sus prestaciones establecidas por ley 14.411(seguro de desempleo, salario vacacional, licencia, aguinaldo).

 

Vivienda

El último punto tratado refiere a la perspectiva de poder llevar a la realidad el derecho a la vivienda como derecho humano central dignificante, generador de empleo y constructor de una sociedad integrada. Así, se expresa, la necesidad de la construcción de nuevas viviendas y mejoramiento del stock existente.

Se estima hoy un déficit de 70.000 viviendas, y de las que están habitadas, cerca del 30% tiene fallas constructivas riesgosas para la salud de sus habitantes (humedades, riesgo eléctrico y derrumbe potencial, y se agrega en la “necesidad de discutir precio y acceso a la tierra urbana, así como una mayor regulación del mercado, combatiendo la especulación inmobiliaria”.

Mejorar los mecanismos de acceso al alquiler, modificar la tasa de IRAE (Impuesto a la Actividad Empresarial), generando un porcentaje que vaya destinado al Fondo Nacional de Vivienda (ley 13.728) y la exoneración del IVA a los materiales destinados a la construcción de viviendas sociales y todo el arco cooperativo, son algunos de los reclamos contemplados en el documento.

También se solicita una serie de medidas para las viviendas vinculada a los servicios, educación, transporte, salud y recreación.

“Aprovechar mejor el suelo urbano que ya posee servicios y frenar la expulsión de los sectores vulnerables hacia periferias carentes de servicios, y comenzar la discusión política sobre la creación de un MEVIR urbano”. “Ésta política, agrega el documento, “ha sido exitosa en el medio rural, y también puede serlo en las ciudades, al tiempo que se aboga por fortalecer el FOSVOC, con un mayor aporte económico a ese fondo, proponiéndose que el FOSVOC pueda crear un “Fondo de Garantía” que permita a los trabajadores acceder al alquiler sin tener que depender del sistema de crédito privado”.

Publicado en Noticias

El gobierno extendió el plazo de los beneficios fiscales para las construcciones de “gran dimensión económica” -alrededor de US$ 16 millones- para la venta o arrendamiento de inmuebles con destino a oficinas o vivienda, que se habían puesto en 2016 y que vencían el 31 de diciembre de 2021.

Tras una reunión entre empresarios de la construcción de viviendas y oficinas y el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori y el subsecretario de esa cartera, Pablo Ferreri, se hizo el anuncio.

El nuevo decreto señala que el plazo para ejecutar las obras se extendió un año, del 31 de diciembre de 2021 al 31 de diciembre de 2022. Eso será siempre que la obra se inscriba ante el Banco de Previsión Social antes del 31 de diciembre de este año y se comience con su ejecución antes del 15 de enero de 2020.

“Esto les da más tiempo a las empresas, que por distintos motivos asociados a las realidades del mercado vieron demorado el inicio de las obras o la ejecución de las mismas”, dijo Ferreri  al diario El País. “Esta extensión del plazo, permitirá que efectivamente puedan utilizar los beneficios que prevé la norma” lo que “con el plazo más corto les hubiera resultado inviable”, agregó.

 

Beneficios

Los beneficios incluyen la exoneración de algunos impuestos y tasas a la importación de equipos, máquinas y materiales destinados a la obra civil y exoneración del Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas por el equivalente al 20%, 25% o 30% de la inversión (a mayor monto invertido, mayor porcentaje de beneficio), entre otros.

“Según lo conversado con algunos de los principales promotores de la construcción, esto posibilitará la ejecución de proyectos por aproximadamente US$ 250 millones”, señaló Ferreri.

El vocero del encuentro por el lado de los empresarios fue Eduardo Campiglia, director de Campiglia Construcciones. “Nos comunicaron la extensión de plazo que habíamos solicitado, porque hay proyectos muy importantes que sin (la extensión del) plazo se perdían los beneficios fiscales, entonces no se iban a comenzar”, señaló Campiglia.

En el caso de Campiglia, el ejecutivo explicó que están con un proyecto de oficinas y viviendas en la zona del World Trade Center en Pocitos. “Es un proyecto que venimos luchando hace 27 años y esperamos concretarlo ahora. La extensión del plazo (de los beneficios fiscales) ayuda a tomar el riesgo” de la inversión, aseguró.

“Si no tuviéramos este beneficio sería imposible (de concretarlo) porque es un proyecto a largo plazo”, agregó y remarcó que la iniciativa implica unos US$ 100 millones.

Campiglia dijo que desde la Asociación de Promotores Privados de la Construcción (APPCU) se planteó al gobierno la posibilidad de que aquellas empresas con varios proyectos pero que individualmente no alcancen a ser de “gran dimensión económica” pudieran sumarse y así acceder a los beneficios.

Sin embargo, Ferreri señaló que “esto en principio no se analizó”.

El empresario Eduardo Campligia dijo que la construcción “no está en el mejor momento. Pero, la construcción es así, tiene momentos más altos y más bajos”.

Publicado en Noticias

El nuevo aeropuerto internacional de Daxing, situado a 46 kilómetros al sur de la capital, funcionará a pleno rendimiento en 2025, con 72 millones de pasajeros anuales. China inauguró el nuevo aeropuerto de Pekín, una infraestructura ultramoderna, coincidiendo con las celebraciones del 70º aniversario de la creación del régimen comunista.

El presidente Xi Jinping en persona inauguró el aeropuerto, en forma de estrella de mar. El primer avión comercial, un Airbus A380 de la compañía China Southern Airlines con destino a Guangzhou (sur), despegó pocas horas después.

La inauguración de esta infraestructura con aires futuristas se enmarca en el proyecto del “sueño chino” de Xi Jinping y llega pocos días antes de la fiesta nacional del 1 de octubre, que estará marcado por un gran desfile civil y militar en el centro de Pekín.

El nuevo aeropuerto internacional de Daxing, situado a 46 kilómetros al sur de la capital, funcionará a pleno rendimiento en 2025, con 72 millones de pasajeros anuales, una cifra récord para una terminal única, según sus creadores.

En 2040, la infraestructura tendrá ocho pistas, una para uso militar, y podrá acoger hasta cien millones de pasajeros, lo que lo convertiría en el mayor aeropuerto del mundo en capacidad de acogida de viajeros.

El nuevo aeropuerto servirá además para aliviar al actual aeropuerto internacional Pekín-Capital, cuyas tres terminales están situadas al noreste de la ciudad de esta megalópolis de 21 millones de habitantes.

El aeropuerto actual, el segundo del mundo en número de pasajeros por detrás del aeropuerto de Atlanta, en Estados Unidos, está saturado con más de cien millones de pasajeros anuales.

El transporte aéreo está en pleno auge en China y según la Asociación Internacional de Transportes Aéreo (IATA) a mediados de la década de 2020 el gigante asiático superará a Estados Unidos como primer mercado aéreo del mundo.

 

Proyecciones 

En 2037, el país organizará 1.600 millones de viajes en avión al año, mil millones más que en 2017. Por otra parte la capital espera acoger a 170 millones de pasajeros en 2025 repartidos entre sus dos aeropuertos.

El nuevo edificio, de 700.000 m2, es según sus creadores la terminal aérea más grande del mundo. Fue ideada por la arquitecta anglo-iraní Zaha Hadid, fallecida en 2016, y por la filial de ingeniería de la compañía francesa Aéroports de Paris (ADP). La terminal está cubierta con un techo de una superficie equivalente a 25 campos de fútbol e incluye una estación de metro y otra de tren de alta velocidad.

A diferencia de los aeropuertos tradicionales, el nuevo edificio se organiza en vertical, tanto para las salidas como para las llegadas.

De momento está prevista una línea de metro para llegar al centro de la ciudad en 20 minutos, aunque la conexión de éste con el aeropuerto existente, situado a 67 kilómetros de distancia, será más complicada.

El proyecto costó 120.000 millones de yuanes (unos 17.500 millones de dólares, 15.000 millones de euros) o 400.000 millones de yuanes, si se incluyen las conexiones por tren y carretera.

Dos de las tres grandes compañías aéreas chinas, China Eastern Airlines y China Southern Airlines, tienen previsto migrar a Daxing, mientras que Air China mantendrá la mayoría de sus vuelos en Pekín-Capital. Por parte de las compañías extranjeras, British Airways y Finnair ya anunciaron que usarán la nueva infraestructura, igual que la compañía de Hong Kong, Cathay Pacific.

Según la televisión oficial CCTV, la alianza de compañías aéreas SkyTeam, que incluye a Delta, Air France y KLM, entre otros, se instalará en Daxing junto a sus socios chinos de Eastern Airlines. Pero Delta y Air France indicaron a AFP que todavía no habían tomado la decisión de cambiar de aeropuerto.

“Cambiar de aeropuerto es una decisión compleja para las compañías aéreas”, dijo John Strickland, un especialista del transporte aéreo. “Las compañías prefieren esperar que el nuevo aeropuerto esté totalmente terminado antes de abandonar una infraestructura que conocen bien”, añadió.

Publicado en Noticias

La Administración Nacional de Puertos (ANP) y la empresa UPM firmaron un acuerdo para construir una terminal especializada en celulosa en el puerto de Montevideo, con un acceso ferroviario para posibilitar la descarga directa de la producción hacia los buques. La inversión, a cargo de la firma finlandesa, suma unos 280 millones de dólares, informó el ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi.

 “Este es un paso más en el camino que vamos recorriendo, y significa un crecimiento del puerto de Montevideo, pues habrá inversiones importantes para agregar metros a los muelles de profundidad y al área de depósitos”, indicó Rossi en la firma del convenio entre la ANP y UPM, para el comienzo de las obras.

 

Plazo de la obra

El ministro precisó que, hasta el momento, la carga de celulosa en Uruguay procedente de las plantas de Fray Bentos y de Conchillas, en Colonia, debe ser completada en puertos fuera del país y que, por las características del lugar donde se construirá la nueva planta de UPM, en el centro del país, el traslado de la producción mediante el ferrocarril es la mejor opción, ya que se podrá descargar directamente en los buques.

La obra se desarrollará en un plazo estimado de más de dos años; consiste en habilitar un área techada como terminal ferroviaria y muelles de 14,5 metros de profundidad para que los barcos ingresen a efectos de que sean cargados directamente. Rossi  agregó que ese proyecto se complementa con la construcción de un viaducto frente al muelle C, que incluye la reestructura del acceso norte planteada desde hace años. “Ahora creemos que llegó el momento de que se concrete”, dijo.

Sobre las dificultades que conlleva una obra de esa envergadura, aseguró que es importante mantener el funcionamiento ordenado del puerto. “No podemos permitirnos el lujo de cerrarlo. En los próximos días, iremos preparando con los responsables de las actividades en el lugar y con los distintos operadores la mejor manera de encarar los trabajos”, adelantó.

Por otra parte, no descartó la realización de otras obras en el puerto capitalino, ya sea por parte de la propia administración estatal o de otros concesionarios privados, como los de la zona de la terminal de granos.

 

Obras en Carmelo

En otro orden, el titular del MTOP  anunció la inversión de de 165 millones de dólares en obras en la ciudad de Carmelo. Indicó que tras la firma del contrato, se iniciarán las obras del proyecto de participación público-privada circuito 1, que implican el diseño, construcción, operación y financiamiento de la infraestructura vial en las rutas 12, 54, 55 y 57, así como la construcción de un bypass de cinco kilómetros en la ciudad de Carmelo, que culminará en el segundo puente sobre el arroyo Las Vacas.Las obras en Carmelo tendrán lugar en 260 kilómetros e implicarán una inversión de 165 millones de dólares, entre rehabilitación y mantenimiento. El alcance del proyecto integra territorios de los departamentos de Colonia, Soriano y Flores. El monto invertido implica 105 millones de dólares por las obras, a los que suman otros 60 millones en mantenimiento por 20 años.

La adjudicación se realizó a un consorcio integrado por tres empresas nacionales: Hernández y González S.A (H&G), Traxpalco S.A. (Tracoviax) y Ciemsa. El ministro de Transporte y Obras Públicas, Victor Rossi, aclaró que el consorcio “no recibirá recuperación de la inversión hasta que no esté la obra terminada y en el nivel requerido”.

Respecto a la importancia de estos trabajos, explicó que “permitirán que el transporte de cargas no deba pasar más por la ciudad de Carmelo”, lo que garantizará mayor seguridad a los vecinos.

Por último, informó sobre la construcción del segundo puente de la ciudad, uno de los anuncios que en su momento, durante los festejos por los 200 años de Carmelo, había realizado el presidente Tabaré Vázquez. “Teníamos un plan de obras a desarrollar en todo el país, había algunas que se destacaban, como esta, y habíamos anunciado la voluntad de avanzar en ellas. Por suerte, pudimos cumplir con ese compromiso”, concluyó.

Publicado en Noticias
Página 1 de 16
Top